{"id":777,"date":"2012-11-01T00:07:13","date_gmt":"2012-10-31T23:07:13","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/?p=777"},"modified":"2012-11-01T00:10:41","modified_gmt":"2012-10-31T23:10:41","slug":"187-menarca-por-nicanor-rizo-villa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/187-menarca-por-nicanor-rizo-villa\/","title":{"rendered":"187- Menarca. Por Nicanor Rizo Villa"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda s\u00e1bado 12 de noviembre del a\u00f1o 2011 descubr\u00ed que Menarca lleg\u00f3 a mi vida. Exactamente seis d\u00edas despu\u00e9s de mi cumplea\u00f1os n\u00famero 11.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tarde de ese d\u00eda tr\u00e1gico,\u00a0 llegu\u00e9 a mi casa igual que todos los s\u00e1bados desde que hago el curso sabatino de ingl\u00e9s en el instituto Colombo \u2013 Americano.<!--more--> En el taxi de mi t\u00edo Lucho. A esa hora, el sol siempre est\u00e1 a\u00fan muy alto y brillante y,\u00a0 aunque nunca falta en Barranquilla una brisa furtiva, que vierta generosamente la frescura marina sobre el medio d\u00eda, para suavizarlo, sent\u00ed el abrazo asfixiante del bochorno, cuando abr\u00ed la puerta\u00a0 trasera del taxi para salir. El resplandor del piso de la terraza despleg\u00f3 sus alas enormes enfrente de m\u00ed y se lanz\u00f3 hacia el interior del automotor, para llenar con las bocanadas hambrientas de la reverberaci\u00f3n, el espacio dejado por el aire acondicionado, que se fug\u00f3 conmigo. Me desped\u00ed de mi t\u00edo lucho y baj\u00e9 del automotor cuando se detuvo completamente frente a la entrada. Sub\u00ed el pretil y\u00a0 entr\u00e9 a la terraza. Mi madre me dio un besito r\u00e1pido en la mejilla y cerr\u00f3 de nuevo la reja.\u00a0 \u2013 Como te fue Chepo?- Pregunt\u00f3 mientras extra\u00eda del malet\u00edn el libro de ingl\u00e9s y la libreta de anotaciones para revisarlas. \u2013 Bien mami-\u00a0 Farfull\u00e9 caminando de prisa hacia el ba\u00f1o. Como no orin\u00e9 durante toda la ma\u00f1ana, mi vejiga estaba a punto de reventar. Fui al ba\u00f1o a la hora del recreo\u00a0 para hacerlo pero no quise sentarme en el asiento del inodoro porque me dieron asco los restos de excremento pegados en las paredes de la taza. \u2013 Que Chepo, te vienes orinando\u00ad?- pregunt\u00f3 Yalile, mi hermana mayor, cuando pas\u00e9 por detr\u00e1s de la silla pl\u00e1stica donde estaba sentada, frente al televisor, y la desacostumbr\u00f3 la perturbaci\u00f3n del aire. Su inter\u00e9s y atenci\u00f3n se hab\u00edan despegado moment\u00e1neamente de la pantalla, en ese instante. Por eso advirti\u00f3 mi presencia cuando pas\u00e9 por su lado. Hillary, mi segunda hermana, ni se inmut\u00f3. Continu\u00f3 absorta, ausente de su mundo exterior. Esparramada en una\u00a0 silla de pl\u00e1stico, le ofrec\u00eda sin resistencias ni condiciones toda su vulnerabilidad a la m\u00e1quina del diablo. Extraje del ojal el bot\u00f3n de la falda blanca de Jean que llevaba\u00a0 puesta y liber\u00e9 su presi\u00f3n sobre mi cintura.\u00a0 Con un solo movimiento la recog\u00ed a la altura de mis rodillas, junto a la lycra blanca y el pantis, tambi\u00e9n blanco, y me sent\u00e9 sobre el orificio del inodoro. Mientras liberaba la presi\u00f3n de mi vejiga me paraliz\u00f3 un centellazo al verla a ella por primera vez enfrente de\u00a0 m\u00ed. \u2013 \u00a1Dios m\u00edo! &#8211; Exclam\u00e9 con un suspiro exasperado. Extendida sobre la superficie de mi ropa interior, indemne, indiferente y con una frialdad de t\u00e9mpano, Menarca parec\u00eda como reci\u00e9n llegada a la meta despu\u00e9s de recorrer fren\u00e9ticamente en el tiempo una distancia de 11 a\u00f1os y seis d\u00edas.