{"id":977,"date":"2012-11-05T00:06:40","date_gmt":"2012-11-04T23:06:40","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/?p=977"},"modified":"2012-11-05T00:06:40","modified_gmt":"2012-11-04T23:06:40","slug":"244-fermin-el-del-banderin-por-fermin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/244-fermin-el-del-banderin-por-fermin\/","title":{"rendered":"244- Ferm\u00edn el del bander\u00edn. Por Ferm\u00edn"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">No puedo entender el inter\u00e9s de nadie por ser \u00e1rbitro de f\u00fatbol. No me entra en la cabeza por m\u00e1s vueltas que le d\u00e9 al asunto. Sinceramente, no le veo el beneficio.<!--more--> Miles de personas se dedican a insultar a su familia, montones de periodistas sin escr\u00fapulos les culpan de los fracasos deportivos de los clubes que financian sus publicaciones, los due\u00f1os y accionistas de esos clubes les acusan de estar comprados por los due\u00f1os y accionistas de los clubes rivales,\u2026 No s\u00e9, la lista de trastornos personales que acarrea ser \u00e1rbitro de f\u00fatbol no tiene fin. Sin embargo, estos pobres hombres \u00bfqu\u00e9 contraprestaciones reciben a cambio? Prestigio no, desde luego, las tiras c\u00f3micas de los lunes los ridiculizan incesantemente. Dinero tampoco, sus sueldos son exiguos si se les compara con cualquiera del resto de figurantes del circo del f\u00fatbol. Que pueda ser divertido no deber\u00eda ni mencionarlo; en el patio del colegio, cuando hac\u00edamos los equipos, los ni\u00f1os nos peg\u00e1bamos por ser delanteros o centrocampistas pero nunca encontr\u00e9 a un ni\u00f1o, ni siquiera entre los raros, al que le gustara ser el \u00e1rbitro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una \u00fanica motivaci\u00f3n puede resultarme cre\u00edble: que los \u00e1rbitros sean frikis en busca de notoriedad p\u00fablica. De otra manera, no puedo explic\u00e1rmelo. La \u00fanica posibilidad de que alguien como Undiano Mallenco, de profesi\u00f3n contable, aparezca en la cabecera de los telediarios. Si hasta los propios nombres de los \u00e1rbitros lo evidencia: Teodoro Sobrino, Mejuto Gonz\u00e1lez, Urizar Azpitarte, T\u00e9llez S\u00e1nchez, Jap\u00f3n Sevilla, Teixeira Vitienes\u2026Son nombres de friki, tanto pod\u00edan haber acabado en el programa Gran Hermano como de \u00e1rbitros de f\u00fatbol. Para colmo, no son unos frikis cualquiera, son de los peores, de los que no nacen frikis, sino que se forjan como tales decidida y voluntariamente en el transcurso de su extravagante vida. Si uno nace llam\u00e1ndose Jap\u00f3n Sevilla y adem\u00e1s trabaja en una agencia de viajes, su destino natural no puede ser otro que el m\u00e1s absoluto anonimato. Si decide revelarse contra ese destino y pretende apearse a la peana de la popularidad y la fama se le plantean tres opciones: salir en la televisi\u00f3n con Sobera, convertirse en un asesino m\u00faltiple o hacerse \u00e1rbitro de f\u00fatbol. Las dos primeras tienen numerosos efectos secundarios indeseables; sin embargo, para convertirte en \u00e1rbitro no tienes que estudiar m\u00e1s que el Reglamento Balomp\u00e9dico de la FIFA, que es un librito de apenas cuarenta p\u00e1ginas, incluyendo doce que s\u00f3lo tienen dibujos. Estrictamente, ni ese librito siquiera, puesto que nadie les examina. A todos ellos les dan un pantal\u00f3n corto y un silbato y empiezan a pitar desde el primer d\u00eda. Al principio en categor\u00edas infantiles y torneos de barrio, pero con