{"id":835,"date":"2012-11-01T23:06:37","date_gmt":"2012-11-01T22:06:37","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/?p=835"},"modified":"2012-11-01T23:06:37","modified_gmt":"2012-11-01T22:06:37","slug":"203-la-invasion-de-los-ladrones-de-cuerpos-por-maggie-send","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/203-la-invasion-de-los-ladrones-de-cuerpos-por-maggie-send\/","title":{"rendered":"203- La invasi\u00f3n de los ladrones de cuerpos. Por Maggie Send"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Su hija insiste a todas horas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014\u00a1Padre, usted se est\u00e1 haciendo mayor! Adem\u00e1s, desde que muri\u00f3 madre ya no se vale como antes.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Pero Gregorio aguanta de pie, estoicamente, la reprimenda de su hija como si fuera uno de esos gladiadores del ring a los que sostiene el amor propio, a pesar de haber recibido de su contrincante un fuerte golpe en el est\u00f3mago y estar al borde del KO. El anciano se aferra a<strong> <\/strong>los recuerdos diseminados por todos los rincones de la casa. Solo le sacar\u00e1n de aquel lugar con los pies por delante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014No puede seguir viviendo aqu\u00ed solo \u2014sentencia Sandra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 El anciano nota los pinchazos que cada ma\u00f1ana devoran sus articulaciones. Aunque no se lo ha confesado a nadie, algunas noches, le cuesta respirar y siente un intenso dolor que le oprime con frecuencia el pecho. En ocasiones, se olvida de tomar las pastillas para la tensi\u00f3n y los medicamentos que combaten con ineficacia la artritis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Antes se lo recordaba constantemente su mujer, Victoria, pero desde que el Se\u00f1or se la llev\u00f3 una lluviosa tarde de abril su vida se ha ido oscureciendo poco a poco. Cuando su esposa falleci\u00f3 de un c\u00e1ncer de p\u00e1ncreas, una parte de \u00e9l se march\u00f3 con ella, y m\u00e1s de una vez sopes\u00f3 la posibilidad de ir a su encuentro. Sin embargo, le faltaba valor para apretar el gatillo de la escopeta, rajarse las venas en el ba\u00f1o o colgarse de una soga en el granero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Su cuerpo, tenaz, se negaba a sucumbir. Algunas tardes, sentado junto a la mesa camilla y al calor del brasero de cisco, abr\u00eda un viejo libro que perteneci\u00f3 a su difunta esposa. Las p\u00e1ginas se encontraban desva\u00eddas y llenas de anotaciones. Aunque no sab\u00eda leer, a fuerza de escuchar, aprendi\u00f3 al pie de la letra lo que dec\u00edan aquellas hojas. Su mujer sol\u00eda recitar los p\u00e1rrafos, con su voz dulce, antes de acostarse cada noche. Aqu\u00e9l era uno de esos placeres que echaba de menos y que ya no tendr\u00eda la posibilidad de disfrutar jam\u00e1s. <em>Leer te permite viajar a lugares inimaginables<\/em>, le dec\u00eda Victoria mientras el eco de sus palabras repiqueteaba en la noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014\u00bfMe est\u00e1 oyendo, padre?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l la observa con los ojos ausentes, el gesto fr\u00edo y extiende la mano izquierda como si quisiera a\u00f1adir un comentario. No obstante, tras unos segundos de vacilaci\u00f3n, agacha la cabeza y sella sus labios con saliva. No desea discutir, prefiere hacer o\u00eddos sordos a las palabras de Sandra. Ella sigue sin comprender que su vida se halla entre esas cuatro paredes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfMe est\u00e1 oyendo, padre? \u2014le vuelve a repetir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014\u00a1S\u00ed, te oigo, no estoy sordo! Me lo puedes decir m\u00e1s alto, pero mi decisi\u00f3n ya est\u00e1 tomada. Si tengo que morir ser\u00e1 aqu\u00ed. Como lo hicieron mis padres y mis abuelos. Yo no quiero ser una carga para nadie. Ni para ti ni para tu hermana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No va