\u00a0 &#8211; Con raz\u00f3n, desde un poco antes de salir al recreo, ten\u00eda una extra\u00f1a sensaci\u00f3n de humedad\u00a0 en mi parte \u00edntima. &#8211; Record\u00e9. &#8211; Cre\u00ed que era debido a la retenci\u00f3n de l\u00edquidos en mi vejiga, pero estaba equivocada-. -\u00a1Mami!-, llam\u00e9 a mi mam\u00e1 disimuladamente y sin alarmas, en voz baja para no llamar la atenci\u00f3n de mis hermanas que estaban en la sala frente al televisor.\u00a0 \u2013 Mira- Le mostr\u00e9 la mancha de sangre, con un moh\u00edn de mis labios, cuando entr\u00f3 al ba\u00f1o.\u00a0 Mi madre inclin\u00f3 ligeramente su cuerpo, la mir\u00f3 por unos instantes y se incorpor\u00f3 de nuevo. Mientras lo hac\u00eda pareci\u00f3 entrar en un trance reflexivo como quien busca las palabras m\u00e1s adecuadas, antes de responder. Despu\u00e9s, de salir de all\u00ed un aura angelical le ilumin\u00f3 el rostro. Ella parec\u00eda asentir con valor, alegr\u00eda y sabidur\u00eda al ba\u00f1o de luz multicolor que la adulaba. -\u00a1Ok que bien Chelsea, este es tu primer episodio de sangrado vaginal o hemorragia de origen\u00a0menstrual, llamada menarqu\u00eda. Es tu primera menstruaci\u00f3n, te felicito mi amor!-\u00a0 Con el dibujo de una sonrisa en su rostro y naturalidad, continu\u00f3 su disertaci\u00f3n,\u00a0 sin pausas ni interrupciones. Mord\u00ed mis dientes en\u00e9rgicamente como si los unos quisiera incrustarse en los otros, despu\u00e9s que mi madre desnud\u00f3 la realidad y la fusil\u00f3 enfrente de m\u00ed, tal y como era,\u00a0 sin mitos ni tapujos, sin evasivas ni atajos que suavizaran su crudeza tangible. Con la mirada enterrada en la cer\u00e1mica del piso, yo la escuchaba con mucha atenci\u00f3n e inter\u00e9s, mientras hablaba. En ese instante, que todo el gas del globo de mis esperanzas de seguir siendo ni\u00f1a toda la vida, se hab\u00eda escapado, sent\u00ed con rabia y una profunda decepci\u00f3n. Como un remanso de paz incrustado en el coraz\u00f3n de la tormenta tempestuosa, en ese momento cruz\u00f3 por mi mente, lo que significaba la posibilidad de conversar con mi mam\u00e1\u00a0 en un clima de igualdad de condiciones y mutua confianza. Muchas preguntas, dudas, interrogantes e inquietudes que, desde hac\u00eda rato daban vueltas en mi cabeza como el carrusel de un parque de diversiones, podr\u00edan emerger del oscurantismo de la ignorancia hacia la luz del conocimiento cient\u00edfico profesional y emp\u00edrico de mi madre. Pero la imposici\u00f3n y posterior dominio de las emociones, pudo m\u00e1s sobre m\u00ed, que la conducta adaptativa de la inteligencia emocional. Por eso fue que solt\u00e9 las amarras\u00a0 de la primera para que, con todo el \u00edmpetu de su irracionalidad, arremetiera a la segunda. Enfrente de m\u00ed, los ojos grandes y saltones de Menarca, parec\u00edan sondear en los m\u00edos, todo el malestar y disgusto que me embargaba por su causa. Ambos sentimientos de aversi\u00f3n estaban creciendo en una progresi\u00f3n\u00a0 geom\u00e9trica, dentro de m\u00ed. Menarca permanec\u00eda all\u00ed enfrente de m\u00ed, sin aplicar el b\u00e1sico y esencial valor de la solidaridad conmigo. Ella