La inocentada de Tabarnia. Por Antonio Pérez Henares

La inocentada de Tabarnia

 

A los separatistas catalanes les han clavado el muñeco de Tabarnia en la espalda. Tan ufanos con sus bufandas amarillas y paseando con el monigote en las costillas. La mejor inocentada del año. Histórica, como proclaman ellos que son todas sus pamemas.
Pero una inocentada muy seria porque, aunque ellos no se la vean, los pone ante el espejo y queda patente que el monigote es su independencia y sus presuntas razones. Le pregunta es muy simple. Y que cala hondo, muy hondo y deja al interpelado, más que mudo, pregonado y autoproclamado derecho a decidir en cueros. ¿Si ellos se autoconceden tal derecho con que argumento se lo prohíben a los convecinos?. ¿Por qué el suyo vale y no vale el de los otros? ¿Ahora resulta que lo de Unidad de Destino en lo Universal es cosa suya? En nada y a este paso, en las escuelas les hacen recitar a los niños los textos joseantonianos al respecto. Porque van a tener, para la cosa de las fronteras que reclamar los limes franquistas o aquello de José Bonaparte, alias Pepe Botella.

Es cosa de risa, pero es que es cosa de risa lo suyo, por más que sea risa ruinosa, enconada y amarga para quien se pare a pensarlo y utilice la razón y no el delirio como argumento. La risa de la borrachera preludio inmediato de la llorera.
Vienen y están ahí ya tiempos de crispación y curvas. Vamos a pasarlas mal todos y las consecuencias, primero a ellos y más duras, pero luego los demás en fila, vamos a pagarlas muy caras. La frías pero demoledoras cifras económicas ya están entonando la palinodia. España ha crecido este trimestre un 0,8 para un 3,1 anual. Cataluña estos tres meses ya solo la mitad y por debajo de la media entre las comunidades autónomas. Ellos, en la cabeza, o como poco en el pódium siempre, asomados en un descuido a la recesión y el desempleo. La fuga de empresas y capitales, también, y peor, de capital humano. No es un augurio es una evidencia que va a recrudecerse aún más y a la vuelta de la esquina y al doblar mismo del año.

Pero para no tener que hablar de miserias, que en estas fechas y aunque sea por celebrar la Nochevieja no toca, vamos a volver a la carcajada de Tabarnia, que es Tarragona más Barcelona más costas y territorios adyacentes, litorales, ricos y de mayores índices y niveles en todo. Menos en cazurrería paleta. Que esa es la caricatura que el monigote deja colgada en las costillas de los separatistas. Eso de “indepe”, es lo que se dicen para parecer modernos. Pero son más antiguos que el hilo negro. Carlista, claro, de los carlistones más rancios y viejos.

bandera propuesta para Tabarnia

Bandera propuesta para Tabarnia

El éxito de la inocentada ha adquirido dimensión mundial, viral dicen ahora, y ha logrado una carcajada monumental a nivel no solo español sino cuasi planetario. El objetivo lo han logrado en un suspiro tuitero y, es más, ya pueden presumir de los mismos logros de reconocimiento internacional que los conseguidos por su República y las prédicas, y unos buenos milloncejos de euros, del León de Bruselas y su Chancellor Romeva. Igualados a cero. Pero los de Tabarnia sin quererlo y sin mover un dedo.

De los mil y, en ocasiones en verdad ingeniosos memes y rechiflas, para esto las redes son tan atroces como efectivas, me quedo con un uno, aunque el otro de “¡Me han echado del bar por defender a Tabarnia!” tiene también medalla, que refleja a la perfección como es la cosa y la reacción de los secesionistas. Un muy caprino choto se lanza una vez tras otra a darle topetazos a un espejo donde ve reflejada su propia imagen. O sea, se topa a sí mismo y se deja contra el plasma los cuernecillos.

En fin, Feliz Nochevieja y Próspero Año Nuevo, como siempre se ha dicho y nos entendemos todos.

 

Antonio Pérez Henares

 

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