a permitir que le suceda lo mismo que a su primo Virgilio. A \u00e9l sus v\u00e1stagos le internaron en una residencia a las afueras de Badajoz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014Un lugar id\u00edlico con jard\u00edn, bancos y unas amplias habitaciones equipadas con televisi\u00f3n, cama y un armario \u2014le dijo su primo carnal por parte materna, la \u00fanica vez que fue a visitarlo\u2014. Aqu\u00ed conoces a un mont\u00f3n de gente muy simp\u00e1tica. Est\u00e1 la Reme, la Abundia o el Tiburcio. Con \u00e9l juego al mus todas las tardes. Formamos un gran equipo. Los monitores nos preparan multitud de actividades: yoga, gimnasia, manualidades, concursos de baile. \u00a1Ah y adem\u00e1s, tenemos una piscina que cubre hasta dos metros!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014\u00bfY para qu\u00e9 cojones quieres t\u00fa una piscina? Si no te has lavado en la vida. T\u00fa que siempre has sido como los gatos, al\u00e9rgico al agua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014Ya bueno, pero si quiero, puedo ba\u00f1arme, \u00bfno?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Gregorio permaneci\u00f3 en silencio. Los gestos de Virgilio le traicionaban como a un embaucador al que le sobresale un as debajo de la manga. A \u00e9l no pod\u00eda enga\u00f1arle. Sab\u00eda de sobra que aquel viejo cascarrabias echaba de menos el olor del trigo durante el verano, los interminables paseos por el pueblo, el sabor del agua de la fuente y cuidar los tomates de su antiguo huerto all\u00e1 en Hinojosa. Nada m\u00e1s escrutar sus ojos vac\u00edos, ex\u00e1nimes, supo que su primo dar\u00eda lo que fuera por sentarse, como a\u00f1os atr\u00e1s, en el corral con un vasito de vino entre sus manos mientras contemplaba a lo lejos las estrellas desparramadas por el cielo y escuchaba el incesante crepitar de los grillos. Por unos instantes, su imagen le trajo a la memoria la de un perro abandonado en mitad de un bosque. En aquella residencia Virgilio se estaba muriendo lentamente, pero no de c\u00e1ncer ni de afecciones cardiovasculares sino de algo mucho m\u00e1s atroz y doloroso como es la tristeza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Mientras se valiese por s\u00ed mismo, nadie le iba a meter en uno de esos lugares. No deseaba sentirse como un le\u00f3n enjaulado. De eso ya sab\u00eda bastante su padre que permaneci\u00f3 en la c\u00e1rcel durante m\u00e1s de doce a\u00f1os cuando las autoridades militares le tildaron de rojo y a punto estuvieron de darle el paseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014No hace falta que se enfade. Ya sabe que tanto Beatriz como yo le queremos mucho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 La vida le hab\u00eda ense\u00f1ado a disfrutar de los peque\u00f1os momentos y eso era algo que no valoraban los j\u00f3venes. Sus hijas siempre que acud\u00edan a visitarle llegaban con prisa, le dejaban algunos v\u00edveres en la nevera y limpiaban por encima el sal\u00f3n, el cuarto de ba\u00f1o y las habitaciones. A sus yernos no les hac\u00eda mucha gracia que Beatriz y Sandra perdiesen el tiempo con \u00e9l. Le consideraban un trasto viejo e in\u00fatil, un ser inservible que no cesaba de ocasionar molestias a ra\u00edz de sus frecuentes achaques ocasionados por su avanzada edad. Ellos solo esperaban que se muriese cuanto antes para cobrar la herencia, vender las tierras y aligerar la carga en caso de que tuviesen que poner dinero para internarlo en un asilo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Pues si tanto me quieres, no s\u00e9 c\u00f3mo no traes m\u00e1s a menudo a Julia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su nieta de seis a\u00f1os era una de las pocas alegr\u00edas que le quedaban al viejo, una vez que el m\u00e9dico le hab\u00eda prohibido el alcohol y el tabaco. Tal vez fueran sus ojos almendrados, su risa inocente o su mirada azul en cuyos ojos pod\u00eda vislumbrar el mar y el sonido de las olas. La peque\u00f1a constitu\u00eda una fuente inagotable de ingenio. Se pod\u00eda pasar largas horas jugando con ella en el corral a la comba, a las cartas o al escondite. Todav\u00eda recordaba con nitidez una calurosa tarde de agosto en la que ambos se iban a marchar al huerto a regar las lechugas, los fr\u00e9joles, los pimientos, los calabacines y los tomates que ya estaban a punto de madurar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014\u00a1No s\u00e9 d\u00f3nde he puesto la azada! \u2014le coment\u00f3 a la peque\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014\u00bfY qu\u00e9 es eso, abuelito?