{"id":250,"date":"2012-10-06T00:13:13","date_gmt":"2012-10-05T22:13:13","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/?p=250"},"modified":"2012-10-06T00:36:13","modified_gmt":"2012-10-05T22:36:13","slug":"40-el-matadero-por-lokita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/40-el-matadero-por-lokita\/","title":{"rendered":"40- El matadero. Por Lokita"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hace tiempo que no me encuentro tan mal.\u00a0 Me duele todo el cuerpo. Pero no es del alcohol, esta vez no, aunque reconozco que ten\u00eda que haber hecho caso a mi hija cuando, hace ya algunos a\u00f1os, me advirti\u00f3 que la costumbre de tener el vaso de vermut al lado mientras pelaba patatas, ali\u00f1aba filetes o deshuesaba el pollo, no me llevar\u00eda por buen camino.<!--more--> Eso fue antes de irse de casa para empezar los estudios en la Universidad. Hace unos meses, cuando regres\u00f3 para preparar las oposiciones, por m\u00e1s que intent\u00e9 disimular, no tard\u00f3 en descubrir que no pod\u00eda pasar sin una copa, o, mejor dicho, varias copas al d\u00eda para poder funcionar.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por este motivo, me oblig\u00f3, con la tenacidad que la caracteriza, a visitar a un especialista y acab\u00e9 afili\u00e1ndome al grupo de la tarde de Alcoh\u00f3licos An\u00f3nimos, con la idea de buscar un trabajo por las ma\u00f1anas que me permitiese huir de esa soledad que me induc\u00eda, seg\u00fan el psiquiatra, a beber. No fue tarea f\u00e1cil. En el pueblo no hab\u00eda gran cosa. S\u00f3lo abrigaba la esperanza de que el puesto de secretaria del matadero municipal, una vez se jubilase la se\u00f1ora que lo ocupaba, fuese para m\u00ed. Tuve suerte y, pasados unos meses, me contrataron para un periodo de prueba.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ahora, en el matadero y en medio de un silencio atroz, empiezo a escuchar voces que se acercan. Tengo miedo y fr\u00edo. S\u00f3lo una parte de mi cuerpo est\u00e1 caliente, es mi espalda que roza algo tibio que me consuela. El efecto de las copas que empec\u00e9 a consumir esta ma\u00f1ana temprano, se va desvaneciendo y empiezo a darme cuenta de la situaci\u00f3n en la que me encuentro. Y no es nada optimista. Me parece ver que a unos metros de mi hay una mesa y varias sillas ocupadas por hombres que susurran. Pero no los puedo ver con claridad. Algo parecido a una nebulosa se coloca ante mis ojos. Est\u00e1n bebiendo cerveza. Las botellas vac\u00edas se estrellan contra el suelo a medida que van elevando la voz. Deben ser tres o cuatro.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Poco a poco voy ubic\u00e1ndome y aclarando mis ideas. \u00a1Si no me hubiera llevado a escondidas aquella botella de ron de casa! Pero, no puedo ser c\u00ednica, ese no es el motivo. Si no me la hubiera llevado, la hubiera comprado en el supermercado.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-size: medium;\">&#8211;<\/span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00bfEstas seguro de que esta muerta?<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-size: medium;\">&#8211;<\/span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a1Joder! Dime como estar\u00edas t\u00fa si te hubieran envuelto la cabeza en una bolsa de supermercado como una col. \u00a1Y con la borrachera que ten\u00eda, con m\u00e1s raz\u00f3n!<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estoy en la sala de despiece del matadero. A trav\u00e9s del pl\u00e1stico, soy capaz de distinguir los ganchos que penden de las poleas del techo. Esa fue una de las cosas que me hicieron dudar a la hora de aceptar el trabajo. La visi\u00f3n de los cuerpos rosados, desnudos e indefensos de los cerdos, basculando al un\u00edsono de los ganchos como en un baile macabro, me removi\u00f3 las tripas nada m\u00e1s verlos. Pero no estaban las circunstancias como para elegir.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Uno de ellos se levanta de la silla y viene hacia m\u00ed. Tengo miedo. No s\u00e9 si podr\u00e9 aguantar la respiraci\u00f3n lo suficiente como para que no sospeche que a\u00fan estoy con vida. Tengo a mi favor la postura, que les impide ver el d\u00e9bil vaiv\u00e9n de mi respiraci\u00f3n. Estoy doblada sobre m\u00ed misma. As\u00ed fue como me dej\u00f3, molida de dolor, el de las botas de puntera met\u00e1lica tras clavarlas en mi abdomen. Fue su manera de comprobar que estaba muerta. Estaba tan borracha que no pude emitir una sola queja.