
{"id":368,"date":"2012-10-14T22:24:14","date_gmt":"2012-10-14T20:24:14","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/?p=368"},"modified":"2012-10-14T22:24:14","modified_gmt":"2012-10-14T20:24:14","slug":"73-el-mimo-por-milio-sirenu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/73-el-mimo-por-milio-sirenu\/","title":{"rendered":"73- El mimo. Por Milio Sirenu"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Ante el espejo pap\u00e1 se anuda la corbata un d\u00eda m\u00e1s. Y por cada poro de su piel rezuma la desidia fermentada durante quince a\u00f1os de rutina que le han convertido en poco menos que un aut\u00f3mata. Pap\u00e1 se levanta. Se ducha. Se pone el traje gris. Bebe un caf\u00e9 solo apoyado en la encimera de la cocina. Se va al banco. Revisa hipotecas. Niega cr\u00e9ditos a parejas j\u00f3venes con las manos llenas de sue\u00f1os. Fuerza las sonrisas que sean necesarias. Y regresa.\u00a0<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en una ma\u00f1ana cualquiera, la cadena de montaje en la que se construye su rutina se rompe. Un monstruo llamado ERE le pega un enorme manotazo y las piezas de su d\u00eda a d\u00eda saltan por los aires. Mam\u00e1 llora durante tres noches como si alguien se hubiera muerto. Como si el traje gris de pap\u00e1, arrojado de cualquier forma sobre el gal\u00e1n del dormitorio, fuese un aut\u00e9ntico cad\u00e1ver al que hubiera que velar. Pap\u00e1 sonr\u00ede cuando mam\u00e1 no est\u00e1 delante.\u00a0 Una ma\u00f1ana lo descubro gesticulando ante el espejo en silencio. Se mueve por el dormitorio y finge chocar con objetos que no exiten. Pienso que quiz\u00e1 pap\u00e1 se haya vuelto loco. Pero sonr\u00ede.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al d\u00eda siguiente, pap\u00e1 sale de casa como a escondidas. Con el rostro pintado de blanco y los labios muy negros. Va vestido muy raro, con un jersey a rayas, un peto rojo que le queda grande y unos guantes blancos. Pap\u00e1 me da risa. Si mam\u00e1 lo viera\u2026. Pero mam\u00e1 no vuelve del supermercado hasta las tres y no tiene por qu\u00e9 enterarse de que pap\u00e1 se ha disfrazado y se ha ido as\u00ed a la calle. Tampoco de que le he seguido a hurtadillas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pap\u00e1 llega al parque y se sienta. Ante sus pies coloca una gorra en el suelo. Se queda quieto. Como si fuera de piedra. No entiendo. De repente, una madre y su hijo pasan por delante del banco y arrojan una moneda en la gorra de mi padre. Como activado por un resorte se levanta y gesticula, raro, igual que el d\u00eda anterior ante el espejo. Sus dedos acarician la nada. Se pone triste, alegre\u2026. saca un caramelo de la manga y lo entrega al peque\u00f1o, que sonr\u00ede encantado. La madre aplaude. Y el mimo ocupa de nuevo su sitio. As\u00ed durante un buen rato en que no me atrevo a acercarme. De pronto, sin que nadie haya arrojado nada en su gorra pap\u00e1 se levanta, la coge y sonr\u00ede t\u00edmidamente. Sus pasos se encaminan hacia casa.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasan muchos d\u00edas y pap\u00e1 sigue disfraz\u00e1ndose para ir al parque.\u00a0 Yo estoy aburrida de esconderme, as\u00ed que salgo y voy corriendo hacia \u00e9l. Pienso que se alegrar\u00e1 pero se pone triste.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llora. Sus l\u00e1grimas arrastran el maquillaje blanco y pap\u00e1 deja de ser el mimo simp\u00e1tico del parque para ser el hombre gris del banco que niega hipotecas. No entiendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al d\u00eda siguiente pap\u00e1 no va al parque. Ni al otro. Ni al otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A las pocas semanas, muy temprano, se enfunda de nuevo el traje gris. Otro banco le ha ofrecido un trabajo. Un trueque. Mil euros a cambio de la infelicidad y las sonrisas forzadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora es mam\u00e1 quien sonr\u00ede y pap\u00e1 quien llora por las noches. No tres noches. Sino todas las noches.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ante el espejo pap\u00e1 se anuda la corbata un d\u00eda m\u00e1s. Y por cada poro de su piel rezuma la desidia fermentada durante quince a\u00f1os de rutina que le han convertido en poco menos que un aut\u00f3mata. Pap\u00e1 se levanta. Se ducha. Se pone el traje gris. Bebe un caf\u00e9 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[10,152,153,11],"class_list":["post-368","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos","tag-9-certamen-de-narrativa-breve-2012","tag-banco","tag-llorar","tag-relatos-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/368","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=368"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/368\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=368"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=368"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=368"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}