{"id":479,"date":"2012-10-20T00:00:19","date_gmt":"2012-10-19T22:00:19","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/?p=479"},"modified":"2012-10-20T00:20:45","modified_gmt":"2012-10-19T22:20:45","slug":"101-sentimientos-humanos-por-sara-lucas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/101-sentimientos-humanos-por-sara-lucas\/","title":{"rendered":"101- Sentimientos Humanos. Por Sara Lucas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Todav\u00eda recuerdo al viejo Pietro, encendiendo la primera lumbre en mi cuerpo. Yo ten\u00eda diecis\u00e9is, y \u00e9l cuarenta a\u00f1os m\u00e1s, sobre los m\u00edos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Era mi cumplea\u00f1os y, por coincidencia, mi primer d\u00eda laboral en: <em>Bugatti Abogados<\/em>. Llegu\u00e9 porque necesitaba trabajar.<!--more--> Acababa de quedarme hu\u00e9rfana hac\u00eda solo 48 horas. Tras el espantoso accidente automovil\u00edstico en que sucumbieron mis padres. Mis t\u00edos, no quer\u00edan sustentar tres bocas m\u00e1s. Y hab\u00edan pensado separarnos, pero gracias a aquel afortunado sueldo pude evitarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Lo veo tan claro ahora. El hombre de pelo cano, elegante y de complexi\u00f3n deportiva, iniciaba su faena deslumbr\u00e1ndome con sus encantos. \u00bfC\u00f3mo olvidar su fragancia caracter\u00edstica? una mezcla de lirio y c\u00e1scara de naranja madura. Ol\u00eda bien.\u00a0 Dif\u00edcil resultaba elegir, entre el aroma a incertidumbre y un posible futuro en el buffet jur\u00eddico. Por aquellos d\u00edas, prefer\u00ed quedarme con la fragancia de responsabilidad y abrigo, que me brindaba Pietro Bugatti.\u00a0 Sus ojos oscuros y seductores, y la abrumadora gentileza de sus modales hicieron el resto. Parec\u00eda un lord presentando a la novia. (Me causaba gracia y agrado imaginarlo). No ten\u00eda palabras con qu\u00e9 agradecerle a Paulo, su hijo y mi gran amigo, por la oportunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras un diletante recorrido por las aristocr\u00e1ticas instalaciones de <em>Bugatti<\/em>, fui exhibida como la nueva pasante de derecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque se me ve\u00eda muy joven Pietro minti\u00f3,\u00a0 y adultero mis documentos para que me quedara. Como inversionista mayoritario, su palabra no admit\u00eda controversia. Se le respetaba. Nadie protest\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Pietro que med\u00eda su tiempo por reuniones importantes, las hab\u00eda ignorado por acompa\u00f1arme. \u00c9l prudente con la galanter\u00eda, bendec\u00eda el nombre de Paulo, saboreando por anticipado el tentempi\u00e9. Pietro me miraba y, yo flotaba en un limbo azul impresionada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda oficinas espaciosas, con grandes ventanales mirando al mar. Un cuadro cubista con dimensiones de mural, guindado en medio de la pared principal. Saltaba a la vista una preciosa alfombra bullida del mismo color, mostrando un ambiente profesional. Escritorios forjados en fibra de vidrio, computadores Pentium I, instalados estrat\u00e9gicamente para destacar desde la entrada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pronto conocer\u00eda el lugar secreto dentro del edificio, donde me har\u00eda suya por vez primera. Pietro y yo manten\u00edamos una conversaci\u00f3n muy amena, por cierto, mientras sub\u00edamos \u201cal privado\u201d, como \u00e9l denominaba a su templo amoroso. Aquel aire a dulzura y confianza se hizo evidente, deslizando algunos chistes nada m\u00e1s, para verme re\u00edr. Dec\u00eda que mi risa era un aletear de mariposas libres. Su voz era suave y ofrec\u00eda un tono sereno; ideal para quien lleva el alma herida. La sensaci\u00f3n apacible que proyectaba, sustitu\u00eda mis reservas por aprecio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Casi, pod\u00eda afirmar que le importaba como ser humano. Parec\u00eda preocupado observ\u00e1ndome con una especie de piedad tierna. Cre\u00ed leer ese mensaje en sus pupilas \u00e1vidas de deseo. Qu\u00e9 suerte ten\u00eda Paulo, con un padre comprensivo cuya mirada acuosa no obedec\u00eda precisamente a la compasi\u00f3n, sino al despertar inmaculado de su apetencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni bien puse el pie en el departamento, una vista infinita del oc\u00e9ano pac\u00edfico sujetando el ocaso en su seno, me dio la bienvenida. Estaba absorta sobrellevando la sorpresa como un desaf\u00edo.