
{"id":223,"date":"2012-10-03T20:44:06","date_gmt":"2012-10-03T18:44:06","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/?p=223"},"modified":"2018-11-22T02:07:12","modified_gmt":"2018-11-22T01:07:12","slug":"33-la-ansiedad-de-la-larva-por-nairobi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/33-la-ansiedad-de-la-larva-por-nairobi\/","title":{"rendered":"33- La ansiedad de la larva. Por Nairobi"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/strong>Intenta abrir los ojos con gran esfuerzo. La cabeza le da vueltas y tiene la boca tan seca que le cuesta despegar la lengua del paladar. Desconoce el tiempo que ha durado su letargo, pero no ha debido de ser corto, porque no logra notar ni uno solo de sus m\u00fasculos. Inm\u00f3vil, en su envoltura de seda, agudiza el o\u00eddo. Silencio\u2026 \u00bfo se oye una respiraci\u00f3n? Tal vez sea la suya\u2026 \u00bfo hay m\u00e1s?<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Un cosquilleo le recorre todo el cuerpo y empieza a recuperar la consciencia. Ahora percibe un fuerte olor a humedad y aprovecha un resquicio entre los filamentos para echar un vistazo al exterior. Le parece vislumbrar una larga mesa apoyada contra una pared llena de vitrinas, pero el reflejo de la luz le impide ver su contenido. De pronto oye una puerta que se abre y, de forma instintiva, cierra los ojos con fuerza, como si as\u00ed pudiera abstraerse de su condici\u00f3n de cris\u00e1lida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El coleccionista cierra la puerta con llave y baja las escaleras del s\u00f3tano para comprobar el estado de sus particulares capullos de seda, que cuelgan de una viga de madera maciza como sacos de diferentes formas y tama\u00f1os. Una media sonrisa se dibuja en su cara cada vez que los observa, as\u00ed, tan perfectos y a la vez tan fr\u00e1giles. Saber que tiene su vida en sus manos le hace sentirse importante, y acompa\u00f1ado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Se pone una bata negra, unos guantes negros y coge la lupa de la mesa. Empieza a examinar el primero minuciosamente y ve que el capullo ya se est\u00e1 resquebrajando; la cris\u00e1lida est\u00e1 a punto de emerger. Al llegar al segundo, ve que la cobertura de seda empieza a tener grietas. Esta vez frunce el ce\u00f1o mientras se dice en voz alta: \u00abA\u00fan es pronto para ti, mi peque\u00f1a ninfa, t\u00fa tienes que ser perfecta\u00bb. Sabe que este joven esp\u00e9cimen, al que hace meses arranc\u00f3 del cascar\u00f3n, ser\u00e1 la joya de su colecci\u00f3n y por eso le presta una atenci\u00f3n especial. Se acerca a su mesa de trabajo dispuesto a preparar otra inyecci\u00f3n con los nutrientes necesarios para alargar su estado larvario unos cuantos d\u00edas m\u00e1s. Sentado con la jeringuilla en la mano, levanta la cabeza y se reclina sobre el respaldo de la silla para contemplar la gran obra de su vida: nueve vitrinas repletas de extra\u00f1as mariposas crucificadas con unos finos alfileres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 La joven larva sigue paralizada. Al o\u00edr que los pasos se alejaban ha reunido el valor suficiente para entreabrir un solo ojo, con el que alcanza a ver la enorme espalda del hombre que le acaba de hablar, tan de cerca que ha llenado su reducido espacio con un olor a patata podrida y caf\u00e9. Por m\u00e1s que lo intenta, no consigue entender. No recuerda nada\u2026 Aqu\u00ed viene de nuevo. Contiene la respiraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la rigidez que contrae todos sus m\u00fasculos, el pinchazo resulta m\u00e1s doloroso. Al poco, pierde la consciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 El hombre de espalda ancha, ahora sentado frente al segundo capullo, ha empezado a cubrir las grietas con un hilo de seda cruda que se va endureciendo al contacto con el aire. El saco vuelve a estar sellado. No puede permitirse ning\u00fan error, la larva debe crecer ajena a todo; el estr\u00e9s podr\u00eda matarla antes de madurar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Al terminar con ella vuelve al primer saco colgante, de mayor tama\u00f1o, dispuesto a ayudar a la ninfa a convertirse en un adulto perfecto. Cortando la cuerda que lo colgaba de la viga de madera, se echa el pesado saco al hombro y vuelve con \u00e9l hacia la mesa, donde lo deposita con cuidado. Para no da\u00f1arla, va retirando con unas pinzas los trozos de seda adheridos a su piel. Ella ya ha despertado y lo mira fijamente, pero \u00e9l sabe que no podr\u00e1 moverse: su tratamiento para la atrofia muscular es perfecto y lleva demasiado tiempo inmovilizada. Desnuda y con los ojos inundados en l\u00e1grimas, sigue clav\u00e1ndole la mirada en un intento de provocarle una chispa de compasi\u00f3n. Pero eso es algo que \u00e9l desconoce desde el d\u00eda en que su madre lo encerr\u00f3 en ese mismo s\u00f3tano dici\u00e9ndole, entre sollozos, que se hab\u00eda enamorado de un hombre que detestaba a los ni\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014Me perdonar\u00e1s alg\u00fan d\u00eda, hijo\u2026 \u2014se excusaba lloriqueando\u2014. Te encontrar\u00e1 alguien que sepa cuidarte mejor que yo. Y cuando seas mayor tambi\u00e9n te enamorar\u00e1s y notar\u00e1s que tu pecho se llena de mariposas. S\u00e9 que entonces me perdonar\u00e1s\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Con esas palabras cerr\u00f3 la puerta de aquel s\u00f3tano donde la humedad le cal\u00f3 los huesos hasta congelarle el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El coleccionista coge el bistur\u00ed de la mesa y, con pulso firme, hace una peque\u00f1a incisi\u00f3n a la altura del coraz\u00f3n, desde donde empieza a cortar la piel de aquella chica formando la silueta perfecta de una mariposa. Sus ahogados quejidos despiertan a la ni\u00f1a, que cuelga del segundo saco, del sopor que le hab\u00eda producido el cloroformo. Pero esta vez no ve nada, ya no hay ninguna rendija por la que mirar lo que est\u00e1 pasando all\u00e1 afuera. Solo le queda esperar y seguir sumida en aquel incierto estado de latencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Intenta abrir los ojos con gran esfuerzo. La cabeza le da vueltas y tiene la boca tan seca que le cuesta despegar la lengua del paladar. Desconoce el tiempo que ha durado su letargo, pero no ha debido de ser corto, porque no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[7,8,5],"tags":[10,11],"class_list":["post-223","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-finalistas-del-certamen","category-ganadores","category-relatos","tag-9-certamen-de-narrativa-breve-2012","tag-relatos-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/223","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=223"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/223\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=223"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=223"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=223"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}