{"id":108,"date":"2012-09-25T00:12:43","date_gmt":"2012-09-24T22:12:43","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/?p=108"},"modified":"2012-09-24T23:18:22","modified_gmt":"2012-09-24T21:18:22","slug":"8-la-moneda-por-tadeus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/8-la-moneda-por-tadeus\/","title":{"rendered":"8- La moneda Por Tadeus"},"content":{"rendered":"<p>1.<\/p>\n<p>Cuando, por fin, pudimos entrar en el piso, encontramos a los dos acusados sentados en el sof\u00e1 del sal\u00f3n, mirando c\u00f3mo se desangraba la anciana. Se intent\u00f3 la reanimaci\u00f3n, pero ya estaba muerta. Ambos ten\u00edan manchas de sangre, de modo que los cacheamos y los detuvimos de inmediato. \u00d3scar Gir\u00f3n, el que llevaba la navaja en el bolsillo, no abri\u00f3 la boca en ning\u00fan momento, pero Carlos Seco, ante el desafortunado comentario de uno de los agentes, que dijo algo as\u00ed como \u201cVaya par de imb\u00e9ciles, matar a una vieja y quedarse a contemplar el espect\u00e1culo\u201d, dijo esto: \u201cEs que sali\u00f3 cara. Si hubiera salido cruz, nos habr\u00edamos ido\u201d.<!--more--><\/p>\n<p>Una vez en comisar\u00eda, \u00d3scar se neg\u00f3 a declarar, pero Carlos, a pesar de que fue informado de su derecho a permanecer callado, pidi\u00f3 un papel y un bol\u00edgrafo y estuvo un rato escribiendo. Cuando acab\u00f3, me avisaron. Quer\u00eda presentar lo que hab\u00eda escrito como declaraci\u00f3n. Mand\u00e9 que teclearan el texto en el ordenador, lo ley\u00f3, corrigi\u00f3 un par de cosas, lo sacamos por la impresora y lo firm\u00f3. Le pregunt\u00e9 si era una confesi\u00f3n y me dijo que no lo sab\u00eda. Es el documento que aparece en el expediente bajo el t\u00edtulo \u201cDeclaraci\u00f3n de Carlos Seco Bienvenida\u201d. Si a su se\u00f1or\u00eda le parece oportuno, creo que deber\u00eda leerse ahora tal cual, para que los miembros del jurado se hagan una idea de c\u00f3mo les funciona el cerebro a este par de individuos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>2.<\/p>\n<p>La moneda dio vueltas en el aire, lanzando su brillo intermitente de escarabajo de oro, hasta que \u00d3scar la atrap\u00f3 al vuelo con la mano derecha y la puso sobre el dorso de la izquierda.<\/p>\n<p>\u00bfCara o cruz?, dijo. Cruz, dije. \u00d3scar levant\u00f3 su mano derecha y no se vio la cara del rey. Est\u00e1 bien, t\u00fa primero, dijo, \u00bfcu\u00e1l eliges? Me lo pens\u00e9 unos segundos, dudaba entre el segundo y el cuarto. El cuarto, dije por fin. De acuerdo, dijo \u00d3scar, en ese caso tenemos dos horitas de coche para que te vayas pensando lo que quieres hacer.<\/p>\n<p>Cuando llegamos, todo estaba claro en mi cabeza, cada palabra, cada movimiento, cada estado de \u00e1nimo. Pero nunca permitimos que el azar quede fuera de nuestros trabajos, de modo que \u00d3scar volvi\u00f3 a sacar la moneda, que volvi\u00f3 a brillar en el aire antes de ser atrapada por la mano de mi amigo. \u00bfCu\u00e1l de los dos es la cara?, pregunt\u00f3. Ella, respond\u00ed. Y ahora s\u00ed se vio el perfil del rey, cosa que no me hizo mucha gracia, porque yo hubiera preferido cruz. Pero nunca le damos la espalda al azar, nunca. \u00bfQu\u00e9 necesitas?, dijo \u00d3scar. Nada, dije, cuanto m\u00e1s sencillo, mejor funciona.<\/p>\n<p>Estaban los dos en casa. Perfecto, as\u00ed ser\u00eda cosa de un par de minutos. La voz de mi padre son\u00f3 perpleja en el portero autom\u00e1tico. Supe lo que estaba pensando: \u201c\u00bfQu\u00e9 co\u00f1o querr\u00e1 ahora este?