Las mascarillas del alma. Francisco Giménez

Lilihammer

Las mascarillas del alma.     Como era de temer, arrancamos el nuevo año con la mascarilla en todo lo alto y confitados en nuestro propio aliento, lo cual, en mi caso, es un lujo, ojo, porque no hay mejor colutorio que el whisky, y ya procuro yo que no…

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Y al día siguiente, bostezó. Por Anita Noire

bostezó

Y al día siguiente, bostezó.       El día que se confirmó la noticia del confinamiento bajé las revoluciones del pensamiento. Me miré en el espejo y descubrí algunas vetas más grises que plata que no tenía controladas. Arranqué unas cuantas desafiando a la maldición de la proliferación descontrolada…

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