bien pudo negarse a formar parte y participar de esta confabulaci\u00f3n en m\u00ed contra, pens\u00e9. Con su negativa, pudo detener la etapa del proceso que estaba en curso o desviarlo hacia otra direcci\u00f3n, cuyos resultados obtenidos, resultaran m\u00e1s agradables y aceptables para m\u00ed, que estos. Pero no importaba lo que estuviera sintiendo, pensara o dijera porque Menarca no ten\u00eda voluntad ni autonom\u00eda, ni poder de decisi\u00f3n ni conciencia acerca de lo que yo estaba sintiendo por su culpa. Simplemente estaba all\u00ed\u00a0 obedeciendo\u00a0 la orden ineludible e imperativa de un poder o mandato supremo que estaba por encima de ella y de m\u00ed. La naturaleza. Me aterraba la posibilidad de crecer, de ir ascendiendo en la escala natural del desarrollo humano, mientras mi existencia sucumb\u00eda a sus pasos aplastantes. Prefer\u00eda quedarme detenida y suspendida en el tiempo, sin preocupaciones de periodos menstruales, dedicada completamente a mis estudios, bajo los cuidados, la contemplaci\u00f3n, el orgullo,\u00a0 la admiraci\u00f3n, el amparo, la protecci\u00f3n y el amor de mis padres y de mis hermanas, en el seno de nuestro hogar.\u00a0 Pero lamentablemente hay un abismo, que separa de nuestros sue\u00f1os e ideales, la realidad, \u00a0y yo, en estos momentos, estaba a punto de caer al precipicio, porque las bases del piso donde estaban plantados mis pies, se estaba resquebrajando como galleta griega. &#8211; \u00a1No quiero que le digas nada a mi pap\u00e1, ni a mis t\u00edas, ni a mi abuela!-\u00a0 Enfatic\u00e9 iracunda con el ce\u00f1o fruncido pero sin levantar el tono de mi voz para no despertar la atenci\u00f3n de mis hermanas. \u2013 Tienes que usar toallitas absorbentes-\u00a0 Dijo mi mam\u00e1, -\u00a1Yo no voy a usar nada de eso\u2026. olv\u00eddate!-. Le repliqu\u00e9 separando las dos frases con una pausa de ira. \u2013 No te preocupes mi cielo, eso es normal. T\u00fa has visto a Yalile, a Hilary y a m\u00ed\u2026. &#8211; \u00a1Si claro!- La interrump\u00ed exhalando una tormenta de suspiros.\u00a0 &#8211; \u00a1Tambi\u00e9n he visto a las tres retorci\u00e9ndose como serpientes de los\u00a0 dolores\u00a0 horribles y feos que produce esa cosa! &#8211; Repliqu\u00e9 furiosa, ya con los ojos vidriosos, a punto de liberar el torrente de sus cascadas. &#8211; D\u00e9jame lavarte con esta ducha para partes \u00edntimas que yo uso \u2013 Dijo mi madre acerc\u00e1ndome un envase de pl\u00e1stico blanco con tapa rosada. -\u00a1No quiero que me toques, yo me lavo sola!-. Repliqu\u00e9 furiosa, rap\u00e1ndole el envase de las manos.\u00a0 \u2013 Cuando termines de lavarte te colocas esta toallita protectora- Implor\u00f3.\u00a0 &#8211; Es muy f\u00e1cil usarla &#8211; replic\u00f3 sin inmutarse. \u2013 Les despliegas las alas laterales, la enfrentas al pantis y la fijas a ella, cerrando las alas. Tragu\u00e9 sus palabras en silencio y pens\u00e9 en lo dif\u00edcil e inc\u00f3modo que iba a ser para m\u00ed, caminar con ese objeto entre mis piernas. &#8211; \u00a1Olv\u00eddalo, &#8211; \u00a1Yo no voy a usar nada!- Grit\u00e9 ahogando la salida de mis palabras a trav\u00e9s de mis dientes apretados para contener la furia de mi enojo. \u2013 Si no quieres usar una toalla sanitaria-, insisti\u00f3 ella, -usa entonces este protector que es m\u00e1s suave y c\u00f3modo- Concluy\u00f3. Mi madre sali\u00f3 del ba\u00f1o y fue a la habitaci\u00f3n de al lado. Aprovech\u00e9 este momento para despojarme de toda la ropa que llevaba puesta. Me lav\u00e9 r\u00e1pidamente, aun\u00a0 sentada sobre el oficio del inodoro, y cuando mi madre regres\u00f3 ya estaba de pi\u00e9. Me entreg\u00f3 una toalla, el pantis y la lycra que hab\u00eda extra\u00eddo de mi gaveta del guardarropa, para que me\u00a0 cambiara.