{"id":134,"date":"2012-09-26T00:12:47","date_gmt":"2012-09-25T22:12:47","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/?p=134"},"modified":"2012-09-25T23:54:44","modified_gmt":"2012-09-25T21:54:44","slug":"14-la-muerte-visita-murcia-por-avril","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/14-la-muerte-visita-murcia-por-avril\/","title":{"rendered":"14- La muerte visita Murcia. Por Avril"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cYa han transcurrido trece d\u00edas desde el \u00faltimo crimen del asesino del bistur\u00ed; la polic\u00eda sigue varias pistas y asegura que su captura es s\u00f3lo cuesti\u00f3n de tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde Murcia, inform\u00f3 para Radio Maravilla, Javier Uru\u00f1uela.\u201d<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Estos periodistas no se enteran de nada \u2014dice Andr\u00e9s a Teresa, su mujer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Algo tienen que decir para tranquilizar a la gente; ya son tres las mujeres asesinadas y, al parecer, la polic\u00eda no sabe ni por d\u00f3nde anda \u2014contesta Teresa mientras prepara el caf\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Bueno, t\u00fa no salgas de casa sin tomar precauciones. Aunque los cr\u00edmenes han sido por la zona de Cabezo de Torres, qui\u00e9n sabe si al asesino no se le ocurrir\u00e1 trasladar su campo de operaciones a otro sitio. All\u00ed, ahora hay un polic\u00eda en cada esquina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Toma tu caf\u00e9; y no te preocupes me encerrar\u00e9 a cal y canto. A prop\u00f3sito de canto, hoy tenemos ensayo del coro en la parroquia. El s\u00e1bado es la boda de la hermana del director y va a ser con misa solemne. De todas maneras, no hay problema; al ensayo me acompa\u00f1ar\u00e1 Ernesto, el bar\u00edtono; \u00e9l vive cerca de aqu\u00ed, y tanto a la ida como a la vuelta estar\u00e9 protegida. \u00bfMe pasas el az\u00facar?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfY vas a dejar sola a Carmela?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Sola no, ya sabes que se mete en los chats de Internet y con la Web Cam est\u00e1 acompa\u00f1ada todo el rato. Adem\u00e1s tiene el tel\u00e9fono m\u00f3vil a mano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Bien, pero por favor, ten cuidado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No seas aprensivo, a este paso tendremos que encerrarnos en casa. Esas cosas pasan entre gente marginal. No hay un asesinato en cada calle, todos los d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014De todas formas ve con precauci\u00f3n. Voy a despedirme de Carmela \u2014contesta despu\u00e9s de terminar su caf\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Andr\u00e9s sube las escaleras y entra en la habitaci\u00f3n de su hija. Es una adolescente de\u00a0 trece a\u00f1os, y ahora est\u00e1 abstra\u00edda en animada conversaci\u00f3n con unos amigos a trav\u00e9s del ordenador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Adi\u00f3s cari\u00f1o, me voy al gimnasio, p\u00e1salo bien \u2014le dice mientras la besa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Hasta luego pap\u00e1, me portar\u00e9 bien \u2014contesta la ni\u00f1a sin prestarle atenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Adi\u00f3s, pap\u00e1 de Carmela, se portar\u00e1 bien \u2014dicen a coro tres voces amigas que, por Internet, est\u00e1n conversando con ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Lleva usted una corbata muy bonita \u2014dice uno de los chatistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Gracias chico, eres muy amable \u2014contesta Andr\u00e9s. Despu\u00e9s baja las escaleras. Va a dar un beso de despedida a Teresa, y ve que est\u00e1 en el dormitorio poni\u00e9ndose unas medias\u00a0 con costura. Sobre la cama tiene preparada una falda que a \u00e9l siempre le pareci\u00f3 muy ajustada. Su cara toma un gesto de contrariedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfPara ir a un ensayo te pones esa ropa tan llamativa?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Ya sabes que siempre me gusta ir bien vestida; y las dem\u00e1s componentes del coro van todas de punta en blanco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Andr\u00e9s da un beso r\u00e1pido a Teresa y sale deprisa con cara de desagrado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A las seis, Teresa sube a despedirse de Carmela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lleva puesta la falda de tubo y las medias con las costuras bien alineadas a lo largo de las piernas; la chaqueta ajustada y los zapatos de tac\u00f3n alto. Toda ella tiene un aspecto de a\u00f1os sesenta; un aire de respetabilidad y un atractivo elegante, un poco antiguo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Mira cari\u00f1o, voy a ir al ensayo del coro a la parroquia del Rosario. Estar\u00e9 de vuelta a las nueve; de modo que no salgas de casa ni abras la puerta a nadie; y si pasa algo, ll\u00e1mame por el m\u00f3vil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Descuida, aqu\u00ed estar\u00e9 \u2014contesta Carmela distra\u00eddamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Hola, se\u00f1ora \u2014le dicen varios de los webcamistas, que en ese momento la est\u00e1n viendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella les contesta sonriente, mirando al ojo de la c\u00e1mara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Hola, chicos, que os divirt\u00e1is.