{"id":962,"date":"2009-04-15T23:38:23","date_gmt":"2009-04-15T21:38:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.com\/6certamen\/?p=962"},"modified":"2009-06-07T11:19:45","modified_gmt":"2009-06-07T09:19:45","slug":"179-un-mejor-cielo-por-satie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/6certamen\/?p=962","title":{"rendered":"179-Un mejor cielo. Por Satie"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Por fin he vuelto a mi tierra. Ahora que estoy de nuevo con t\u00eda Lucrecia, aqu\u00ed en el camposanto, recuerdo cuando me fui. A \u00faltimos de diciembre har\u00e1n ya dos a\u00f1os.<!--more-->\u00a0Es invierno, igual que entonces, pero ahora todo es muy distinto. Lo \u00fanico que no ha cambiado son las lunas. Parecen tortillas caladas sobre un comal negro. Me siguen gustando, porque ac\u00e1 en San Pedrito, en esta \u00e9poca, est\u00e1n llenas de invierno y alumbran bien los caminos. Me acuerdo que desde chamaco me gustaba levantarme antes de que rayara el alba para mirar c\u00f3mo las ahuyentaba la luz del d\u00eda y el canto de los gallos. Se iban rodando por encima de los montes, se despe\u00f1aban y entonces clareaba el cielo. A m\u00ed me gustaba mirar esos momentos. Cuando Lucrecia me encontraba sentado en el suelo del patio, mirando la raya del horizonte, me dec\u00eda que me iba a dar la enfermedad del sereno, que es la que mat\u00f3 a su padre; que primero lo volvi\u00f3 poeta y luego lo dej\u00f3 sin dinero para las necesidades de la familia y para las medicinas de sus sofocos, porque en lugar de trabajar se la pasaba so\u00f1ando aunque estuviera despierto. Y a lo mejor s\u00ed me dio esa enfermedad. A m\u00ed tambi\u00e9n me gustaba so\u00f1ar cuando miraba esos amaneceres. Pero cuando dej\u00e9 de ver esas madrugadas ya no hubo m\u00e1s buenos pensamientos. Lo que hubo fue algo muy diferente.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Y los sue\u00f1os se acabaron tambi\u00e9n porque dej\u00e9 de ver a la gente que m\u00e1s quer\u00eda: a la t\u00eda y a Rosa.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Rosa es mi prima. Es hu\u00e9rfana, como yo. Sus pap\u00e1s se murieron junto a los m\u00edos en Arizona. Har\u00e1 de eso unos 10 a\u00f1os. Los cuatro se aventuraron a los Estados Unidos en busca de trabajo, porque ac\u00e1 no hab\u00eda, pero no lo encontraron. Se fueron sin visa, con la urgencia de sus pasos sin documentos. Estando all\u00e1 el <em style=\"mso-bidi-font-style: normal;\">pollero<\/em> que los guiaba los abandon\u00f3 y el desierto les sec\u00f3 las almas. Ya no volvieron. Por eso la t\u00eda siempre nos vio como si fu\u00e9ramos los hijos que jam\u00e1s pari\u00f3. Nos cri\u00f3 a los dos con m\u00e1s cari\u00f1o que dinero. Pero eso no bast\u00f3 para que el humo oscuro que hace llorar a los tristes se saliera de los ojos de mi prima. Tampoco para que aprendiera a hablar. Lucrecia le hab\u00eda ense\u00f1ado a escribir y Rosa lo hac\u00eda, pero sus letras parec\u00edan ara\u00f1as aplastadas. No era tonta, s\u00f3lo un poco sorda. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Despu\u00e9s de cumplir 18 a\u00f1os yo tambi\u00e9n decid\u00ed irme a Estados Unidos. Ten\u00eda la idea desde chico, tal vez porque mis pies quer\u00edan pisar las huellas de mis padres, llevarlas m\u00e1s all\u00e1 de donde se acabaron y darle un buen fin a sus destinos. Quer\u00eda demostrar que su viaje no fue in\u00fatil. Seg\u00fan dec\u00edan los hombres de mi pueblo, all\u00e1 era la tierra prometida, la tierra de Dios. Por eso me fui, al igual que ellos, con la creencia de que el hambre es la mejor br\u00fajula para el camino de los que buscan un mejor cielo. