{"id":905,"date":"2012-11-03T13:50:01","date_gmt":"2012-11-03T12:50:01","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/?p=905"},"modified":"2012-11-03T13:50:01","modified_gmt":"2012-11-03T12:50:01","slug":"222-cuando-ganar-es-perder-por-juliki","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/222-cuando-ganar-es-perder-por-juliki\/","title":{"rendered":"222- Cuando ganar es perder. Por Juliki"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Fue durante el conflicto de los Balcanes cuando dicen que Smith y Ram\u00edrez comenzaron su prometedora carrera. Ignorando ambos las haza\u00f1as del otro, fueron acumulando al un\u00edsono trabajos de impecable factura que, poco a poco, les llevaron a ocupar lo m\u00e1s alto del escalaf\u00f3n de los asesinos a sueldo.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus carreras comenzaron como tantas otras en aquellos tiempos, desde abajo; aunque de sus primeros a\u00f1os poco o nada se sabe. Son muchos los bulos y\u00a0 leyendas que circulan entre sus admiradores. Algunos rozando el delirio y la irrealidad; como aquel que sit\u00faa a Ram\u00edrez al otro lado del rev\u00f3lver que dej\u00f3 seco a John Lennon o ese otro que atribuye a Smith la detonaci\u00f3n que puso alas al coche de Carrero Blanco. La lista de desprop\u00f3sitos contin\u00faa. Por edad es improbable que sean obras suyas, aunque la duda persiste y\u00a0 se alimenta del misterio. Lo cierto es que, hasta la fecha, no se conoce a nadie que pueda presumir de haber visto sus rostros y siga vivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus estilos eran muy distintos: Ram\u00edrez era met\u00f3dico, conciso, incluso delicado. Ejecutaba sus encargos con la precisi\u00f3n del relojero que ajusta el volante del reloj para que cada segundo dure lo mismo. Todos sus muertos aparec\u00edan esbozando una especie de sonrisa, a medio camino entre la sorpresa y la fascinaci\u00f3n, que confer\u00eda a sus cuerpos una sensaci\u00f3n de paz. Smith, por el contrario, era despiadado. Se ensa\u00f1aba con sus victimas a las que no dudaba en golpear, torturar o mutilar,\u00a0 incluso una vez muertas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace unos a\u00f1os y en plena vor\u00e1gine de atribuci\u00f3n de victimas por parte de sus incondicionales, ambos, como si de un pacto t\u00e1cito se tratase, decidieron zanjar las dudas y comenzaron a firmar sus actuaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ram\u00edrez colocaba en la mano derecha de sus victimas, sujeta entre los dedos \u00edndice y pulgar, una figura de ajedrez; siempre la misma: una reina negra; Smith, por su parte, firmaba sus actos con una carta de la baraja espa\u00f1ola: el rey de bastos; que unas veces depositaba descuidadamente sobre el cad\u00e1ver y otras introduc\u00eda en alg\u00fan orificio del mismo. Las muertes, ahora con la certeza de la autor\u00eda, segu\u00edan su curso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Los problemas surgieron por primera vez en Roma, cuando al ir Ram\u00edrez a ejecutar un nuevo encargo, descubri\u00f3 sobre el cuerpo mutilado y ya sin vida de su supuesta victima, la firma de su rival. La repugnancia y el asco a punto estuvieron, a pesar de su experiencia, de hacerle perder el control y obligarle a vomitar all\u00ed mismo. A Smith la frustraci\u00f3n le caz\u00f3 en Praga y casi le cuesta su retiro de la profesi\u00f3n. Enrabietado por la anticipaci\u00f3n de su rival se dispon\u00eda a desahogarse golpeando el cad\u00e1ver cuando las sirenas policiales le obligaron a huir apresuradamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las piezas de ajedrez y las cartas se suced\u00edan y se alternaban repiti\u00e9ndose situaciones similares en Londres, Barcelona, Bruselas&#8230;. Lo que en un principio fue simple rivalidad por el prestigio, se transform\u00f3 en una carrera por llegar antes e incluso, quien sabe si en su subconsciente, por llegar a la vez. Las victimas se convirtieron en una mera excusa para seguir los pasos del adversario y en la mente de ambos puede que anidara un objetivo adicional, m\u00e1s all\u00e1 de cumplir los encargos: la posibilidad de enfrentarse cara a cara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cansados de perseguirse por medio mundo y de jugar una partida que se alarga en el tiempo, un nuevo encargo sorprendi\u00f3 a ambos e iba a obligarles a concertar una cita para verse al fin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de una nave abandonada, fumando recostada junto a una viga, una mujer despampanante con un traje negro ajustado espera. Su mano diestra descansa dentro de su bolso abierto, que esconde la causa de su permanencia en el lugar. Consumido apenas un tercio del Malboro el chirrido de la puerta anuncia la llegada de un\u00a0 individuo que, entre molesto y asombrado, pregunta sin sacar las manos de los bolsillos de su <em>bomber<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfT\u00fa qui\u00e9n eres y qu\u00e9 leches haces aqu\u00ed?