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entraron a media ma\u00f1ana para atracarnos. Saben que los s\u00e1bados apenas hay gente y es el d\u00eda en que se recibe la mercanc\u00eda para toda la semana y el director efect\u00faa los pagos a los suministradores. Pero este s\u00e1bado el director no viene. Ma\u00f1ana se casa un sobrino y el trabajo se adelant\u00f3 al viernes. Tampoco est\u00e1n los empleados que se encargan de meter los animales en los corrales. No hay dinero en la caja. Pero ellos no me creyeron cuando se lo advert\u00ed y est\u00e1n esperando a que aparezca el jefe. Est\u00e1n en un extremo del matadero, yo estoy en la mitad m\u00e1s o menos. Siento bajo mi cadera un dolor punzante que, seg\u00fan calculo, debe estar provocado por la zanja que atraviesa como una gran arteria el habit\u00e1culo, y que conduce la sangre de los animales descuartizados al vertedero.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El bulto se va acercando, coloca su bota amarilla de goma, como las que usan los empleados del matadero, sobre mi cadera y me zarandea sin ganas, como por cumplir un tr\u00e1mite m\u00e1s, otro escal\u00f3n en su cruel burocracia.\u00a0 Pido al cielo que no se de cuenta de que la bolsa est\u00e1 rota y juro por Dios que nunca m\u00e1s volver\u00e9 a quejarme del estado en que se encuentra el material del supermercado. Acerca su cara a la m\u00eda y rezo para que no descubra una l\u00e1grima que provoca mi miedo y que desemboca en mi sien derecha, humedeciendo el pl\u00e1stico.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-size: medium;\">&#8211;<\/span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">En el fondo era mejor que estuviese borracha, como siempre. No se debe de haber dado cuenta de nada.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es la voz de Carlos, el que manejaba los cuchillos para rajar a los cerdos con esa pericia que me daba nauseas. Recuerdo aquella vez hace unas semanas que, sabedor de mis escr\u00fapulos, me llam\u00f3 a la sala con la excusa de darme un recado para el director. Estaba de brazos cruzados y, nada m\u00e1s verme entrar, accion\u00f3 el bot\u00f3n de la cinta del techo. Un cerdo enorme apareci\u00f3 zarande\u00e1ndose del gancho y se par\u00f3 ante \u00e9l. Sin dejar de hablar conmigo, cogi\u00f3 ceremoniosamente el cuchillo de la mesa y lo clav\u00f3 en su abdomen. Un chorro de sangre que parec\u00eda no tener fin inund\u00f3 el suelo. Intent\u00e9 aparentar que no pasaba nada. A continuaci\u00f3n, brotaron las v\u00edsceras del animal como un surtidor rojo cayendo con un sonido h\u00famedo y apagado contra el suelo. Me mir\u00f3 mientras extra\u00eda el coraz\u00f3n del cerdo a\u00fan latiendo y lo sostuvo en la palma de su mano hasta que sal\u00ed despavorida de all\u00ed. Estuvo ri\u00e9ndose de m\u00ed una semana entera. Despu\u00e9s de aquello se fue de la empresa por motivos que desconozco.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-size: medium;\">&#8211;<\/span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\">Deb\u00edamos haberla cre\u00eddo cuando nos advirti\u00f3 antes de golpearla que el jefe no vendr\u00eda hoy.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A ese otro tambi\u00e9n le conozco. No se su nombre pero se encarga de manejar la rejilla del escaldado del animal antes de meterlo con la polea en la m\u00e1quina peladora. Tambi\u00e9n acciona el torno. La primera vez que vi la m\u00e1quina y quise interesarme por su funci\u00f3n, me explic\u00f3 que era como el torno de las monjas del pueblo. Pero que, en vez de borrachuelos, lo que sal\u00eda de \u00e9l cuando se empujaba la palanca eran puercos acabados de sacrificar, a\u00fan agitaban las patas cuando \u00e9l los recib\u00eda para cortarles las pezu\u00f1as. Esta \u00faltima frase la pronunci\u00f3 arrastrando las palabras con placer y mir\u00e1ndome de arriba abajo mientras me sacaba su asquerosa lengua.