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Mi cruce fue sin papeles, porque para darlos piden que uno hable ingl\u00e9s y pague mucho dinero, cosas que yo no pod\u00eda hacer. Esas fueron las razones que no dejaron cruzar legalmente a mis pap\u00e1s y las que tambi\u00e9n hicieron que yo me fuera sin pasaporte. En el cruce tuve mejor suerte que ellos: llegu\u00e9 vivo hasta Nueva York. Ah\u00ed estaba un compa m\u00edo, Rodolfo, que de espalda mojada hab\u00eda pasado a ciudadano legal. \u00c9l me comparti\u00f3 su casa, aunque eso le trajo algunos problemas con Licha, su mujer. Ella no quer\u00eda estar m\u00e1s en Estados Unidos, pero se aguantaba porque quer\u00eda a mi amigo. Tambi\u00e9n eran de mi pueblo, de San Pedrito. Rodolfo era mayor que yo por unos cinco a\u00f1os y nos conoc\u00edamos desde chiquillos. Ya desde entonces sab\u00eda algunas palabras en ingl\u00e9s y las repet\u00eda a toda hora, como si eso lo hiciera gringo; usaba gorras con barras y estrellas y no miraba la hora de cruzar el R\u00edo Bravo. Siempre me anim\u00f3 a que me fuera con \u00e9l, que porque all\u00e1 las cosas eran mejores, hab\u00eda trabajo, muchos d\u00f3lares y pod\u00edas olvidarte de lo que es el hambre; que tambi\u00e9n pod\u00edas dedicarte a lo que quisieras y que en todo ibas a ser el mejor del mundo. Antes de viajar le hab\u00eda escrito una carta pregunt\u00e1ndole si me aconsejaba ir. Que s\u00ed, que lo buscara, me respondi\u00f3, que cuanto m\u00e1s pronto lo hiciera m\u00e1s pronto iba a dejar de estar fregado. \u00c9l me ayud\u00f3 mientras estuve all\u00e1, no debo quejarme; me trataba muy bien, pero yo extra\u00f1aba a Lucrecia y a Rosa. Recordaba la promesa que les hice: juntar d\u00f3lares, muchos, regresar y construirles una casita abrigada, aunque fuera de adobe, para que el fr\u00edo no le hiciera mucho da\u00f1o a los reumas de la t\u00eda. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">En Nueva York trabaj\u00e9 pintando viviendas ajenas, casi todas de negros pobres. Rodolfo dec\u00eda que los blancos del centro pagaban mejor, porque sus casas eran m\u00e1s grandes y ricas, pero yo no me paraba por esos lugares porque ten\u00eda miedo de ser deportado, sobre todo porque Licha me hab\u00eda platicado que el gobierno andaba buscando terroristas y cuando agarraba a alg\u00fan mexicano ilegal lo acusaban de todo tipo de cosas. \u201cNom\u00e1s en tiempo de elecciones nos quieren, aqu\u00ed es muy mal visto que seas mexicano\u201d, me dec\u00eda. Yo no pod\u00eda esconder mi origen; aunque me tallara con piedra p\u00f3mez, la piel no es una ropa que se pueda quitar; estaba condenado a vivir ocult\u00e1ndome, por eso me aguantaba ganando poco, aun con la ayuda de mis amigos y de la Virgen de Guadalupe.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Cuando era invierno all\u00e1, en Nueva York, me entraba la tristeza. Quer\u00eda correr y abrazar a Lucrecia, besar sus ojos negros, sentir en mis palmas las arrugas de su cara; quer\u00eda abrazar a Rosa, cargarla y darle vueltas pa que se riera mucho, jugar con la Peca, el Tripa y el Mocoso, nuestros perritos. Sobre todo, me entraba el desconsuelo cuando recib\u00eda cartas de ellas. Cuando me fui, el Tripa estaba moribundo. Ya estaba muy viejo, como Lucrecia. Yo sab\u00eda que ya no lo iba a volver a ver. La t\u00eda me dijo en una carta que el animal sufri\u00f3 mucho antes de morir.