\u00a0 El departamento luc\u00eda completamente amoblado. Desde la sala de estar hasta la terraza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me invito, entonces, a contemplar el crep\u00fasculo en el balc\u00f3n; sirvi\u00e9ndome sidra en una copa grabada con dos iniciales:\u00a0\u00a0 <em>P y F. <\/em>\u00a0\u00a0A\u00f1os pasaron para enterarme que esa \u201cF\u201d era de Francesca su esposa.\u00a0 Pero aquel d\u00eda, mir\u00e9 el \u00e1ngulo de la copa a trasluz presa de una profunda curiosidad. Necesitaba saber s\u00ed ese sol que resplandec\u00eda en el vidrio, tambi\u00e9n hab\u00eda alumbrado otras manos. Otras tal vez m\u00e1s sofisticadas y menos torpes que las m\u00edas, porque no sab\u00eda s\u00ed tomarla por la base o por el di\u00e1metro del anillo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00a1Hermosas copas!- Le dije<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfCu\u00e9ntame lo de tus padres, Victoria?- Replic\u00f3 cambiando de tema<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 La verdad no quer\u00eda hablar de ello. Pero ese asombroso hombre fue capaz de extirparme el dolor con unas cuantas rondas de sidra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Las penas se pasan con soda!- Dec\u00eda, regal\u00e1ndome su mejor sonrisa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El astro rey en franca fuga fue el marco inolvidable con el cual me rob\u00f3 el primer beso, supuestamente consol\u00e1ndome. Yo lloraba la p\u00e9rdida familiar, hundida en un abismo nebuloso. Pietro, en cambio, a gusto con mi tristeza org\u00e1nica, en forma silenciosa, extend\u00eda una cadena de hitos en mi anatom\u00eda. Mi instinto natural, me ense\u00f1o a disfrutar hasta el \u00faltimo segundo de su arrebato. Para cuando repar\u00e9 en esa\u00a0 emoci\u00f3n innominada, experiment\u00e9 un orgasmo devastador. No sab\u00eda c\u00f3mo hab\u00eda llegado a la cama, ni por qu\u00e9 temblaba, como una hoja fresca al contacto con el agua.\u00a0 En alg\u00fan momento, sus caricias apresuradas motivaron en m\u00ed, un insospechado, \u00e1gil y apasionado desempe\u00f1o en la contienda amatoria. Ni siquiera sab\u00eda, con nitidez, s\u00ed lo que est\u00e1bamos haciendo era sexo. Entend\u00eda nuestro encuentro como una conversaci\u00f3n calma, con episodios de regocijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Pietro fue un maestro dr\u00e1stico durante los seis primeros meses.\u00a0 Hizo una\u00a0 antorcha de m\u00ed, con capacidad de iluminar el universo.\u00a0 Y como, de lo bueno poco, su visi\u00f3n definitiva del entretenimiento termin\u00f3 tras finiquitar la novedad. No quiso nada conmigo,\u00a0 y fui reubicada en otro buffet.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Nunca me descuid\u00f3 econ\u00f3micamente. Todos los meses recib\u00eda una cantidad respetable para mis gastos. Con ese sueldo adicional, y mi trabajo, logr\u00e9 mantener y educar a mis hermanos. Hasta que cada uno tomo su camino. Yo segu\u00eda por aquellos a\u00f1os ligada a \u00e9l, en la distancia. A veces saliendo de la oficina, lo segu\u00eda, y lo espiaba, sacrificando horas laborales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un buen d\u00eda agudizando mis sentidos, decid\u00ed tomar la iniciativa e ir a buscarlo. Teniendo en cuenta sus h\u00e1bitos, fui al restaurante que acostumbraba acudir con sus clientes. Entr\u00e9, y para mi pasmo, lo halle almorzando con su esposa. Algo se romp\u00eda en mi interior. Ella era como la hab\u00eda imaginado: sutil, glamorosa y decana. En contados segundos ten\u00eda las mejillas h\u00famedas. Por ellas, corr\u00edan r\u00edos de decepci\u00f3n. Igual, indignada resolv\u00ed ir a su encuentro. \u00c9l, divis\u00e1ndome desde lejos\u00a0 me neutraliz\u00f3, sin que su mujer se diera por enterada.