los contactos adecuados y unas buenas rodilleras pronto pueden alcanzar la Primera Divisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ferm\u00edn Tilote era uno de esos extra\u00f1os espec\u00edmenes. Bueno, lo suyo era peor, ni siquiera hab\u00eda llegado a ser \u00e1rbitro, Ferm\u00edn era linier. En el mundo del f\u00fatbol, tan prolijo en rimas simplonas y burdamente consonantes, se le conoc\u00eda como Ferm\u00edn el del bander\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El partido es tenso, bronco, enmara\u00f1ado. En el centro del campo el juego subterr\u00e1neo se impone a los espor\u00e1dicos arranques creativos de las grandes estrellas, dando como resultado un f\u00fatbol deslavazado que desluce el encuentro. El partido camina hacia su desenlace final, lo que intensifica la tensi\u00f3n ambiental cada minuto que pasa. Ferm\u00edn sigue el juego desde la banda con gran concentraci\u00f3n para no perderse detalle y as\u00ed poder auxiliar al \u00e1rbitro principal cuando lo necesite. Despu\u00e9s de nueve a\u00f1os arbitrando partidos de todo tipo, ya no le afectan los insultos que le profiere desde la banda la hinchada local cuando una decisi\u00f3n suya no favorece a su equipo. As\u00ed es en todos los campos del mundo y por eso Ferm\u00edn se ha acostumbrado a o\u00edrlos como un ruido ambiental m\u00e1s que no va con \u00e9l y que carece de significado. Minuto setenta y ocho. Cerca de la esquina del \u00e1rea norte del campo, en una jugada confusa que el \u00e1rbitro no puede ver porque sucede a sus espaldas, el defensa central del equipo de casa cae al suelo. El jugador se tapa la cara haciendo gestos ostensibles de dolor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su oficio era el de camarero, el f\u00fatbol ni siquiera le gustaba demasiado. En el colegio a Ferm\u00edn no le dejaban jugar con los dem\u00e1s porque dec\u00edan que era muy malo. El deporte en general le parec\u00eda una p\u00e9rdida de tiempo y de energ\u00eda. Para \u00e9l, hacer footing o estar levantando pesas no era m\u00e1s que un sinsentido. Sin embargo a Ferm\u00edn le seduc\u00eda la popularidad. En sus a\u00f1os colegiales ya le gustaba dar la nota y siempre estaba llamando la atenci\u00f3n. A veces haciendo travesuras para que los profesores le castigaran, otras veces vistiendo extravagantemente o luciendo un corte de pelo estrafalario y otras present\u00e1ndose voluntario para los cometidos m\u00e1s populares dentro del alumnado como ser el DJ en las fiestas del colegio o ser delegado de clase. Despu\u00e9s de-su etapa estudiantil sigui\u00f3 vistiendo cada vez m\u00e1s estrafalario, present\u00e1ndose a concursos de la tele y manteniendo una actividad inusitada en todas y cada una de las redes sociales que trajo consigo internet.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, aunque a \u00e9l no le gustara mucho el f\u00fatbol, siempre admir\u00f3 la popularidad de sus estrellas. Envidiaba inmensamente la aureola de notoriedad que rodeaba a jugadores como Messi, Ronaldo, Casillas,\u2026 Hasta los jugadores de Segunda Divisi\u00f3n eran m\u00e1s conocidos que \u00e9l, por muy extravagante que se vistiera o participara en los concursos tontos de la tele. Pero \u00bfqu\u00e9 pod\u00eda hacer? Facultades para el f\u00fatbol no ten\u00eda, en el colegio hab\u00eda estado m\u00e1s ocupado en otras cosas y, aunque segu\u00eda siendo joven, ya era tarde para llegar a ser una estrella. Sin embargo, se dio cuenta de que todos los lunes la