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Tengo una cita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Ah, \u00bfs\u00ed? Pues tendr\u00e1s que buscarte otro sitio para tu quedada de putita de lujo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Te repito que tengo una cita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No s\u00e9 con quien has quedado, pero si insistes en permanecer aqu\u00ed puede que no cobres el polvo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014He quedado contigo, me temo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfT\u00fa? No puede ser\u2026 si eres una mujer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Susan Ram\u00edrez, pero si lo prefieres puedes llamarme <em>Reina negra<\/em>\u2014dice sacando una autom\u00e1tica\u00a0 del bolso y apunt\u00e1ndole.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Vaya, que sorpresa. Encantado. Yo soy Luis Smith. Te dar\u00eda la mano pero el <em>Smith &amp;<\/em> <em>Wesson<\/em>, que te apunta desde el bolsillo de mi cazadora me lo impide.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfY qu\u00e9 vamos a hacer ahora?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No s\u00e9 t\u00fa, pero yo tengo que matarte. No es nada personal. Tan solo es que eres mi nuevo encargo. Y ya me jode porque eres un\u00a0 aut\u00e9ntico <em>pib\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Ya, pues tenemos un problema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfY eso?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Yo tambi\u00e9n tengo un encargo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Lo imaginaba. \u00bfD\u00e9jame adivinar? Soy el agraciado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014S\u00ed, es evidente que alguien quiere deshacerse de ambos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfY que sugieres que hagamos antes de que te mate?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Juntar fuerzas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Lo siento, mu\u00f1eca. Yo trabajo solo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Ya, pero no todo se puede hacer a solas. Adem\u00e1s, yo no hablaba solo de trabajar \u2014dice ella\u00a0 acerc\u00e1ndose sensual\u2014. \u00bfQu\u00e9 tal una tregua para conocernos mejor, m\u00e1s a fondo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Camina hacia \u00e9l bajando la pistola, se detiene a un palmo de su rostro y sus ojos le traspasan ablandando esa rudeza de mat\u00f3n insensible. Sus labios casi se rozan y la promesa calida de un algo m\u00e1s, aumenta la tensi\u00f3n en \u00e9l. La mano de Smith, incapaz de contenerse, sale del bolsillo y le aprieta las nalgas atray\u00e9ndola hacia su cuerpo. Los labios ya unidos degustan el sabor ajeno y parecen fundirse para liberar una pasi\u00f3n contenida. Los dedos se convierten en las \u00fanicas armas permitidas en ese cuerpo a cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan vestidos se vencen hacia el suelo. All\u00ed se retuercen y ruedan acompasados por las oleadas de lujuria. \u00c9l le arranca las bragas sin miramientos y ella se deja hacer. Smith, ya dentro de ella, escucha las palabras lascivas que le susurra en la oreja mientras su rostro dibuja una sonrisa de satisfacci\u00f3n, de macho triunfante. Los gemidos retumban en la penumbra de la nave. Ella cabalga sobre \u00e9l y el tiempo perece transcurrir ya sin prisas, como si los encargos se hubieran desvanecido entre los abrazos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es entonces, cuando \u00e9l est\u00e1 a punto de llegar al orgasmo, cuando ella abraza su cabeza, como si de una caricia casual se tratara, y con un giro preciso le rompe el cuello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Lo lamento. Eras guapo, result\u00f3n y hasta excitante, pero no hubiera podido compartir nada con un mal bicho machista como t\u00fa \u2014comenta en voz alta mientras se incorpora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Recompone sus ropas, enciende un cigarrillo y admira su \u00faltimo trabajo. Saca la figura de ajedrez\u00a0 para completar la estampa, pero deja el movimiento congelado y se detiene pensativa. Aprieta la reina en su pu\u00f1o mientras sonr\u00ede y con la mano libre registra el cuerpo de Smith. Encuentra lo que anda buscando y lo deposita sobre el pecho de su rival. Entonces, coge el <em>Smith &amp;<\/em> <em>Wesson<\/em> de \u00e9l y dispara; primero, a la entrepierna; despu\u00e9s a la cara, borrando esa sonrisa placentera y algo bobalicona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rey de bastos, salpicado de sangre, pareciera mirarla incr\u00e9dulo mientras ella se aleja.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue durante el conflicto de los Balcanes cuando dicen que Smith y Ram\u00edrez comenzaron su prometedora carrera. Ignorando ambos las haza\u00f1as del otro, fueron acumulando al un\u00edsono trabajos de impecable factura que, poco a poco, les llevaron a ocupar lo m\u00e1s alto del escalaf\u00f3n de los asesinos a sueldo.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[10,317,318,11],"class_list":["post-905","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos","tag-9-certamen-de-narrativa-breve-2012","tag-ganar","tag-perder","tag-relatos-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/905","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=905"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/905\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=905"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=905"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=905"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}