
{"id":694,"date":"2012-10-30T00:33:40","date_gmt":"2012-10-29T23:33:40","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/?p=694"},"modified":"2012-10-30T00:51:43","modified_gmt":"2012-10-29T23:51:43","slug":"166-el-sueno-de-adan-por-adela-leon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/166-el-sueno-de-adan-por-adela-leon\/","title":{"rendered":"166- El sue\u00f1o de Ad\u00e1n. Por Adela Le\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">(La Imaginaci\u00f3n se puede comparar con el sue\u00f1o de Ad\u00e1n: cuando \u00e9l despert\u00f3 se hab\u00eda hecho<br \/>\nrealidad. John Keats)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estimada Miss Jones,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><\/em>\u00a0 \u00a0 \u00a0Como ya le augur\u00e9 en nuestra primera entrevista, esta investigaci\u00f3n no ha sido tarea f\u00e1cil.<br \/>\nLos acontecimientos que he de referirle me obligan a explicarle que si bien las investigaciones de\u00a0un detective de Scotland Yard suelen ser de lo m\u00e1s variopintas, conviene aclarar que en esta ocasi\u00f3n\u00a0los acontecimientos extraordinarios que he vivido desaf\u00edan mi raciocinio y no me permiten\u00a0experimentar el sentimiento de plenitud que suele proporcionarme la soluci\u00f3n de un enigma.<!--more--> Si bien\u00a0es verdad que la adversidad es fuente de interminable infortunio, tambi\u00e9n lo es que sirve para\u00a0mostrar el material del que est\u00e1 hecho el ser humano. Desde el primer instante me pareci\u00f3 usted\u00a0una mujer serena, despierta y de intelecto agudo (le ruego me perdone esta intromisi\u00f3n en su privacidad, pero he de aclarar que no me corresponde a m\u00ed, un oficial de polic\u00eda, juzgar la\u00a0honestidad de su relaci\u00f3n con el desaparecido), por eso no dud\u00e9 en creer sus sombr\u00edas sospechas\u00a0acerca del paradero de su amado Mr K. De ellas part\u00ed para iniciar mis investigaciones, las cuales\u00a0me han llevado a diferentes lugares de nuestro admirable pa\u00eds, algunas veces sin resultado alguno,\u00a0con lo que volver con las manos vac\u00edas comenz\u00f3 a convertirse en una suerte de desesperante h\u00e1bito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><\/em>\u00a0 \u00a0 \u00a0Sin embargo, como soy un hombre obstinado, no cej\u00e9 en mi empe\u00f1o de encontrar alguna\u00a0pista, alg\u00fan detalle que pudiera arrojar algo de luz sobre mis pesquisas, a la vez que aportar alg\u00fan\u00a0consuelo a su inquietante espera. Afortunadamente mis creencias religiosas se hallan fuertemente\u00a0cimentadas, de lo contrario habr\u00eda achacado a alguna fuerza sobrenatural o voluntad maligna lo que\u00a0pas\u00f3, y que ahora paso a relatarle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><\/em>\u00a0 \u00a0 \u00a0Volv\u00eda yo de cenar con mi querida madre en la casa que \u00e9sta posee en Walton Street, no\u00a0lejos del puente que cruza el T\u00e1mesis, a la altura del mercado del Heno, una zona hermosa en\u00a0primavera, como usted ya sabr\u00e1, pero que soporta el inconveniente durante los meses m\u00e1s fr\u00edos del\u00a0invierno de verse rodeada de una espesa y persistente niebla, cuando, como dec\u00eda, al encaminarme\u00a0hacia el puente lo hice a trav\u00e9s de un atajo que cruza Hampton Park. Segu\u00eda mi camino con atenci\u00f3n\u00a0para no perderme en las muchas vueltas y revueltas que el sendero hace en la fragosidad del parque\u00a0cuando me pareci\u00f3 ver por unos instantes entre el follaje unos cabellos dorados que se mov\u00edan y\u00a0desaparec\u00edan en el momento en que yo, movido por la curiosidad, me acercaba cautelosamente. Me\u00a0introduje entre la vegetaci\u00f3n abri\u00e9ndome paso con mi bast\u00f3n, pues en algunos momentos el bosque\u00a0se hace all\u00ed inextricable, hasta llegar a un claro donde encontr\u00e9 una mujer hermos\u00edsima, adornada\u00a0de la cabellera dorada m\u00e1s extraordinaria que jam\u00e1s he visto, que se hallaba perdida seg\u00fan me\u00a0inform\u00f3. No puedo dejar de confesarle que encontrar una joven hermosa y sin compa\u00f1\u00eda a esas horas de la noche me pareci\u00f3 algo extra\u00f1o, m\u00e1s a\u00fan descubrir algo salvaje en su mirada que me\u00a0estremeci\u00f3. A\u00fan