clientela del bar siempre hablaba de los \u00e1rbitros. Que si Undiano Mallenco no ha visto un penalti, que si Tellez S\u00e1nchez ten\u00eda que haber expulsado a Pepe,\u2026Eso le mostr\u00f3 la puerta a la que ten\u00eda que llamar para acceder a la fama m\u00e1s patente: la puerta del espect\u00e1culo del f\u00fatbol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras el central del equipo de casa se retuerce en el suelo, Ferm\u00edn llama la atenci\u00f3n del \u00e1rbitro a trav\u00e9s del pinganillo: \u201cCodazo del n\u00famero seis\u201d. El \u00e1rbitro, Yago Zorrilla, no da cr\u00e9dito y pide nervioso a su ayudante que le aclare lo que ha visto. \u201cHa sido el seis. Tarjeta roja clara por codazo sin bal\u00f3n\u201d, repite Ferm\u00edn. El \u00e1rbitro sabe que si hace caso a su ayudante la pol\u00e9mica est\u00e1 servida. Tarda un poco en reaccionar, pero finalmente sabe que no puede desautorizar a su linier en una jugada que \u00e9l no ha visto y expulsa con tarjeta roja directa al n\u00famero seis del equipo visitante. La afici\u00f3n local corea la decisi\u00f3n y aplaude rabiosamente. Los jugadores y equipo t\u00e9cnico visitantes protestan airadamente la resoluci\u00f3n arbitral. El n\u00famero seis mira incr\u00e9dulo al \u00e1rbitro, a Ferm\u00edn, al p\u00fablico\u2026 hasta que finalmente se retira del terreno de juego negando con la cabeza. Es la primera expulsi\u00f3n de su carrera futbol\u00edstica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ferm\u00edn fue un d\u00eda a la Federaci\u00f3n de F\u00fatbol para preguntar por los requisitos que se ped\u00edan para hacerse \u00e1rbitro. Le sorprendi\u00f3 sobremanera que pr\u00e1cticamente no hubiese condiciones. Bastaba con un certificado m\u00e9dico que dijera que estaba en su sano juicio y no ten\u00eda anomal\u00edas f\u00edsicas de importancia. Cuando present\u00f3 el certificado, le hicieron entrega de un ejemplar del Reglamento de Juego aprobado por la FIFA. Dos semanas m\u00e1s tarde le llamaron para arbitrar un partido de la liga regional juvenil por el que le pagaron treinta euros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ferm\u00edn no era especialmente futbolero, pero en el bar los clientes siempre le ped\u00edan que pusiera en la televisi\u00f3n los partidos de f\u00fatbol, as\u00ed que estaba m\u00e1s o menos familiarizado con sus reglas. Adem\u00e1s se hab\u00eda le\u00eddo un par de veces el Reglamento FIFA. Como \u00e1rbitro de la liga regional de juveniles estuvo un par de a\u00f1os. Ferm\u00edn aprendi\u00f3 el truco de favorecer siempre al equipo de casa, lo que le evitaba que se produjeran grandes broncas de los aficionados que acud\u00edan a los partidos y que en su gran mayor\u00eda, l\u00f3gicamente, apoyaban al equipo local. Con este sencillo truco y bastante mano izquierda consigui\u00f3 ascender paulatinamente de categor\u00eda: Tercera Regional, Tercera, Segunda B, Segunda, hasta que lleg\u00f3 a la Primera Divisi\u00f3n. Como no le gustaba demasiado el f\u00fatbol a veces se despistaba y algunas jugadas le pasaban inadvertidas. Por eso, y porque era un \u00e1rbitro excesivamente casero, le relevaron de las labores de \u00e1rbitro principal y actu\u00f3 siempre como juez de l\u00ednea. No obstante, su posici\u00f3n en el campo tan cerca de las gradas le permit\u00eda escuchar perfectamente los improperios que le dedicaban los aficionados. Aunque fueran insultos, como iban dedicados a \u00e9l, le complac\u00eda extra\u00f1amente