
{"id":87,"date":"2012-09-25T00:00:46","date_gmt":"2012-09-24T22:00:46","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/?p=87"},"modified":"2012-09-24T10:36:41","modified_gmt":"2012-09-24T08:36:41","slug":"ora-et-labora-por-habitante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/ora-et-labora-por-habitante\/","title":{"rendered":"5- Ora et Labora. Por Habitante"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La quietud del convento se perturb\u00f3 hasta los cimientos el d\u00eda en que la decidida Sor Luz decidi\u00f3 acometer la obra de recaudar fondos para su restauraci\u00f3n. Se propuso reformar las vigas de la sala capitular, as\u00ed como el arreglo y montaje de los tejados a \u201ccuatro aguas\u201d\u00a0 que amenazaban ruina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ingente cantidad de dinero necesario para tan colosal empresa, saldr\u00eda de las instituciones en forma de subvenciones y de sus representantes en forma de donaciones.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No era un f\u00e1cil cometido ara\u00f1ar las cuentas p\u00fablicas y privadas en busca de financiaci\u00f3n, pero Sor Luz, que invariablemente apostaba por los m\u00e1s ambiciosos proyectos, siempre triunfaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A menudo rememora la tenaz resistencia que opuso al obispado en general, y a su Ilustr\u00edsima en particular, al traslado fuera de sus muros, de la m\u00e1s venerada de sus reliquias. Al final, no pudo oponerse el prelado, al juicioso criterio de Sor Luz, que recurri\u00f3 a una letan\u00eda de convincentes argumentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella arguy\u00f3 que la posesi\u00f3n del fragmento, sumaba un valor a\u00f1adido al santuario, con todos las prerrogativas que eso supon\u00eda. Se trataba de una falange del dedo me\u00f1ique incorrupto del m\u00e1rtir Eustanasio, que fue dividido en considerables porciones, a pesar de su menguado volumen,\u00a0 por desafiar al emperador romano Ner\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con tal prop\u00f3sito concibi\u00f3 un plan que, de alcanzar el objetivo marcado, confluir\u00edan los m\u00e1s destacados prohombres de la ciudad y fluir\u00edan los indispensables caudales a las exhaustas arcas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jam\u00e1s se arredr\u00f3 la incansable mujer de luchar contra la adversidad y las malas tentaciones. Su m\u00e1xima cristiana,\u00a0 <em>Ora et labora<\/em>, era<em> <\/em>la regla de San Benito. A trav\u00e9s de ella y aprovechando el m\u00e1ximo de la luz solar se organizaba el d\u00eda con oraci\u00f3n, estudio y trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las faenas que m\u00e1s le agradaban sin duda, aparte de la oraci\u00f3n, eran el amoroso cuidado que le dedicaba a su huerto y la confecci\u00f3n de exquisitas golosinas y confites. Asimismo, se las arreglaba para mimar una tropa de escandalosas gallinas ponedoras que proporcionaban al convento los huevos suficientes para calmar, en ocasiones especiales,\u00a0 el ansia de las hermanas por los huevos fritos con \u201cpuntilla\u201d y ajos o una sabrosa tortilla de patata con cebolla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los excedentes de estas generosas puestas se aprovechaban en la elaboraci\u00f3n de las delicias gastron\u00f3micas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mantecados, flanes, huesillos y almendrados, capuchinas, sultanas, yemas y bizcochos, un acaramelado polvor\u00edn que derribar\u00eda las m\u00e1s ro\u00f1osas voluntades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta manera fantaseaba Sor Luz desde Maitines a Completas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La madre superiora del convento, aleccionada ya de la naturaleza fogosa de Sor Luz, no tard\u00f3 en endilgarle una rega\u00f1ina entre laudes y prima. En los cantos, hab\u00eda errado el tono del <em>Aleluya <\/em>con el <em>Jalta Cogitatum<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Disgustada Sor Luz se propuso practicar su particular penitencia. Orar toda la noche de rodillas, en la capilla donde se custodiaba la reliquia del m\u00e1rtir, purificar\u00eda su alma de toda culpa. Pero la condici\u00f3n humana es fr\u00e1gil y la noche larga. Regresaron a su mente los seductores aromas y texturas de sus gloriosos pastiches. Finalmente cedi\u00f3 a la universal cabezada que, despu\u00e9s de todo, result\u00f3 en un ensue\u00f1o celestial, repleto de enormes fuentes de merengue salpicados con tocinillos de cielo y aderezados con cabello de \u00e1ngel y huesillos de santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea de Sor Luz era organizar, con la venia de Su Ilustr\u00edsima, un \u00e1gape d\u00f3nde reunir\u00eda a la flor y nata de la ciudad. Con sus delicados postres dulcificar\u00eda el paladar de los reticentes donantes, para que abrieran gozosamente sus carteras y talonarios, en aras de una gloria mayor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jornadas de intenso trabajo orando, batiendo, picando, moliendo, amasando las materias primas m\u00e1s nobles y tradicionales. Reservando docenas de huevos para merengues, natas, flanes