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teresa baja las escaleras y se dispone a salir de casa. Antes de hacerlo mira en su bolso y comprueba unas llaves. Al salir se da cuenta de que Andr\u00e9s se ha dejado la bolsa del gimnasio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enseguida volver\u00e1 a por ella \u2014se dice.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En otro piso de la ciudad, un hombre se apresura. Tiene que llegar a tiempo a su cita. Va hasta el dormitorio de su hijo que est\u00e1 chateando por Internet con la Web Cam conectada. Se queda un momento mirando la pantalla del ordenador antes de despedirse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Hasta luego, Eduardo. No abras la puerta a nadie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Descuida pap\u00e1, as\u00ed lo har\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Adi\u00f3s, Ernesto \u2014le dicen los otros chatistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Adi\u00f3s, chicos, pasadlo bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sale de casa y, mientras baja en el ascensor, se coloca\u00a0 bien la corbata y se pasa la lengua por los labios con gesto goloso. Esas medias de costura y esa falda de tubo \u00a0que ha visto en la pantalla del ordenador de su hijo le han encantado. Sonr\u00ede, se palpa el bolsillo interior de su chaqueta y nota el bulto de su bien afilada navaja de afeitar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Teresa camina deprisa hacia la calle Salcillo. A su paso, alg\u00fan hombre vuelve la vista para contemplar su figura. Ella ya est\u00e1 acostumbrada a esas miradas y le resultan indiferentes. Hace algo de fr\u00edo. Ya en Salcillo, se detiene en una tienda de alimentaci\u00f3n y compra dos tabletas de chocolate. Las guarda en su bolso. Antes de cerrarlo, de una carterita peque\u00f1a saca unas\u00a0 llaves. Fuera de la tienda, mira a un lado y a otro de la calle y va hacia el portal\u00a0 de enfrente. El\u00a0 ascensor la lleva hasta el s\u00e9ptimo piso; decidida, se dirige a una de las puertas de la planta; la\u00a0 abre, y entra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Todav\u00eda no ha llegado Ernesto \u2014murmura mientras enciende la luz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dirige a la cocina, busca una cazuela mediana, la llena de agua hasta la mitad y la pone al fuego. En un taz\u00f3n m\u00e1s peque\u00f1o, que ha colocado dentro del agua, va echando el chocolate troceado. A continuaci\u00f3n se lava las manos. Luego va a un dormitorio y,\u00a0 muy despacio, comienza a desnudarse. En ese momento le parece o\u00edr abrirse la puerta del piso. Es un ruido muy apagado, como si alguien quisiera entrar sin ser o\u00eddo. Teresa sonr\u00ede.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014A Ernesto siempre le gusta sorprenderme \u2014se dice, y de espaldas a la puerta, espera a que se acerque. \u00c9l le pasa los brazos por debajo de los suyos y, con sus manos, abarca sus pechos desnudos mientras le besa el cuello junto a la oreja. Luego la gira y se abrazan apasionadamente. Sin despegar sus labios, en un beso forzado, van desnud\u00e1ndose el uno al otro. Ahora las manos recorren los cuerpos con caricias. Al fin se sueltan y Teresa se sienta en la cama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Ve a la cocina \u2014le dice con la voz un poco ronca\u2014, el chocolate ya estar\u00e1 derretido y templado como a ti te gusta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ernesto vuelve con el chocolate y lo deja en la mesilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella est\u00e1 desnuda, echada sobre la s\u00e1bana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014De su chaqueta tirada en el suelo, \u00e9l saca la navaja de afeitar y un peque\u00f1o bote de espuma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014D\u00e9jame que te afeite el pubis\u00a0 \u2014dice\u2014, hoy he venido preparado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Ten cuidado, cari\u00f1o, no me vayas a hacer da\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Descuida, no te cortar\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teresa dobla las piernas por las rodillas y las abre ampliamente. \u00c9l extiende la espuma y comienza a deslizar la navaja con cuidado por la piel, libr\u00e1ndola del vello poco a poco. Ella, temerosa, mira c\u00f3mo lo hace. Ernesto, a medida que la va afeitando, deja la cosecha de pelillos y espuma en una toalla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez que termina el rasurado, limpia la navaja y la pone sobre la mesilla. A continuaci\u00f3n, extiende el chocolate atemperado, por los senos, el vientre\u00a0 y el pubis de ella. La contempla y, muy despacio, comienza a lamer el dulce, entre los suspiros de Teresa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos horas m\u00e1s tarde \u00e9l deja el piso. No quieren que los vean juntos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella se demora un poco. Sale del portal, y se va caminando por la acera de la calle Francisco de Paredes, quiere llegar pronto a casa. En ese tramo hay poca luz. Teresa va contenta. Al pasar por una zona oscura cree ver algo que se mueve en la sombra. Se para un momento y luego sigue.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Es el viento que mueve las adelfas \u2014se dice.