{"id":413,"date":"2012-10-17T00:00:26","date_gmt":"2012-10-16T22:00:26","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/?p=413"},"modified":"2012-10-16T23:52:45","modified_gmt":"2012-10-16T21:52:45","slug":"84-la-maldicion-del-chino-por-primulo-garrigola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/84-la-maldicion-del-chino-por-primulo-garrigola\/","title":{"rendered":"84-La Maldici\u00f3n del Chino. Por Pr\u00edmulo Garrigola"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Recuerdo, con extremo pesar, aquella nefasta ocasi\u00f3n en que descendi\u00f3 sobre mi cabeza la denominada <em>maldici\u00f3n del Chino<\/em>, la cual me condujo a enamorarme muy desesperadamente de un viejo carrito rojo que, hac\u00eda no s\u00e9 cu\u00e1ntos a\u00f1os, ten\u00eda mi primo Reinaldo parado en el frente de su casa&#8230;<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo? \u00bfQu\u00e9 usted no sabe cu\u00e1l es la famosa <em>maldici\u00f3n del Chino<\/em>? \u00a1Ah, bueno! Pero usted s\u00ed que est\u00e1 atrasado. Escuche, pues, entonces, y con suma atenci\u00f3n, esta brev\u00edsima historia y lo sabr\u00e1:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Cierto d\u00eda aconteci\u00f3 que un atracador, un ladr\u00f3n de esos que roban a manos armadas y con muy sinceras intenciones de matar, lleg\u00f3 al comedor \u201cPica-Pollo\u201d, perteneciente a uno de aquellos honorables ciudadanos de la patria de Confucio y Lao-Set, cuyo nombre ahora no viene al caso ni yo s\u00e9 como pronunciar, y le dijo, a la vez que lo enca\u00f1onaba con un tremendo rev\u00f3lver:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00bbChino entr\u00e9game r\u00e1pido todo el dinero que tienes o te mueres en el acto&#8230;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00bbEl Chino, al ver el siniestro ca\u00f1\u00f3n del rev\u00f3lver, cumpli\u00f3 con el urgente requerimiento del asaltante y \u00e9ste se retir\u00f3 del lugar, tal y como lleg\u00f3, tan raudo como la luz de un rel\u00e1mpago. El oriental, quien se sinti\u00f3 completamente impotente ante el asalto, tan s\u00f3lo se conform\u00f3 con gritarle, al maleante, con toda su fuerza:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00bb\u00a1Ah, maldito ladl\u00f3n! Ojal\u00e1 que con ese linelo que hoy me lobaste te comples un calo bien, pelo bien viejo&#8230; <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, desde entonces para ac\u00e1, aquella se convirti\u00f3, camarada, en la ya archifamosa<em> maldici\u00f3n del Chino.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la verdad que, el maldito carrito rojo \u00e9se, se ve\u00eda de lo m\u00e1s chulo<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luisa\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/Temporary%20Internet%20Files\/Content.IE5\/QRV4VWAM\/relato_concursante2012%20(11).doc#_ftn1\">1<\/a>, estaba\u00a0 bien coqueto y paradito \u00e9l. Por tal raz\u00f3n, tan pronto como lo vi, pens\u00e9 en compr\u00e1rmelo para ir al trabajo y luego a la universidad y no pude evitar pensar en la inmensa cantidad de <em>jevas<\/em><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luisa\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/Temporary%20Internet%20Files\/Content.IE5\/QRV4VWAM\/relato_concursante2012%20(11).doc#_ftn2\">2<\/a> que me levantar\u00eda con el solo hecho de adquirirlo. Pues, en much\u00edsimas ocasiones, escuch\u00e9 a mis pl\u00e1sticas y muy exigentes compa\u00f1eras de estudios decir que <em>un hombre a pie<\/em>, o sea, sin veh\u00edculo para transportarlas a ellas y a sus mejores amigas, <em>no era m\u00e1s que un verdadero perro<\/em>. \u00a1Bueno! De acuerdo con ese femenil punto de vista, con la sola adquisici\u00f3n de esa peque\u00f1a <em>cucarachita roja<\/em>, yo dejar\u00eda ya de ser un pobre e in\u00fatil realengo <em>viralatas<\/em><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luisa\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/Temporary%20Internet%20Files\/Content.IE5\/QRV4VWAM\/relato_concursante2012%20(11).doc#_ftn3\">3<\/a> y pasar\u00eda a ser un verdadero hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerdo que cuando le manifest\u00e9 a mi primo Reinaldo la intenci\u00f3n de comprarle su diminuto y ya abandonado cacharrito rojo, pues en aquellos momentos \u00e9l usaba un carro mucho m\u00e1s grande y confortable para transportarse, me dijo como si hablara en serio: <em>Mire primo, yo, aunque usted no lo crea, quiero y le agradezco mucho a ese carrito y no quisiera tener que vend\u00e9rselo a nadie por nada del mundo&#8230; Es m\u00e1s, mi ego, \u00bfsabr\u00e1 usted que es eso?, prefiere verlo ah\u00ed, parado frente a mi casa, cual si fuera una preciada reliquia.