y cremas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gran d\u00eda lleg\u00f3 por fin. Se dispuso la sala capitular para el evento. Se abrieron las vitrinas para utilizar las porcelanas, cristaler\u00edas, cuberter\u00edas de plata y manteles de lino. Las divinas viandas y las serviciales monjitas esperando a sus ilustres personajes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lentamente comenzaron a llegar los ilustres invitados. Los primeros en llegar, faltar\u00eda m\u00e1s, fueron el vicario episcopal y su secretario personal, les siguieron a continuaci\u00f3n dos jueces del tribunal supremo, el delegado del gobierno, varios presidentes y vicepresidentes de los bancos m\u00e1s prominentes de la ciudad, el alcalde, varios concejales, el rector de la universidad, cuatro m\u00e9dicos, tres capitanes generales y cuatro tenientes coroneles de los tres ej\u00e9rcitos, dos c\u00f3nsules, tres notarios, seis abogados y dos farmac\u00e9uticos, la mayor\u00eda con sus respectivas esposas, adem\u00e1s de la distinguida presencia de la Condesa viuda de Mendoza, ilustre benefactora del convento y gran conocida por su religiosidad. Escoltaba a la Condesa un sobrino reci\u00e9n llegado de los Estados Unidos de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, alrededor de una cincuentena de ilustres cabezas,\u00a0 fueron reunidas a manteles para degustar las creaciones culinarias de Sor Luz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasados los primeros minutos dedicados a las presentaciones y saludos de rigor, el obispo bendijo los manjares y al numeroso grupo, destacando el valor de la generosidad y el altruismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al comenzar a paladear las primeras yemas y sultanas, se oyeron suspiros de satisfacci\u00f3n. Los invitados, con la boca llena y los ojos h\u00famedos de j\u00fabilo,\u00a0 se deshac\u00edan en elogios a la monja, alabando sus manos de santa, mientras segu\u00edan devorando con deleite las dulces tentaciones que se ofrec\u00edan ante sus ojos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sor luz que no quitaba ojo a los convidados, procur\u00f3 que en todo momento corriera el dulce vino de moscatel, que aligera el alma y calma las penas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco a poco reuni\u00f3 bajo su impoluto mandil una sucesi\u00f3n de billetes y talones bancarios obtenidos con la persuasi\u00f3n del paladar, el calor del moscatel y sus beat\u00edficas palabras. Su provechosa mente no dejaba de anotar cifras y, calculaba que la cifra recaudada, si bien no alcanzaba para la totalidad de la reforma, si que le aportar\u00eda un notable empuj\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los convidados paulatinamente, fueron dando buena cuenta de todas las viandas y despidi\u00e9ndose de su Ilustr\u00edsima y de las sencillas monjas. Fue considerado un definitivo triunfo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda siguiente se reunieron para cantar Maitines. En el coraz\u00f3n de las religiosas resplandec\u00eda la llama de la esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo d\u00eda ingresaron doce de los ilustres asistentes al refrigero. Al d\u00eda siguiente veinte personas m\u00e1s fueron atendidas m\u00e9dicamente. Presentaban un cuadro de fiebre alta, v\u00f3mitos y diarrea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La delegaci\u00f3n de salud inici\u00f3 la pertinente investigaci\u00f3n y determin\u00f3 que el origen de la intoxicaci\u00f3n podr\u00eda ser el banquete ofrecido por los expositores de la Feria de Confituras, celebrado dos d\u00edas antes. Las autoridades no descartaban la aparici\u00f3n de nuevos casos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los treinta y dos intoxicados, perecieron veintisiete. Entre ellos se encontraba el sobrino de la Condesa viuda de Mendoza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se form\u00f3 un verdadero esc\u00e1ndalo. La prensa jam\u00e1s averigu\u00f3 la genuina verdad sobre el caso. Gracias a una secreta llamada del arzobispado a la alcald\u00eda de la ciudad, todo qued\u00f3 en un lamentable sobresalto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ofrecieron doce misas por cada uno de los fallecidos, que ofici\u00f3 su Ilustr\u00edsima. Nuevamente se reunieron los personajes m\u00e1s granados de la ciudad. Y aunque la congregaci\u00f3n hab\u00eda sufrido bastantes bajas, ya se barajaban nuevos nombres para los cargos disponibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sor Luz, la impulsora de las reformas, no pudo verlas finalizar. Su Ilustr\u00edsima consider\u00f3 la conveniencia de trasladarla a un convento alejado del mundanal ruido y la civilizaci\u00f3n. Cre\u00eda qu\u00e9 en un entorno de calma y serenidad se suavizar\u00eda su arrollador temperamento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No pod\u00eda estar m\u00e1s equivocado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La quietud del convento se perturb\u00f3 hasta los cimientos el d\u00eda en que la decidida Sor Luz decidi\u00f3 acometer la obra de recaudar fondos para su restauraci\u00f3n. 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