\u00a0 Me llev\u00f3 al ba\u00f1o; furioso. Yo sufr\u00eda, y \u00e9l, me apabullaba critic\u00e1ndome. Habl\u00f3 con rudeza. Me tild\u00f3 de vulgar e inescrupulosa. Estall\u00e9 en llanto. Mientras me ahogaba la pena, sent\u00ed que la puerta del ba\u00f1o se cerr\u00f3 bruscamente.\u00a0\u00a0 Rec\u00e9 porque fuera su esposa quien nos hubiera pillado. Cuando sal\u00ed lo vi a Paulo soltarse de Pietro. Discut\u00edan en el camino.\u00a0 De pronto, gir\u00f3 sobre sus talones y dijo odi\u00e1ndome:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00bfC\u00f3mo pudiste Victoria?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en una sola mirada vi su alma ofendida. Luego pens\u00e9 que no pod\u00eda hacerle esto. No se lo merec\u00eda. Consider\u00e9 marcharme, y sal\u00ed del restaurante prometiendo olvidar a Pietro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, pensando en conciliar mi nueva carrera universitaria con el trabajo, ped\u00ed una audiencia con el nuevo directivo de <em>Rosso Abogados.<\/em> Proyectaba hablar de mis horarios, pero toda mi propuesta mental se fue al tacho cuando vi a Paulo sentado en ese puesto. Me sobrevino un momento de turbaci\u00f3n. Ruborizada, quise salir. Pero \u00e9l me detuvo. Me exculp\u00f3 de las barbaridades que comet\u00eda su padre. Sonri\u00f3 pese a que admit\u00ed tambi\u00e9n culpa. Desestim\u00f3 mis palabras; llam\u00e1ndolo <em>zorro verde<\/em>. Propuso una cena como desagravio entre ambos. La acept\u00e9. Le tend\u00ed la mano como amiga; despidi\u00e9ndome.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la hora exacta, paso por m\u00ed.\u00a0 Me cont\u00f3 sobre su ilusi\u00f3n de ser padre a los treinta y cinco. Sent\u00ed ternura vi\u00e9ndolo tan emocionado. Cenamos en un restaurante discreto, cuyo principal atractivo, era un pianista tocando m\u00fasica cl\u00e1sica. Ah\u00ed me confes\u00f3 la innumerable lista de mujeres que hab\u00edan pasado <em>al<\/em> <em>privado<\/em>.\u00a0 Luego, deslindando comparaciones fue directo. Dijo que quer\u00eda a su esposa, pero me amaba a m\u00ed. Que siempre me quiso. Lo confirm\u00f3 cuando se enter\u00f3 de mi relaci\u00f3n con su padre. Me levant\u00e9 neg\u00e1ndome a escucharlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00a1Ma\u00f1ana tendr\u00e1s mi renuncia!- Sentenci\u00e9<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00a1Por favor, no lo tomes as\u00ed!- Dijo, par\u00e1ndose tambi\u00e9n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Salimos a la calle. Me tom\u00f3 del brazo, lo mir\u00e9, hizo un gesto desesperado con la cara. Mientras yo le recordaba que sus 18 a\u00f1os de diferencia conmigo lo convert\u00edan en un lobezno. Se enfad\u00f3, negando que fuera como su padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfY por qu\u00e9 lo confiesas ahora?- Le pregunt\u00e9, intrigada<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Porque siento que ahora te quiero m\u00e1s\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo peor del asunto, fue que le cre\u00ed. Dijo, que no me quer\u00eda como amante sino como due\u00f1a de su futuro. Su rostro manifestaba verdad.\u00a0 Lo embargaba la constancia de un viejo sentimiento en una nueva coyuntura. Le ped\u00ed un tiempo, y nos fuimos frecuentando hasta que la codicia mutua nos uni\u00f3.\u00a0 No pod\u00eda conferirle un mejor atributo que su cari\u00f1o calmo como un fulgor matutino. Yo estaba feliz de permanecer en su amor y en el esp\u00edritu de su vida. Ten\u00edamos encuentros prolongados. Una combusti\u00f3n incansable donde cada noche vibraba la alquimia. Cumpl\u00ed los veintis\u00e9is sin ocultar mi dicha horizontal y nocturna con Pietro, de la vertical filosof\u00eda social. Y hubiera permanecido igual, a no ser por el desafortunado encuentro que tuve con su esposa Regina. Ese d\u00eda tra\u00eda de la mano a Paolo. Ella dijo que el ni\u00f1o ten\u00eda diez a\u00f1os, y nueve que no pasaba una hora completa con el padre. Era la versi\u00f3n infantil de Paulo. Su mismo rostro triangular y ojos mansos. Con semejante argumento, cambi\u00e9 mi vida en forma radical. Convers\u00e9 con mis hermanos menores. Les abr\u00ed una cuenta en el banco, y desaparec\u00ed de Lima. Llev\u00e1ndome \u00fanicamente, su amor, para el recuerdo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un poco desarticulada, llegu\u00e9 