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014Es\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Y se qued\u00f3 en blanco como un ordenador al que hubiesen formateado el disco duro, eliminando nombres, im\u00e1genes, archivos, documentos, vivencias y recuerdos. A menudo su memoria le jugaba malas pasadas. En ocasiones olvidaba d\u00f3nde se encontraban los aperos de labranza, qu\u00e9 hizo con el mando de la televisi\u00f3n o por qu\u00e9 algunos d\u00edas acumulaba un mont\u00f3n de bolsas de basura en el dormitorio. A esos peque\u00f1os lapsus no quer\u00eda darles la m\u00e1s m\u00ednima importancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &gt;\u2014Es\u2026 una\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Cerr\u00f3 los ojos, se llev\u00f3 los dedos a la parte de atr\u00e1s del cr\u00e1neo y apret\u00f3 los escasos dientes que le quedaban en la boca, tratando de encadenar una secuencia l\u00f3gica de caracteres que le permitiese recordar. Cuando abri\u00f3 los p\u00e1rpados, su rostro se ti\u00f1\u00f3 de una palidez mortal, como si todo \u00e9l estuviese esculpido en hueso. Durante unos segundos, Gregorio se transform\u00f3 en otra persona, en un ser vac\u00edo, sin sustancia, como si se le hubiesen evaporado para siempre todos los fragmentos de su vida almacenados en su memoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014\u00bfY t\u00fa qui\u00e9n eres? \u2014le pregunt\u00f3 Gregorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 La ni\u00f1a le observ\u00f3 con la boca abierta y frunci\u00f3 el ce\u00f1o. Se llev\u00f3 el dedo \u00edndice a los labios y mordisque\u00f3 la u\u00f1a con los dientes. Arranch\u00f3 unos padrastros, se encogi\u00f3 de hombros y lo mir\u00f3 confundida igual que si un desconocido hubiese usurpado el cuerpo de su abuelo. Tras unos instantes de vacilaci\u00f3n, dibuj\u00f3 una sonrisa mellada en su semblante y crey\u00f3 que Gregorio se estaba burlando de ella. \u00c9l sol\u00eda ser un bromista como uno de esos payasos del circo que hacen las delicias de los m\u00e1s peque\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014Yo, yo\u2026 soy Julia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Al o\u00edr el nombre, el anciano reaccion\u00f3 como si hubiese recobrado la cordura, y la lucidez se instal\u00f3 de nuevo en sus ojos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Claro, Julia. \u00a1Por supuesto que eres Julia! Solo te estaba poniendo a prueba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Ella lo mir\u00f3 con recelo. No terminaba de cre\u00e9rselo. A pesar de su corta edad, supo que le ment\u00eda. Era la misma expresi\u00f3n que utilizaba su madre para indicarle que los ni\u00f1os ven\u00edan de Par\u00eds en el pico de una cig\u00fce\u00f1a y que sus Majestades de Oriente nada ten\u00edan que ver con los padres. A continuaci\u00f3n se perdi\u00f3 entre las habitaciones de la casa. Regres\u00f3 poco despu\u00e9s con una mochila de la que extrajo un rotulador rojo de punta gruesa y un taco de papeles amarillos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014\u00a1Mira abuelito! \u2014le dijo\u2014. Esto lo aprend\u00ed en clase de ingl\u00e9s para que no se me olvidaran las palabras que me ense\u00f1aba la profesora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Escribi\u00f3 su nombre con una letra irregular en uno de los papeles adhesivos y se lo peg\u00f3 en su pecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014Ahora ya nunca m\u00e1s podr\u00e1s decirme que no sabes qui\u00e9n soy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Instantes m\u00e1s tarde, Julia comenz\u00f3 a empapelar todos los rincones de la vivienda con pos-it. La cocina, el ba\u00f1o, el sal\u00f3n y los objetos de las diferentes dependencias no se salvaron de las notas manuscritas. Fue tal su insistencia que hasta puso adhesivos con su nombre a todas las herramientas que guardaba en el granero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014\u00a1As\u00ed es imposible que se te olviden las cosas!