as\u00ed algo en su continente me invit\u00f3 a interesarme por su cuidado. Cort\u00e9smente le\u00a0inquir\u00ed acerca de su persona y aunque no me dio su nombre, s\u00ed me inform\u00f3 de que viv\u00eda en\u00a0Wentword Place, en Hampstead, aunque pensaba mudarse pronto. Compadeci\u00e9ndome de ella, pues\u00a0adem\u00e1s de encontrarse perdida, se encontraba aterida de fr\u00edo, la acompa\u00f1\u00e9 hasta recuperar el camino\u00a0y luego le indiqu\u00e9 c\u00f3mo llegar a casa de mi madre, la cual sin duda la atender\u00eda con mucho gusto y<br \/>\ndedicaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><\/em>\u00a0 \u00a0 \u00a0La mujer, agradecida, y aqu\u00ed est\u00e1 lo extra\u00f1o, puso en mi mano una nota y rog\u00e1ndome\u00a0encarecidamente que no siguiera buscando, se despidi\u00f3 y m\u00e1s bien huy\u00f3 en la direcci\u00f3n que le\u00a0hab\u00eda indicado. Yo, tan cerca de resultar sorprendido como mi naturaleza me lo permite, abr\u00ed el\u00a0sobre y le\u00ed lo que a continuaci\u00f3n le transcribo:<br \/>\n<em>A su gruta de duendes me llev\u00f3<\/em><br \/>\n<em>Y all\u00ed con cuatro besos cerr\u00e9 sus ojos<\/em><br \/>\n<em>Silvestres, salvajes,<\/em><br \/>\n<em>Y all\u00ed so\u00f1\u00e9<\/em><br \/>\n<em>El \u00faltimo sue\u00f1o que jam\u00e1s so\u00f1\u00e9<\/em><br \/>\n<em>En la ladera de la colina fr\u00eda.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><\/em>\u00a0 \u00a0 \u00a0El misterio de estas palabras no cay\u00f3 sobre m\u00ed como una revelaci\u00f3n, sino m\u00e1s bien al\u00a0contrario, contribuy\u00f3 a aumentar el estado de confusi\u00f3n en el que me encontraba. Era ya tarde para\u00a0pedir alguna aclaraci\u00f3n, as\u00ed que pens\u00e9 en volver a casa de mi madre, pero de alguna manera intu\u00ed\u00a0que no la encontrar\u00eda all\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><\/em>\u00a0 \u00a0 \u00a0Despu\u00e9s de la inesperada complicaci\u00f3n que supuso la aparici\u00f3n de la hermosa y extra\u00f1a\u00a0mujer, decid\u00ed no seguir perdiendo el tiempo y continu\u00e9 mi camino. Atraves\u00e9 el puente y entr\u00e9 en la\u00a0taberna del Hombre Degollado (quiero aclarar que no suelo frecuentar estos perniciosos lugares,\u00a0pero aquella noche necesitaba alguna bebida espirituosa que calmara mi \u00e1nimo intranquilo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><\/em>\u00a0 \u00a0 \u00a0Despu\u00e9s de apurar mi co\u00f1ac, permanec\u00ed en silencio un rato, absorto en mis pensamientos.\u00a0Como no encontraba una explicaci\u00f3n racional a la s\u00fabita aparici\u00f3n de la dama, ni entend\u00eda el\u00a0contenido de la nota (la poes\u00eda no suele ser afici\u00f3n com\u00fan entre los oficiales de Scotland Yard)\u00a0decid\u00ed que ir\u00eda a visitarla a su propia casa; a pesar de lo inoportuno de la hora, ten\u00eda que interrogarla\u00a0en profundidad, esta vez sin dejarme llevar por su enga\u00f1osa cordialidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><\/em>\u00a0 \u00a0 \u00a0Despu\u00e9s de cubrir las tres\u00a0millas que me separaban de los hermosos bosques de Hampstead Heath bajo una luna prodigiosa,\u00a0nos introdujimos en ellos a una velocidad s\u00f3lo explicable por la generosa propina prometida al\u00a0cochero. Raudo, atraves\u00f3 la floresta y salimos nuevamente a la luz de la luna. All\u00ed estaba:\u00a0Wentword place, en lo alto de la colina, en absoluta soledad, sin ning\u00fan tipo de abrigo que pudiera\u00a0protegerlo de la intemperie. Ascendimos la colina en la frialdad de la noche y nos detuvimos ante la\u00a0puerta principal. Una innegable tristeza emanaba de aquella casa, y la melancol\u00eda que invadi\u00f3 mi esp\u00edritu se vio acrecentada por el eco vac\u00edo que contestaba a mis persistentes llamadas. La enorme\u00a0puerta era infranqueable pero, como ya le he dicho, soy hombre obstinado, as\u00ed que decid\u00ed rodear la\u00a0casa para poder encontrar una forma de entrar en ella. La buena suerte quiso que encontrara una\u00a0puerta, m\u00e1s vulgar, que podr\u00eda ser la del servicio y, como me pareci\u00f3 de apariencia fr\u00e1gil, decid\u00ed\u00a0lanzarme contra ella impuls\u00e1ndome con todas mis fuerzas. Consegu\u00ed echarla abajo con un ruido\u00a0seco y estridente que sin duda habr\u00eda atra\u00eddo a cualquier ser humano que hubiera habitado la casa.