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">En Nueva York era frecuente que viera nevar y eso me alegraba un poco porque era algo nuevo para m\u00ed: se me figuraba que andaba encima de las nubes y que estaba m\u00e1s cerca de Dios, pero ten\u00eda que usar un gorro de lana y cubrir mis orejas porque si no lo hac\u00eda sent\u00eda que se me iban a romper, como dos tepalcates. Despu\u00e9s, cuando no ca\u00eda m\u00e1s nieve, el paisaje era muy triste. Entonces extra\u00f1aba el fr\u00edo de mi pueblo, un fr\u00edo que calaba hasta los huesos, pero que no conoc\u00eda las nevadas.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">En las cartas Lucrecia me dec\u00eda que todo andaba como deb\u00eda. Achaques menores, me respond\u00eda cuando le preguntaba por sus males. Con su letra larga me contaba que Rosa empezaba a rumorar, que eran buenas noticias. Sin falta recordaba mi promesa: \u201cAcu\u00e9rdate de que tienes que volver pa enterrarme y cuidar de Rosa y de tu pueblo. Lo prometiste Luisito\u201d. Antes de firmar, era su frase infaltable. La escribi\u00f3 siempre, incluso en ese par de cartas donde me dijo que la Peca, nuestra perrita negra, su adoraci\u00f3n, hab\u00eda muerto al comerse un trozo de carne envenenado y despu\u00e9s que el Mocoso, el perrito m\u00e1s peque\u00f1o, se hab\u00eda perdido. \u201cSi no regresas me voy a morir\u201d, me escribi\u00f3. \u201cYa s\u00f3lo me queda Rosa y no creo durarle mucho\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">No s\u00e9 c\u00f3mo pude aguantar medio a\u00f1o m\u00e1s sin regresarme. Sobre todo cuando dej\u00e9 de recibir cartas de la vieja. Se hab\u00eda enfermado y ya casi no se levantaba de su catre. Sent\u00ed que se mor\u00eda. Me angusti\u00e9 y decid\u00ed volver. En Estados Unidos no me iba tan bien como Rodolfo me hab\u00eda dicho y me sent\u00eda fuere\u00f1o, a pesar de que estaba rodeado de muchos paisanos. Eran ellos quienes me recordaban mi situaci\u00f3n, porque los que ten\u00edan m\u00e1s tiempo de vivir ah\u00ed me malmiraban, incluso m\u00e1s que algunos gringos. Y tanta mala cara me hac\u00eda pensar en que lo mejor iba a ser que ya nunca dejara mi pueblo y que viera por mi familia. A m\u00ed me criaron as\u00ed. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Antes de que preparara mi salida hacia M\u00e9xico, Rodolfo me entreg\u00f3 una carta reci\u00e9n llegada de Lucrecia. El remitente estaba escrito con letras que parec\u00edan ara\u00f1as aplastadas como las que escrib\u00eda Rosa. La carta estaba firmada por la t\u00eda, pero su letra era m\u00e1s fea, incluso ilegible. Ya no me preguntaba por el d\u00eda de mi regreso ni me recordaba la promesa,<\/span><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-MX;\"> <\/span><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">pero se le\u00eda m\u00e1s optimista, aunque tambi\u00e9n m\u00e1s vieja y dec\u00eda una que otra cosa sin sentido. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Entonces me entr\u00f3 una desesperaci\u00f3n que pod\u00eda olerse a muchos metros de distancia; yo digo que fue por eso por lo que me agarraron unos hombres que se dec\u00edan polic\u00edas. Entraron a la casa de Rodolfo persiguiendo a un paisano, amigo de mi amigo, quesque porque ten\u00eda drogas y no les bast\u00f3 con agarrarlo a \u00e9l, sino que a todos nos sacaron a golpes. Uno de esos \u201ccops\u201d, como les dicen all\u00e1, era negro y el otro parec\u00eda mexicano, pero hablaba puro ingl\u00e9s. El \u00faltimo recuerdo que tengo de Rodolfo es el de su cara arrugada por el dolor de las patadas que le daba en el est\u00f3mago uno de esos hombres, mientras Licha le gritaba: \u201cTe lo dije Rudy, te dije que esto iba a pasar alg\u00fan d\u00eda por quedarnos en este mugroso pa\u00eds\u201d. Esa fue la \u00faltima vez que los vi.