La Construcción de la Realidad “Hembrirula”. Por Catalina Ortega Diaz

La Construcción de la Realidad “Hembrirula”

La Construcción de la Realidad “Hembrirula”

 

Estoy seriamente preocupada por el futuro de mi nieto; un pequeño perteneciente a la especie humana, versión – ¡horror! – masculina; inconfundiblemente masculina: facciones varoniles, voz viril, dos atributos que amenazan con alcanzar tamaño de melones cuando la testosterona fluya a lo bestia por sus venas ¡horror!

Antes de que me gaseen por haber nacido en Al- Ándalus y pertenecer a la generación que votó la Constitución del 78 (y casi la de la “Pepa”) pido clemencia para mi chiquillo.

La Construcción de la Realidad “Hembrirula”

 

¡SOS, SOS…! Las “Hembrirulas” empeñadas en construir una realidad monstruosamente alternativa, que pretende imponer la feminización del lenguaje, de la política e incluso de los humanos machos, llamarán “Machirulo” a mi nieto si osa mostrar interés por las chicas, las mira, se atreve a enamorarse de una mujer… y se proclama heterosexual puro- ¡horror!-, no bisex ,no homosex, no transsex; lo que antes venía siendo humano macho, que no es sinónimo de machista, eh ¿Le harán videos virales con cabeza de cerdo? ¡Horror!

 

Antes de ser excluida del sistema social, por ser persona femenina singular constitucionalista de las de mirar para adelante, con amor, sin volver la maleable memoria hacia atrás, con rencor, la preocupación por la perversión del agresivo lenguaje anti masculino me ha llevado a fantasear con un plan para matizar el aspecto viril de mi chiquillo, administrándole dosis masivas de estrógenos para afinar su voz y feminizar su cuerpo, convirtiendo sus pectorales en suaves senos gracias a las hormonas y, finalmente, antes de que descubra el placer que la Naturaleza localiza en ciertos puntos reproductivos para animar a la preservación de la especie humana (la tasa de natalidad está bajísima, bajísima), le haré una ablación de glande, ea.

mata al macho

Las “machirulas” le adorarán y le convertirán en su icono de igualdad de género africano, que es el más desigual, por eso de la ablación del clítoris y la discriminación positiva, según los atributos sexuales/as y el color de la piel/a.

Es lo menos que puede hacer una buena abuela por un nieto que no tiene culpa de haber nacido persona masculina singular única e irrepetible, como todo nacido no adoctrinado…aún, que nunca será machista porque los machistas no nacen, se hacen.

piropo no

La ingeniería lingüística de las feministas radicales “machirulas” me darían risa de no ser porque- ¡horror!- ellas tienen poder, ellas pueden, tienen poder: son ubicuas, tipo ladillas mediáticas que aparecen en todas las cadenas televisivas, todos los días y a todas las horas, con sus agresivas verborreas interminables; lo que antes venía siendo mal encaradas, mal habladas…, pero el chaparrón de palabras diarias va calando, calando; se va enredando, enredando, como en el muro la hiedra…, en las neuronas de las mentes en construcción y los cuerpos en obras.

muerte al macho

 

¿Convertirán el pene en pena? ¿Se reproducirán por clonación, partenogénesis o, cual reinas de la oralidad, exclamarán como la Pompadour “Después de nos, el Diluvio”?

 

Catalina Ortega Diaz

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