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De pronto el brillo de una navaja rasga la oscuridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Ernesto est\u00e1 ahora en la Cafeter\u00eda Bohemia con un gintonic en una mano mientras hojea \u201cLa Verdad\u201d. M\u00e1s tarde, sale del local, mira su reloj y decide\u00a0 volver a casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Camina por la calle Salcillo, pasa por la plaza de Am\u00e9rica y sigue por Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez, luego gira a la izquierda, por la calle de los Correos. Va por la acera, muy cerca de la pared para evitar una excavadora aparcada. Se arrima a la valla abierta de unas obras. Esa zona est\u00e1 un poco oscura, pero la conoce bien, \u00e9l vive dos n\u00fameros m\u00e1s adelante. De pronto, a su espalda, algo se mueve en la sombra. Siente que un lazo le rodea la garganta y le aprieta fuerte, nota como un cuerpo se pega al suyo. Sus manos tratan de aflojar la cuerda que le ahoga; de su garganta salen unos gru\u00f1idos ininteligibles. Suelta su mano derecha y con ella va tanteando sus bolsillos buscando algo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No busques ning\u00fan arma, no te va a hacer falta \u2014le dice una voz ronca, muy lejana y espesa, como si le llegara a trav\u00e9s de una bruma de plomo gaseoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Enseguida te dejar\u00e9 mi navaja, y la polic\u00eda encontrar\u00e1 ma\u00f1ana dos cad\u00e1veres; el del asesino del bistur\u00ed, y el de su nueva v\u00edctima. Poco a poco Ernesto va perdiendo fuerzas, se ahoga sin remedio. El nudo se aprieta en su cuello cada vez m\u00e1s. Su lengua asoma por la boca y sus ojos empujan hacia afuera como si quisieran abandonar sus \u00f3rbitas. Ahora se siente como si estuviera bajo la sensaci\u00f3n del cloroformo. Nota c\u00f3mo la vejiga se le vac\u00eda. Cree o\u00edr a un perro que ladra a lo lejos. Cae al suelo con los pantalones empapados de orina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El asesino ata el extremo de la cuerda; una cuerda de pl\u00e1stico de las de tender la ropa, a una columna de hormig\u00f3n y enlaza el otro extremo al cuello de su v\u00edctima. Luego empuja el cuerpo hasta el hueco previsto para los aparcamientos. El cad\u00e1ver cuelga a lo largo de la pared como un pelele, con la cabeza cerca de la superficie. El criminal se pone en pie; pero de pronto\u00a0 se da cuenta de que no ha puesto su navaja en las ropas del muerto. R\u00e1pidamente la coge y se asoma al hueco donde pende el cuerpo sin vida. Ech\u00e1ndose en el suelo, estira su brazo hasta llegar al bolsillo superior de la chaqueta del cad\u00e1ver, y la \u00a0deja caer dentro. Se levanta, \u00a0se quita los guantes, se sacude el traje y sale de la oscuridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Andr\u00e9s abre la puerta de su casa y llama con voz alegre:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u2014Carmela, \u00bfest\u00e1s ah\u00ed?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Hola, \u00a0pap\u00e1 \u2014contesta su hija desde el piso de arriba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfTerminaste ya de chatear con\u00a0 tus amigos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014S\u00ed, estoy haciendo los deberes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfHa vuelto mam\u00e1?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No, todav\u00eda no ha vuelto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Bien, voy a hacer la cena, ya no tardar\u00e1 \u2014dice mientras en su rostro se dibuja una media sonrisa despectiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Hace falta ser idiotas. Los pill\u00e9 \u00a0hace un mes, bes\u00e1ndose por la Web Cam, \u00a1qu\u00e9 imb\u00e9ciles!, besar \u00a0a una pantalla de ordenador. Fue una pena matar a las otras tres mujeres, pero es la mejor tapadera \u2014musita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Va al dormitorio, se quita la chaqueta, la sacude un poco y la cepilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De pronto se da cuenta de que su cartera no est\u00e1 en el bolsillo interior. Se tantea por todas partes, y el horror se refleja en su cara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Se ha debido de caer en la obra \u2014dice pensativo\u2014 \u00a1Claro, al agacharme para dejarle la navaja en su ropa! Tengo que volver a por ella, s\u00f3lo ha pasado una hora y a\u00fan no habr\u00e1n descubierto el cad\u00e1ver \u2014murmura mirando\u00a0 aterrorizado su reloj de pulsera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese momento, alguien da unos fuertes golpes en la puerta de entrada a la casa, y una voz autoritaria grita:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00a1Abran! \u00a1Polic\u00eda!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cYa han transcurrido trece d\u00edas desde el \u00faltimo crimen del asesino del bistur\u00ed; la polic\u00eda sigue varias pistas y asegura que su captura es s\u00f3lo cuesti\u00f3n de tiempo. Desde Murcia, inform\u00f3 para Radio Maravilla, Javier Uru\u00f1uela.\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[10,46,47],"class_list":["post-134","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos","tag-9-certamen-de-narrativa-breve-2012","tag-muerte","tag-murcia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/134","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=134"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/134\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=134"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=134"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=134"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}