\u00a0 Sal\u00ed del ba\u00f1o envuelta en la toalla, gir\u00e9 a la izquierda y entr\u00e9 a la habitaci\u00f3n. Mi madre me sigui\u00f3. Camin\u00e9 hasta el fondo y me plant\u00e9 sobre mis dos pies, tan derecha como pude, cruc\u00e9 mis brazos sobre el estern\u00f3n como si montara guardia y extend\u00ed mi mirada hacia la calle, que pod\u00eda ver a trav\u00e9s de la cortina que cubr\u00eda, desde adentro, la ventana de vidrio, con la seguridad y tranquilidad que nadie del otro lado me estaba viendo porque el reflejo del vidrio produc\u00eda ese efecto especial. No obstante en la sala, cada vez que el programa televisivo recreaba en la pantalla las propagandas publicitarias, una rendija en la concentraci\u00f3n de Yalile se abr\u00eda. Por all\u00ed permeaban hasta su estado de conciencia enajenado, los est\u00edmulos del entorno que le advert\u00edan que algo fuera de lo normal y corriente estaba sucediendo. Por eso se par\u00f3 de la silla como una tromba marina, como eyectada por la indignaci\u00f3n e intolerancia de su cuerpo, sometido a las torturas y flagelaciones que le estaba ocasionando la silla de pl\u00e1stico. Oje\u00f3 el interior del ba\u00f1o y nada fuera de lugar satisfizo su curiosidad natural. Luego se dirigi\u00f3 al cuarto contiguo, donde mi madre y yo nos encontr\u00e1bamos. Se detuvo en el vano de la puerta y\u00a0 sus ojos grandes color miel auscultaron el interior, como si olfatearan buscando un rastro. \u2013 Que pasa\u00ad?- Mi mam\u00e1 gir\u00f3 su cabeza para encontrarse con sus ojos pre\u00f1ados de curiosidad, me se\u00f1al\u00f3 con un moh\u00edn y le respondi\u00f3 suavemente separando las silabas con una pausa m\u00e1s o menos igual. \u2013 \u00a1Chel\u2026sea\u2026 se\u2026 de\u2026sa\u2026rro\u2026ll\u00f3!-.\u00a0 Volvi\u00f3 a mirarme con sus ojos expectantes, esperando mi reacci\u00f3n pero al verme en la misma posici\u00f3n agreg\u00f3 a su respuesta, ahora normalizando el tono de su voz.\u00a0 -Le estoy diciendo que eso es natural y que no tiene por qu\u00e9 sentirse mal- En ese momento lleg\u00f3 Hillary y antes de preguntar, Yalile se anticip\u00f3 sin utilizar la m\u00e9trica y los cuidados que hab\u00eda utilizado mi madre, momentos antes, para minimizar el impacto de las palabras. Mi madre la increp\u00f3 exorbitando sus ojos.\u00a0 Ella ten\u00eda mucha fuerza en su voz y en sus gestos. Por eso respondi\u00f3 con mucha energ\u00eda. En este acto, las tres guardaron silencio al ver el parpadeo de mis ojos como el aleteo de una mariposa. Despu\u00e9s de un tiempo en que ninguna de las tres se atrevi\u00f3 a mover ni un m\u00fasculo esperando mi reacci\u00f3n, interceptaron sus miradas at\u00f3nitas. Eran las margaritas de mis pesta\u00f1as, limpiando mis pupilas humedecidas, como si remaran en el lago de mi desdicha.<strong><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El d\u00eda s\u00e1bado 12 de noviembre del a\u00f1o 2011 descubr\u00ed que Menarca lleg\u00f3 a mi vida. Exactamente seis d\u00edas despu\u00e9s de mi cumplea\u00f1os n\u00famero 11. 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