Recetas para injerir a un semejante. Por Catalina Ortega Díaz

 

Recetas para injerir a un semejante

 

Recetas para injerir a un semejante

Importantísimo: para comerse a un semejante, bien sea amigo, enemigo o familiar, existen reglas estrictas. La persona que va a ser ingerida, además de estar completamente muerta, debe tener destacables atributos y significativas virtudes que han de pasar al cuerpo y al espíritu del receptor, salvo excepciones abajo señaladas.

Tribales:

Cenizas: los Yanomamis queman a sus difuntos y mezclan las cenizas con sopa o puré de bananas repartidas entre los suyos. Esta antropofagia les consuela de la perdida, les da valor y seguridad al conservarlos dentro de la tribu. Dicen algunos psiquiatras que esto es positivo, pero la verdad, con todo respeto, yo a los que quiero, sólo me apetece tenerlos dentro, unos nueve meses y que salgan de mis adentros, vivitos, dejándome en la gloria con 20 kilos menos. También me resulta interesante la antropofagia vaginal intermitente-remitente. Sin extenderme más; yo a los míos me los como a besos; receta muy nutritiva por el aporte vital en amor.

Abolidas:

Criadillas indígenas.

Vasco Porcallo de Figueroa

 

No creo que lleguemos a lo de Vasco Porcallo de Figueroa, llamado por los amerindios “el Descojonador” ordenaba, allá por 1522, cortar testículos a los nativos, pues las criadillas de toros era su plato preferido y la ausencia de astados, allende los mares, la suplía con “compañones” de aquellos seres extraños, de color oscuro, que andaban desnudos sin poder asegurar si eran humanos o animales exóticos.

Cerebros cocinados. Los Fores de Nueva Guinea, tribu caníbal, ingería los cerebros de sus difuntos “para adquirir inteligencia” Estudios de Creutzfeld y Jakob al observar los síntomas que presentaba dicha tribu. Descubrieron que, de esta forma, se transmitía una especie de virus lento que se alojaba en el tejido cerebral. Hoy se conoce, este mal, como encefalopatía espongiforme o enfermedad de las vacas locas.

Terapéuticas:

Éticas: trasplantes de órganos de donantes muertos a vivos; de vivos a vivos compatibles. Transfusiones de sangre, donaciones de médula, segmentos de órganos etc.

Mafiosas: trasplantes de donantes paupérrimos vivos o matados, a receptores millonarios.

Progres o “Nouvelle cuisine anthropophagique

Recetas para injerir a un semejante

Placentofagia. Nuestra sociedad, antropófaga o caníbal, se adapta a la moda de la “nouvelle cousine” Las embarazadas recién paridas, conservan la placenta como oro en paño, deconstruyéndola en ritos alimenticios, compartidos por toda la familia: plato exquisito al que se le atribuyen propiedades tales como conservar la juventud eterna y aumentar la fertilidad.

Recetas para injerir a un semejante

 

Comerciales; cremas mágicas, derivadas de placentas que, absorbidas o tragadas por la epidermis, prometen, bajo suculento pago, borrar arrugas y recuperar la imagen de la eterna juventud. En los paritorios de todo el mundo, existen laboratorios que ofrecen grandes incentivos a profesionales que les proveen de placentas u oro cosmético.

 

Catalina Ortega Díaz

 

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