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo, al escuchar esto, no me arredr\u00e9 y, entonces, le dije: <em>Mire, primo, d\u00e9jese de pendejadas, pues si yo le compro ese \u201ccarrancho\u201d suyo es como si usted a\u00fan continuase siendo el due\u00f1o, as\u00ed que le doy quince mil pesos, de ah\u00ed-ah\u00ed,\u00a0 por \u00e9l&#8230;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en verdad que no s\u00e9 qu\u00e9 pas\u00f3 con el ego y el supuesto cari\u00f1o de mi primo hacia su tan querida reliquia, pues casi me arranc\u00f3 el brazo al escuchar tal propuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Bueno! Cerramos el trato, y tuve que vender mi motocicleta nueva, con la cual iba al trabajo y a la universidad, una nevera y varios libros, para poder completar la alta suma acordada en el negocio. Y, para colmo de todos los colmos, tambi\u00e9n tuve que buscar mil quinientos pesos m\u00e1s para poder pagar una gr\u00faa y quinientos adicionales para calmar al mec\u00e1nico que se pas\u00f3 el d\u00eda enterito tratando de prender mi carro, pues ya era m\u00edo y as\u00ed lo hab\u00eda bautizado: <em>mi carro<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed, remolcado por una gr\u00faa, m\u00e1s el mec\u00e1nico y yo empujando, pudimos quitarlo del frente de la casa de mi primo Reinaldo y pararlo al frente de la del ya casi Licenciado en Derecho Primigenio Garc\u00eda L\u00f3pez, que, l\u00f3gicamente, soy yo mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 por qu\u00e9 me llaman as\u00ed? \u00a1Oh, pero que cosas las suyas! Pues porque soy el primer hijo de mis padres. Y, por favor, ya no me pregunte usted m\u00e1s pendejadas si es que quiere que le termine de contar la interesante historia de mi carro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Ay, se\u00f1ores! All\u00ed comenz\u00f3 para m\u00ed un largo e interminable v\u00eda crucis que no le deseo a nadie, pero que tampoco quiero ni siquiera tener que recordar. Ten\u00eda yo que comprar piezas constantemente para tratar de prender el carrito aqu\u00e9l. Ten\u00eda yo que pagar al desgraciado mec\u00e1nico \u00e9se, cada vez que le echaba un ojo o le pon\u00eda las manos encima dizque para tratar de arreglarlo. Ten\u00eda yo que espantar a los muchachitos ociosos que quer\u00edan tomarlo como un instrumento de sus juegos. Ten\u00eda hasta que controlar y corregir personalmente a las personas adultas que quer\u00edan tomarlo como asiento, como motel nocturno o como vil tendedero de ropas reci\u00e9n lavadas. Y, a todo esto, yo segu\u00eda pensando en la gran cantidad de <em>jevas<\/em> que me levantar\u00eda en la universidad cuando mi carro estuviera funcionando correctamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Producto de los muchos gastos ocasionados por mi carro, comenc\u00e9 a tener problemas muy serios con mi casero Jos\u00e9, pues ya no le estaba pagando el alquiler correspondiente, adem\u00e1s de que, en verdad, no ten\u00eda con que pagarle; ya que, por faltas laborales acumuladas \u2014tambi\u00e9n como consecuencia del mismo asunto del carro \u00e9se\u2014 me hab\u00edan echado del trabajo. Adem\u00e1s, hab\u00eda perdido (tambi\u00e9n por descuido e inasistencia) el semestre universitario. Y es que, en verdad, todos mis esfuerzos se hab\u00edan concentrado en cuidar y tratar de habilitar mi tan querido carrito rojo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sucede, pues, que el casero comenz\u00f3 a presionar para que yo le abandonara la casa, ya que los recibos de la luz, del agua y del tel\u00e9fono se les ven\u00edan acumulando y no hab\u00eda forma alguna de pagarlos. Tuvimos serios problemas, casi de justicia, pero gracias a Dios y a la muy oportuna intervenci\u00f3n de algunos amigos comunes la sangre no lleg\u00f3 al r\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esos mismos d\u00edas un muchachito, m\u00e1s malo que el diablo, llamado Jon\u00e1s, cada vez que llov\u00eda, se le ocurr\u00eda llenar el tanque de gasolina de mi carro con pura