\u201d. Subimos, entramos, mi padre no dijo nada, yo dije hola. En cuanto mam\u00e1 se acerc\u00f3 a darme un beso, \u00d3scar inmoviliz\u00f3 a mi padre sujet\u00e1ndole los brazos a la espalda y yo adelant\u00e9 la mano para impedir el beso. \u00a1Qu\u00e9 cojones est\u00e1 haciendo este mam\u00f3n!, dijo mi padre. Impide que intervengas, dije yo, esto no es personal, es nuestro trabajo. Mam\u00e1 no entend\u00eda nada, la pobre. Coged el dinero que tenemos y largaos, cabrones, dijo mi padre. No vamos a llevarnos nada, dije yo, ese es el s\u00e9ptimo y ahora estamos en el cuarto. Joder, t\u00edo, dijo \u00d3scar, \u00bfte vas a poner a dar una conferencia? Durante cuatro o cinco segundos, mir\u00e9 a mam\u00e1, que me miraba con ojos turbios, al borde de las l\u00e1grimas. Es duro no entender nada, pero tambi\u00e9n es duro comprobar la estupidez de quien te trajo al mundo. Mam\u00e1, eres una hija de puta, dije, y le di una bofetada. No le di fuerte, pero son\u00f3 convincente. Le sorprendi\u00f3 tanto que ni siquiera se ech\u00f3 a llorar. A mi padre le pas\u00f3 m\u00e1s o menos lo mismo. A un gesto m\u00edo, \u00d3scar lo solt\u00f3 y salimos de all\u00ed. Ligeros, pero sin correr.<\/p>\n<p>No abrimos la boca hasta que paramos en un \u00e1rea de servicio de la autopista. La moneda volvi\u00f3 a volar. Si sale cara, cerveza, si sale cruz, carajillo, dijo \u00d3scar. Sali\u00f3 cara, menos mal. Mientras llegaban las birras, me fij\u00e9 en un cr\u00edo de unos tres a\u00f1os que no paraba de hacer preguntas a su madre. Se notaba la lucha interior de la mujer: estaba hasta las narices del ni\u00f1o, pero tambi\u00e9n estaba convencida de que su obligaci\u00f3n de madre inclu\u00eda soportar la tortura y contestar razonablemente a cada ocurrencia de su adorable hijito. Qu\u00e9 cosa m\u00e1s absurda.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tal?, dijo \u00d3scar despu\u00e9s del primer trago. Bien, supongo, dije, la verdad es que no siento nada especial. Ment\u00ed. Mam\u00e1 me daba pena, mucha pena, pero no era el momento de mostrarme d\u00e9bil ante \u00d3scar. Ahora te toca a ti, a\u00f1ad\u00ed. Le brillaron los ojos azules. \u00bfCu\u00e1l eliges? Est\u00e1 claro, dijo, el quinto.<\/p>\n<p>Durante un minuto o as\u00ed, mir\u00e9 hacia la autopista. Cont\u00e9 los coches que pasaban en nuestro sentido: treinta y seis turismos, dos furgonetas y cuatro camiones grandes, de esos que llevan melones, naranjas y pescado congelado a la otra punta de Europa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. Cuando, por fin, pudimos entrar en el piso, encontramos a los dos acusados sentados en el sof\u00e1 del sal\u00f3n, mirando c\u00f3mo se desangraba la anciana. Se intent\u00f3 la reanimaci\u00f3n, pero ya estaba muerta. Ambos ten\u00edan manchas de sangre, de modo que los cacheamos y los detuvimos de inmediato. \u00d3scar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[10,36,11],"class_list":["post-108","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos","tag-9-certamen-de-narrativa-breve-2012","tag-delito-moneda","tag-relatos-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/108","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=108"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/108\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=108"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=108"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=108"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}