canton de cartagena

La Historia sufre alzhéimer

Síntomas: evasión del presente, olvido del pasado y de la propia identidad .¿Quién soy?, se pregunta la Nación más antigua y gloriosa de Europa sumergida en el caos de la amnesia mientras  titiriteros y magos de teatrillos sociales despiertan emociones ilusorias que anulan la razón y aguijonean los instintos viscerales más primarios del «hombre-masa» –que describió Ortega y Gasset en La rebelión de las masas”o Sigmund Freud en Psicopatología de las Masas– maquillando la Historia de color negro, olvidando el blanco y los matices grises entre ambos colores. Historia que desde hace 40 años luce alegre y multicolor en paz, armonía y progreso integrada en el mundo de La aldea global descrita por Marshall McLuhan, intuyendo que las comunicaciones virtuales conectarían a todos los humanos como vecinos sin fronteras. Vivimos interconectados «en la aldea virtual».

¿Quién recuerda al rey Amadeo I de España? Llegó, vio y, tras exclamar estupefacto «Sono alle testicoli. L’Egpagna è una jaula de locos. Chao», volvió a Italia.Amadeo de Saboya

Una horda enloquecida de campesinos, en calzoncillos, ocupan las calles.

(En honor a la verdad, los campesinos sublevados vestían los típicos zaragüelles huertanos, que la prensa confundió con ropa interior).

Cuando Amadeo abdicó, ya eran tres las guerras civiles: carlistas, republicanas y cantonalistas. Le sustituyeron cuatro presidentes: Figueras duró 119 días; Pi y Margal, 37 días; Nicolás Salmerón, 51 días; y Emilio Castelar…

bandera 1 republica

¿Quién recuerda al bueno de Pi i Margal: federalista-pacifista, defensor de la vía legal y del rechazo a la insurrección, al que se le sublevaron sus propios «federados» en el Movimiento Cantonalista, que promovió la descentralización y el autogobierno «subfederal» de los cantones frente al Gobierno central, provincial, local, vecinal…? ¿Domiciliar? (Ikea no existía). «De abajo arriba», ¡viva Murcia! y…, ¿por qué no?, ¡viva Jumilla! ¡Viva Hellín! ¡Viva Sevilla! ¡Viva Cartagena!

¡Viva Antonete!

"¡Viva Antonete!"

…españoles para España, / y para Murcia, murcianos. / Que no se lleven el fruto / que con sudores ganamos. / La voz de Antonete Gálvez / dirigía la contienda: / «Vamos a hacer un Cantón / para nuestra independencia.» / (…) / que no medren los de arriba / y se mueran los de abajo (cantata popular).

Cartagena se proclamó país independiente, acuñó moneda propia –el duro del cantón– y solicitó la anexión a los Estados Unidos de América.

España se desintegraba sumida en el caos: se declararon repúblicas independientes: Cataluña, Málaga, Cádiz, Valencia, Granada, Sevilla (Utrera se declaró independiente de Sevilla), Alcoy, Cartagena, Algeciras, Almansa, Andújar… La república de Granada declaró la guerra a la república de Jaén y la república de Jumilla amenazó a la república independiente de Murcia:

«La Nación Jumillana desea vivir en paz con todas las naciones vecinas y, sobre todo, con la Nación Murciana; pero si hoyara su territorio, Jumilla se defenderá, como los héroes del Dos de Mayo, y triunfará en la demanda, hasta no dejar en Murcia piedra sobre piedra.»

Los subfederalistas sublevados de las federaciones republicanas, al grito de «¡Viva Cartagena!», izaron una bandera roja. Con la emoción revolucionaria no se percataron de que era la bandera turca con la media luna blanca ondeando en el castillo de Galeras. Avisados, un fanático cantonalista se abrió las venas para teñir la media luna blanca con su propia sangre. Una chapuza histórica que promovería la risa de ignorar la tragedia que siguió: matanza de mujeres y niños refugiados en el fuerte.

canton de cartagena

 

Tras la abdicación del rey, la aventura cantonalista acabó en seis meses, con tres guerras civiles simultáneas (carlista, republicana y cantonalista); cuatro presidentes republicanos y miles de muertos inocentes. Cifras del vergonzoso disparate. Los cabecillas (impunes) se exiliaron y Cartagena quedó reducida a ruinas, envuelta en el hedor de la muerte. Un desastre.

Ramón J. Sender, Mister Witt en el Cantón

Comentarios de Mr. Witt:

–Aquel disparatado crecimiento de una energía que triunfaba hasta en los fracasos.

–Las masas, en España, se embriagan enseguida, y no de vino.

–Esperan días negros, días terribles.

–Mucha hambre y epidemias. Mucha sangre estéril.

–Muchas veces he oído sonar los cañones en mi vida, y el que tenía, nunca ha dejado de tener.

–En cuanto pierden la cabeza propia piden la de los demás.

 

 Catalina Ortega

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 10.0/10 (2 votes cast)
La Historia sufre alzhéimer. Por Catalina Ortega, 10.0 out of 10 based on 2 ratings
  •  
  • 7
  •  
  • 7
  •  
  •