agua lluvia de la que corr\u00eda por los contenes<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luisa\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/Temporary%20Internet%20Files\/Content.IE5\/QRV4VWAM\/relato_concursante2012%20(11).doc#_ftn4\">4<\/a>. Y otro desgraciadito, un tal Petrus \u00e9l, como queriendo hacer honor a su nombre, le hab\u00eda cuarteado a <em>mi carro<\/em> el vidrio delantero de una pedrada lanzada hacia \u00e9l con muy certera precisi\u00f3n. Ante tan extrema situaci\u00f3n vivida, yo estaba que me pasaba los d\u00edas, m\u00e1s que amargado, aburrido hasta el mismo copete&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, recuerdo que, un buen d\u00eda, se apareci\u00f3 un joven, de comportamiento muy extra\u00f1o \u00e9l (hasta medio demente me pareci\u00f3 el bendito muchacho \u00e9se), que dec\u00eda estar dizque estudiando por correspondencia un curso de <em>Desabolladura, Pintura y Reconstrucci\u00f3n de Veh\u00edculos<\/em> y, delante de mi buen amigo Pr\u00edmulo Garrigola, me hizo la siguiente proposici\u00f3n, envuelta en una pregunta que a la vez suger\u00eda una propuesta: <em>Mire, se\u00f1or, yo necesito comprarme un carrito como \u00e9ste para desabollarlo, pintarlo y arreglarlo a fin de poder poner en pr\u00e1ctica mis conocimientos y cumplimentar as\u00ed mis estudios. \u00bfEn cu\u00e1nto usted me lo vende?<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a1Bueno, mi hijo querido!<\/em>, le respond\u00ed.<em> Yo no vendo mi carro, pero de vend\u00e9rtelo a ti te lo vender\u00eda en lo mismo que me cost\u00f3: quince mil pesos, ni uno m\u00e1s ni uno menos<\/em>. Y le puntualic\u00e9 enseguida:<em> Y, quiero que tomes bien en cuenta que yo, tan s\u00f3lo en mec\u00e1nicos, piezas y mantenimiento en general, he gastado ya el doble de lo que di por \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El joven me repuso: <em>Mire, se\u00f1or, yo le ofrezco tan s\u00f3lo diez mil pesos, pues es todo cuanto tengo encima y, recuerde, yo s\u00f3lo necesito esa antigua \u201ccarcachita\u201d suya para poder practicar mi arte&#8230;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00bfC\u00f3mo que esa antigua carcachita m\u00eda?<\/em>, Le dije sumamente enojado.<em> Tampoco me apoque mi carro&#8230;<\/em>, y, por tal raz\u00f3n, conclu\u00ed, muy molesto, con la reci\u00e9n entablada negociaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que, dicho joven y yo, no llegamos a nada. Mi fatal orgullo se mantuvo impasible como una roca marina; pues, no era cierto que, despu\u00e9s de yo haber gastado casi treinta mil pesos en <em>mi carro<\/em>, se lo iba a dar por mucho menos de quince a este pelafust\u00e1n, aprendiz de desabollador, salido de no s\u00e9 yo d\u00f3nde diablo. Por tal raz\u00f3n termin\u00e9 mandando al infierno al mencionado joven.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ver esto, mi amigo Pr\u00edmulo intervino y, muy sabiamente, me dijo: <em>Mire, Primigenio, aproveche usted esa oferta. Recuerde bien aquel viejo refr\u00e1n latino que dice que \u201csiempre sale un pendejo a las calles\u201d y, ese muchacho, es el pendejo que sali\u00f3 hoy a las calles s\u00f3lo para favorecerlo a usted.<\/em> Pero qu\u00e9 va&#8230; yo, embriagado de muy petulante emoci\u00f3n, opt\u00e9 por mirar a mi amigo por encima del hombro, con muy altivo desd\u00e9n, y, luego, me pavonee ante \u00e9l cual si fuera yo un hermos\u00edsimo pavo real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Pas\u00f3 el tiempo y, ante la constante e implacable presi\u00f3n del casero y de los vecinos \u2014los cuales consideraban, y con bastante raz\u00f3n, que ya yo abusaba de \u00e9l\u2014 tuve que mudarme y, obviamente, quitar mi carro del frente de su casa. Lo par\u00e9 entonces, frente a la casa de una hermana m\u00eda, espec\u00edficamente en la bocacalle de una callecita sin salida, y no s\u00e9 c\u00f3mo diablo fue que vino a parar frente a la casa de mi mam\u00e1, una vieja cascarrabias que viv\u00eda casi a dos kil\u00f3metros de all\u00ed&#8230; Quiz\u00e1s tuvieron raz\u00f3n para rodarlo hasta tal lugar, pues ya yo me hab\u00eda refugiado con todos mis b\u00e1rtulos en la casa de mi madre; la cual al verme a m\u00ed all\u00ed, m\u00e1s, ahora, tambi\u00e9n mi maldito carro parado en el mismo frente de su casa, pele\u00f3, grit\u00f3, patale\u00f3 y se zapate\u00f3 como una chiva rabiosa, pero, a fin de cuentas, no le qued\u00f3 otra opci\u00f3n que soportarme.