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Me treparon a una camioneta junto con otros mexicanos que nunca hab\u00eda visto; nos esposaron como si fu\u00e9ramos rateros y nos tuvieron as\u00ed muchas horas, no s\u00e9 cu\u00e1ntas, sin darnos agua ni comida, dejando que nos mi\u00e1ramos en los pantalones. Al d\u00eda siguiente nos separaron. A m\u00ed me llevaron a una c\u00e1rcel que no parec\u00eda prisi\u00f3n, sino oficinas. Ah\u00ed me encerraron en un cuarto sin luz. Me alejaron de los dem\u00e1s porque se dieron cuenta de que estaba ardiendo en fiebre, con el pecho y la espalda hinchados, jodidos. Los recuerdos de lo que pas\u00f3 despu\u00e9s se me han enmara\u00f1ado como una madeja oscura, como si hubiera sido un mal sue\u00f1o que no ahora no logro recordar bien. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Luego, me regresaron a M\u00e9xico. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Ahora estoy de nuevo con ellas. Rosa corta los tallos de los nardos favoritos de Lucrecia. Mi prima ya dice muchas palabras y me cuenta, a medias lenguas, mientras acomoda las flores sobre un montoncito de tierra, que ella misma escribi\u00f3 las \u00faltimas cartas, que Lucrecia ya no pod\u00eda hacerlo, que casi no se mov\u00eda como si presintiera lo que iba a pasar y que por eso le pidi\u00f3 que ella lo hiciera. Se santigua, se despide, se encamina a la salida del cementerio y dice, entre sollozos, que ella nunca dud\u00f3 de que cumplir\u00eda mi promesa. Sab\u00eda que volver\u00eda. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; line-height: 200%;\"><span style=\"font-size: 10pt; line-height: 200%; font-family: Verdana;\">Y camina lento, sujetando del brazo a un cuerpo encorvado y rengo que apenas puede moverse, sin parar de lamentarse. De pronto, una laja hace trastabillar al cuerpecito. Rosa lo sujeta y yo quiero correr tambi\u00e9n a ayudar, pero ya no puedo. C\u00f3mo quisiera poder besar los ojos de Lucrecia cuando se cuelga del brazo de mi prima para no caer, mientras maldice la hora en que pas\u00f3 lo que ella cree un accidente y repite mi nombre y dice que quiere ahorrar para mandar a hacerme una cruz de metal, grande, resistente, porque las de madera se pudren r\u00e1pido con el salitre de esta tierra.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por fin he vuelto a mi tierra. Ahora que estoy de nuevo con t\u00eda Lucrecia, aqu\u00ed en el camposanto, recuerdo cuando me fui. A \u00faltimos de diciembre har\u00e1n ya dos a\u00f1os.<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/6certamen\/?p=962\"><span>Continuar leyendo<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,3],"tags":[],"class_list":["post-962","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-finalistas-del-vi-certamen-2009","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/962","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=962"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/962\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":965,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/6certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/962\/revisions\/965"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=962"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=962"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/6certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=962"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}