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Ni siquiera Toby, el pequin\u00e9s que hac\u00eda compa\u00f1\u00eda a Gregorio desde hac\u00eda a\u00f1os, pudo librarse de llevar un pos-it en la cabeza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Y aquel m\u00e9todo infalible de su nieta le hab\u00eda funcionado a la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014Padre, Julia, est\u00e1 ahora en un campamento \u2014dijo su hija\u2014. No volver\u00e1 hasta dentro de un par de semanas. Se lo dije ayer por tel\u00e9fono. \u00bfNo se acuerda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014S\u00ed, s\u00ed\u2026 Venga deja eso y m\u00e1rchate ya a Badajoz que de la ropa me puedo encargar yo perfectamente. \u00bfAcaso crees que no me ense\u00f1\u00f3 tu madre a utilizar esos dichosos electrodom\u00e9sticos? Pues s\u00ed\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 En la cocina Sandra se acerca a su progenitor. Nota c\u00f3mo el hueso ha ganado espacio al m\u00fasculo en su semblante. Lo estrecha fuerte entre sus brazos, se apoya en sus hombros como cuando apenas era una ni\u00f1a y nota su aliento dulz\u00f3n, a menta y tabaco.<\/p>\n<p>&lt;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014\u00bfHa vuelto a fumar, padre?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Ella repara en la lengua asomando en el labio inferior, las cuencas de los ojos hundidas, el iris salpicado de hileras de venas rojas y la mirada perdida en alg\u00fan lugar del infinito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014\u00a1No, claro que no, si lo tengo prohibido tajantemente! \u2014dice Gregorio mientras traga saliva y desea con todas sus fuerzas que Sandra no haya encontrado el escondite donde guarda el tabaco que compra en el bar del pueblo de forma clandestina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014Volver\u00e9 a verle el jueves que viene \u2014solloza su hija entre l\u00e1grimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014Estoy bien, de verdad, no te preocupes por m\u00ed. Eso de que me estoy haciendo mayor son tonter\u00edas, cari\u00f1o. Dale recuerdos a tu marido y la pr\u00f3xima vez espero que vuelvas con Julia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Cuando el veh\u00edculo de Sandra se convierte en un punto inapreciable en el horizonte se pone a hacer la colada. Mete el pantal\u00f3n, las camisas y los calcetines en el microondas, programa el reloj durante tres cuartos de hora y espera, sentado en el corral mientras los \u00faltimos rayos de sol de la tarde golpean el empedrado, a que se le lave la ropa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Su hija insiste a todas horas. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2014\u00a1Padre, usted se est\u00e1 haciendo mayor! Adem\u00e1s, desde que muri\u00f3 madre ya no se vale como antes.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[10],"class_list":["post-835","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos","tag-9-certamen-de-narrativa-breve-2012"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/835","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=835"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/835\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=835"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=835"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=835"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}