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al otro d\u00eda, bien temprano, lleg\u00f3 la polic\u00eda a buscarme (claro que a casa de mi mam\u00e1 buen torpe) y me conmin\u00f3 muy tajantemente a que fuera a retirar mi bendito carro del mismo medio de la avenida Padre Castellano (antigua 17), tampoco supe c\u00f3mo rayo pudo \u00e9ste ir a parar all\u00ed, a una de las m\u00e1s transitadas y, por ende, congestionadas avenidas de la ciudad de Santo Domingo de Guzm\u00e1n&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s que desesperado, exasperado, fui al lugar indicado por los agentes, retir\u00e9 de all\u00ed <em>mi carro<\/em> (no sin antes pagar a quienes me ayudaron a moverlo) y buscando liberarme ya de la tan ofuscante <em>maldici\u00f3n del Chino<\/em>, fui en busca de Juliano (s\u00ed, del mismo mec\u00e1nico \u00e9se que llev\u00e9 cuando lo compr\u00e9 y el mismo que tantas veces hab\u00eda tratado de arregl\u00e1rmelo) y entonces, le ofert\u00e9 <em>mi carro<\/em> en la p\u00edrrica suma de quinientos pesos, la misma cantidad que pagu\u00e9 a los que me ayudaron a moverlo de la 17. Mas, \u00e9ste me dijo que, en esos precisos momentos, no ten\u00eda ni siquiera un solo centavo arriba, y que, por tanto, me pagar\u00eda despu\u00e9s&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se lo fi\u00e9, pues, y, Juliano, su nuevo propietario, agarr\u00f3 <em>mi carro<\/em> lo desguaz\u00f3 como a \u00e9l le dio las benditas ganas y termin\u00f3 vendi\u00e9ndolo pieza por pieza. Lo \u00faltimo que este b\u00e1rbaro vendi\u00f3 de <em>mi carro<\/em> fue el chasis, y la fundici\u00f3n que se lo compr\u00f3 le dio mil quinientos pesos por \u00e9ste, pero el miserable mec\u00e1nico \u00e9se nunca jam\u00e1s me pag\u00f3 lo poco que me adeudaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tal sentido, tan s\u00f3lo me qued\u00e9 con la muy inmensa satisfacci\u00f3n de haberme liberado para siempre de la funesta <em>maldici\u00f3n del Chino<\/em> y tambi\u00e9n me alc\u00e9 con aquel maravilloso honor de haberme desprendido, feliz y definitivamente, del hondo suspirar con el que, a cada ratito, me sorprend\u00eda a m\u00ed mismo lament\u00e1ndome con el discursito aqu\u00e9l de: <em>\u00a1Ay&#8230; mi carro!<\/em><\/p>\n<div><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luisa\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/Temporary%20Internet%20Files\/Content.IE5\/QRV4VWAM\/relato_concursante2012%20(11).doc#_ftnref1\">1<\/a> Bonito.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luisa\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/Temporary%20Internet%20Files\/Content.IE5\/QRV4VWAM\/relato_concursante2012%20(11).doc#_ftnref2\">2<\/a> Mujeres j\u00f3venes y bellas.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luisa\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/Temporary%20Internet%20Files\/Content.IE5\/QRV4VWAM\/relato_concursante2012%20(11).doc#_ftnref3\">3<\/a> Perro que vive en la calles volteando botes de basura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luisa\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/Temporary%20Internet%20Files\/Content.IE5\/QRV4VWAM\/relato_concursante2012%20(11).doc#_ftnref4\">4<\/a> Canales de desag\u00fce de las calles.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recuerdo, con extremo pesar, aquella nefasta ocasi\u00f3n en que descendi\u00f3 sobre mi cabeza la denominada maldici\u00f3n del Chino, la cual me condujo a enamorarme muy desesperadamente de un viejo carrito rojo que, hac\u00eda no s\u00e9 cu\u00e1ntos a\u00f1os, ten\u00eda mi primo Reinaldo parado en el frente de su casa&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[10,172,171,170,11],"class_list":["post-413","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos","tag-9-certamen-de-narrativa-breve-2012","tag-carro","tag-chino","tag-maldicion","tag-relatos-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/413","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=413"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/413\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=413"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=413"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=413"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}