<br \/>\nComo \u00e9ste no fue el caso, sub\u00ed las sinuosas escaleras que me llevaron al piso superior en un estado\u00a0de inquietud que se vio aliviado al llegar a la cima.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><\/em>\u00a0 \u00a0 \u00a0La estancia, iluminada por la luz blanquecina de la luna, parec\u00eda inundada por la atm\u00f3sfera\u00a0que adorna los sue\u00f1os. Me adentr\u00e9 en ella despacio, con el temor que debe invadir al que profana\u00a0un lugar secreto, y encamin\u00e9 mis pasos al centro de la habitaci\u00f3n. All\u00ed, donde la luz de la luna\u00a0incid\u00eda m\u00e1s directamente, hab\u00eda una peque\u00f1a mesa circular sobre la que se hallaba una l\u00e1mpara y un\u00a0libro abierto. Tom\u00e9 el libro entre mis manos y le\u00ed lo que all\u00ed estaba escrito:<br \/>\n<em>Dime t\u00fa, \u00e1ngel surgido de la niebla,<\/em><br \/>\n<em>\u00bfqu\u00e9 secreto ocultas tras esa m\u00e1scara de piedra?<\/em><br \/>\n<em>\u00bfTe crees acaso due\u00f1o de los huesos que atesoras?<\/em><br \/>\n<em>No\u2026 eres s\u00f3lo el guardi\u00e1n eterno<\/em><br \/>\n<em>De la palabra hablada,<\/em><br \/>\n<em>Del verso et\u00e9reo.<\/em><br \/>\n<em>Eres s\u00f3lo el custodio de un coraz\u00f3n errante,<\/em><br \/>\n<em>De un aleteo,<\/em><br \/>\n<em>De una mente delirante que alumbr\u00f3 sue\u00f1os inconexos,<\/em><br \/>\n<em>Jaur\u00eda oculta que le acos\u00f3 sin piedad<\/em><br \/>\n<em>Hasta la muerte.<\/em><br \/>\n<em>Yace aqu\u00ed, ahora, entre p\u00e9talos de flores que languidecen<\/em><br \/>\n<em>Y se mecen en la brisa helada del atardecer.<\/em><br \/>\n<em>No volver\u00e1s a caminar a nuestro lado.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ni siquiera a un oficial de Scotland Yard, con las limitaciones de formaci\u00f3n que ya le he\u00a0mencionado, le pas\u00f3 desapercibido que era en los poemas donde deb\u00eda encontrar la clave a la\u00a0desaparici\u00f3n de su amante. Tanto el mensaje de la misteriosa dama, como el libro de poemas que la\u00a0luna me hab\u00eda se\u00f1alado, apuntaban a la muerte de un poeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><\/em>\u00a0 \u00a0 \u00a0En cuanto al \u00e1ngel, \u00bfqu\u00e9 otro cementerio hay en Londres que cuente entre sus monumentos\u00a0funerarios con m\u00e1s \u00e1ngeles que Kensal Green? All\u00ed dirig\u00ed mis pasos, esta vez sin dilaci\u00f3n alguna. El\u00a0cochero, visiblemente irritado por la espera, me alej\u00f3 de all\u00ed para dejarme poco despu\u00e9s a las\u00a0puertas del cementerio, que pude escalar sin problema alguno. Una vez dentro me encamin\u00e9 al \u00e1rea\u00a0oeste, la zona m\u00e1s habitada por estos p\u00e9treos compa\u00f1eros de la muerte. All\u00ed fui examinando una a\u00a0una las inscripciones funerarias hasta que encontr\u00e9 el epitafio que buscaba, el de su querido se\u00f1or\u00a0K. \u201cNo lo busque m\u00e1s\u201d, fue la admonici\u00f3n de la nocturna dama, y as\u00ed lo hice, porque ya el luctuoso\u00a0desenlace hab\u00eda vencido mi razonable resistencia a creer lo que hab\u00eda sucedido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><\/em>\u00a0 \u00a0 \u00a0Lamento profundamente ser el portador de tan malas noticias, y deseo fervientemente que\u00a0pueda recuperarse de tan terrible golpe. Vivimos en un mundo cruel; la vida humana es el objetivo\u00a0al que apunta la desgracia, que no da tregua a los infortunados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><\/em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suyo atent\u00edsimo,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><\/em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Sgt. Blake<br \/>\n4, Whitehall Place, London.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(La Imaginaci\u00f3n se puede comparar con el sue\u00f1o de Ad\u00e1n: cuando \u00e9l despert\u00f3 se hab\u00eda hecho realidad. John Keats) Estimada Miss Jones, \u00a0 \u00a0 \u00a0Como ya le augur\u00e9 en nuestra primera entrevista, esta investigaci\u00f3n no ha sido tarea f\u00e1cil. 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