a Argentina. El primer a\u00f1o, aqu\u00ed, me dediqu\u00e9 a trabajar muy duro. Mi objetivo: reconstruir mi vida desde cero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pronto, mis hermanos me informaron que Paulo hab\u00eda ido varias veces a preguntar por m\u00ed. Tanto Arturo como Jaimito, ten\u00edan prohibido revelar mi paradero. Sin embargo, un d\u00eda, que por azar me retras\u00e9 en llegar a la oficina, me informaron que un hombre de sus se\u00f1as con acento peruano, hab\u00eda pasado a buscarme. Sobre la marcha renunci\u00e9, y me intern\u00e9 en las sierras de Tandil. Ah\u00ed instal\u00e9 un peque\u00f1o estudio jur\u00eddico. La magia naranja de los atardeceres del lugar, ayudaron mucho. Conoc\u00ed gente nueva y hospitalaria, que termin\u00f3 acept\u00e1ndome, como un miembro m\u00e1s de su comunidad.\u00a0 Hice m\u00edas sus causas, litigando contra el gobierno central, para que dotara de un albergue a la poblaci\u00f3n, en el cual, pudiera guarecerse de la lluvia de cenizas volc\u00e1nicas.\u00a0 Festej\u00e9 mi d\u00e9cimo a\u00f1o en la ciudad y, mi cumplea\u00f1os inaugurando el albergue.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Con treinta seis a\u00f1os encima, y un tandilense enamorado, me inclin\u00e9 a pensar, que necesitaba una familia propia. Me propuse caminar por esa senda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En las v\u00edsperas del compromiso con Marlon, una vecina apurada dijo que un peruano necesitaba apoyo legal. Estaba detenido, acusado de destrozos contra la propiedad privada. Me present\u00e9 en la delegaci\u00f3n; apurada. Cuando llegu\u00e9, lo vi contra la pared, expulsando remolinos verbales contra las autoridades. Enseguida, me identifiqu\u00e9, ofreci\u00e9ndole mis servicios. Pero \u00e9l, mir\u00e1ndome con un aborrecimiento insondable, me dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00a1No lo creo, ya mi madre muri\u00f3!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le di el p\u00e9same, entonces, ajena a lo que ten\u00eda reservado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00a1Soy Paolo Bugatti! Hijo de Paulo..<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tendr\u00eda unos veinte a\u00f1os y, sus ojos expel\u00edan balas. Apretaba los pu\u00f1os con la vehemencia de Pietro, su abuelo. Dijo que su madre muri\u00f3 por el desd\u00e9n de Paulo. Agreg\u00f3, llevando sus manos a mi cuello, el gusto que le daba haberme encontrado por Internet, simplemente, para asesinar a la \u201c<em>perra\u201d<\/em> del abuelo, que fue tambi\u00e9n amante de su padre. Me defend\u00ed, presion\u00e1ndole la nariz y la boca en simult\u00e1neo. Me solt\u00f3 con la ayuda policial. Ten\u00eda un collar de dedos marcado en mi cuello. Alarmada, llam\u00e9 a Paulo; y aunque el tono de su voz me devolv\u00eda a tiempos felices, le informe sobre aquel inesperado ataque homicida. \u00c9l mencion\u00f3 pesaroso, que Paolo era esquizofr\u00e9nico, y que hab\u00eda liquidado a su madre, llam\u00e1ndola Victoria. En ello, surgi\u00f3 Marlon, solt\u00e9 el tel\u00e9fono y me abrazo. En ese instante pens\u00e9: \u201c\u00bfCu\u00e1ntas muertes me dieron los Bugatti?\u201d No estaba dispuesta a seguir inmol\u00e1ndome; cuando ah\u00ed, hundida en el abrazo\u00a0 nadie muere, s\u00f3lo se duerme entre las alas de un \u00e1ngel con sentimientos humanos\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Todav\u00eda recuerdo al viejo Pietro, encendiendo la primera lumbre en mi cuerpo. Yo ten\u00eda diecis\u00e9is, y \u00e9l cuarenta a\u00f1os m\u00e1s, sobre los m\u00edos. \u00a0Era mi cumplea\u00f1os y, por coincidencia, mi primer d\u00eda laboral en: Bugatti Abogados. Llegu\u00e9 porque necesitaba trabajar.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[10,200,11],"class_list":["post-479","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos","tag-9-certamen-de-narrativa-breve-2012","tag-angel","tag-relatos-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=479"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=479"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=479"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=479"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}