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mientras el hombre vuelve a la mesa y abre otro botell\u00edn, los dem\u00e1s bromean con la lengua trabada. Uno se cae de su asiento y los dem\u00e1s r\u00eden a carcajadas. Cada vez est\u00e1n m\u00e1s borrachos. Especulan sobe sus pr\u00f3ximos planes pero deciden esperar a que se les pase el efecto de las cervezas y el ron. Yo camino en direcci\u00f3n opuesta: cada vez tengo la mente m\u00e1s clara y el cuerpo menos dolorido. Muevo los dedos, que los tengo ateridos por el fr\u00edo, y separo las mu\u00f1ecas comprobando que no est\u00e1n atadas como cre\u00ed en un principio. Debieron pensar que no era necesario hacerlo si, adem\u00e1s de que estaba borracha, me iban a asfixiar a continuaci\u00f3n. Remuevo confiada mi espalda contra ese algo caliente que le sirve de apoyo. Indago con los dedos y noto el pelo de un animal bajo ellos. Creo que es el perro guardi\u00e1n. Recuerdo haber o\u00eddo unos gemidos despu\u00e9s de unos golpes. Miro de nuevo hacia la reuni\u00f3n pero no parece que nadie se mueva. Con miedo deslizo mis manos pegadas al cuerpo y aparto la bolsa cuidadosamente de la cara. Mis ojos se detienen en los tres cuerpos que rodean la mesa. Hay dos en el suelo y uno con la cabeza apoyada sobre la mesa. Miro a mi alrededor y sopeso la situaci\u00f3n. El cuadro de mandos est\u00e1 s\u00f3lo a unos metros de m\u00ed. Me coloco de nuevo la bolsa sobre la cara por si despiertan, dejando una abertura a la altura de los ojos y me deslizo como una serpiente sobre el suelo. Compruebo que la c\u00e1mara frigor\u00edfica est\u00e1 abierta y los ganchos vac\u00edos. Estoy decidida pero a mis dedos les cuesta obedecer. Cierro los ojos y pulso el bot\u00f3n. Un ruido chirriante que sale de la c\u00e1mara me anuncia que la decisi\u00f3n est\u00e1 tomada. El que est\u00e1 apoyado sobre la mesa es el que maneja los cuchillos. Levanta la cabeza y yo pulso el bot\u00f3n haci\u00e9ndose de nuevo el silencio. Se levanta con dificultad y tras comprobar que yo no estoy en mi sitio, zarandea sin \u00e9xito a uno de los que est\u00e1n desplomados sobre el suelo. Vuelve a mirar alrededor y camina zigzagueando hacia la c\u00e1mara.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Recuerdo las \u00faltimas palabras de mi hija cuando se march\u00f3 a recoger los certificados del t\u00edtulo para presentarse a las oposiciones y decido hacerle caso: ser\u00e9 valiente y har\u00e9 todo lo que est\u00e9 en mi mano para que me hagan un contrato definitivo. Necesito curarme y que ella conf\u00ede de nuevo en m\u00ed.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me escondo tras el torno cerca de la sierra gigante que, cuando los cerdos salen de la m\u00e1quina peladora, los parte de un solo tajo en dos, como si fueran de gelatina. El hombre se aproxima a la c\u00e1mara y mira dentro. Al salir, apenas una mueca de espanto asoma a sus ojos cuando estrello la sierra contra su cabeza. No puedo decir que sienta placer al hacerlo, pero descubro que me he contagiado de la frialdad de los trabajadores del matadero. El cuerpo cae desplomado y acciono de nuevo el bot\u00f3n de la cinta. En s\u00f3lo dos minutos he bajado la polea, he enganchado al de los cuchillos por el cintur\u00f3n y lo he levantado hacia el techo. Pongo en marcha la cinta transportadora de nuevo mientras el d\u00e9bil movimiento de los ganchos vac\u00edos llena de interrogantes el aire. Me acerco a la mesa a la vez que me agacho para aprisionar por sus cinturones a los hombres del suelo y engancharlos. Uno de ellos es el hijo del due\u00f1o del molino de aceite. Un desalmado que no trae m\u00e1s que disgustos a su pobre padre. Cuando lo levanto con la polea, entreabre los ojos pero vuelve a cerrarlos. Ya no tengo miedo. Pongo en marcha la cinta de nuevo mientras miro alrededor. Es como si, de pronto, reconociera a estas m\u00e1quinas como algo m\u00edo, como algo que pertenece a mi mundo, a mi vida. Que ya no me dan asco y que forman parte de un trabajo que quiero mantener a toda costa.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mientras los cuerpos de los hombres abanican el aire del matadero con sus miembros laxos y pesados, abro del todo la puerta de la c\u00e1mara y miro c\u00f3mo entran en ella con parsimonia, como si de los componentes de un ballet se tratara. Me debato entre poner en marcha el termostato y bajar al m\u00ednimo la temperatura o simplemente cerrar la puerta desde fuera y llamar a la Polic\u00eda. Hago esto \u00faltimo no sin antes dedicar un recuerdo a mi marido al ver los cuerpos perfectamente ordenados de sus ganchos. \u00c9l, que en gloria est\u00e9, tambi\u00e9n hac\u00eda lo mismo con sus pantalones.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hace tiempo que no me encuentro tan mal.\u00a0 Me duele todo el cuerpo. 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