escucharlos, puesto que eso significaba que miles de ojos se estaban fijando en \u00e9l. Hasta ese punto llegaba su apetencia de popularidad. Adem\u00e1s, como todos los partidos de primera divisi\u00f3n se televisan, todas las semanas acababa saliendo en la tele y los peri\u00f3dicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pitido final. El partido termina en tablas. La hinchada local silba molesta con su equipo, que no ha sido capaz de doblegar a un contrario debilitado. El equipo visitante ha aguantado con un jugador menos las embestidas del equipo local en los doce minutos que quedaban de partido desde la expulsi\u00f3n. Los jugadores y el tr\u00edo arbitral se retiran del terreno de juego. Camino de los vestuarios las miradas de Ferm\u00edn y el defensa central del equipo de casa se cruzan un m\u00ednimo instante que ninguno de los dos quiere prolongar porque una creciente conciencia de culpabilidad les incomoda. Por otra parte, volver\u00e1n a verse pronto, para repartirse las ganancias que acaban de cobrar en las apuestas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La expulsi\u00f3n de Andr\u00e9s Honesta en un partido como aquel era altamente improbable. No en vano fue la primera en su carrera deportiva. Las casas de apuestas pagaban este lance en una proporci\u00f3n de 500 a 1. Las ganancias obtenidas con este asunto por Ferm\u00edn Tilote y el veterano defensa central, Miguel Pendillo, fueron m\u00e1s que cuantiosas. El hecho de que sea posible apostar por los aspectos m\u00e1s inveros\u00edmiles en un partido de alta competici\u00f3n facilita el fraude. Es complicado ama\u00f1ar un partido, sobre todo si es de competici\u00f3n oficial y hay intereses de por medio, pero, sin embargo, fingir una expulsi\u00f3n, una lesi\u00f3n o cosas por el estilo pueden resultar mucho m\u00e1s accesibles a cualquiera pues se trata de actos individuales, aislados y que pasan f\u00e1cilmente por hechos fortuitos. La ca\u00edda de Miguel Pendillo simulando haber recibido un codazo cuando corr\u00eda junto a Andr\u00e9s Honesta, que acab\u00f3 con la expulsi\u00f3n de este \u00faltimo, para la opini\u00f3n p\u00fablica se qued\u00f3 en un error arbitral comprensible. Que aumentaran significativamente d\u00edas antes los apostantes que vaticinaban que Andr\u00e9s Honesta ser\u00eda expulsado en aquel partido era sospechoso, pero no demostraba nada pues no estaba claro qui\u00e9n pod\u00eda estar detr\u00e1s de ello al permitirse m\u00faltiples apuestas an\u00f3nimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el dinero ganado en las apuestas Ferm\u00edn pod\u00eda haberse retirado y ahora estar viviendo en un tranquilo y rec\u00f3ndito refugio caribe\u00f1o. La cantidad superaba con creces lo que puede uno gastarse viviendo holgadamente no s\u00f3lo en una vida sino en varias. Pero en el alma de Ferm\u00edn el af\u00e1n de notoriedad pod\u00eda sobre cualquier otro anhelo, ya fuera de sosiego, riqueza u holgazaner\u00eda. Por eso destap\u00f3 el caso. Para salir en los medios, para que se hablara de \u00e9l, para perpetuar su fama. Ferm\u00edn el del bander\u00edn, el juez de l\u00ednea m\u00e1s famoso de la historia del f\u00fatbol. Hasta el congreso de los Diputados acab\u00f3 debatiendo una ley reguladora de las apuestas deportivas a ra\u00edz del \u201ccaso Ferm\u00edn\u201d y que se conoci\u00f3 popularmente, como no pod\u00eda ser de otra manera y para mayor gloria y satisfacci\u00f3n de \u00e9ste, con el sobrenombre p\u00fablico de Ley Ferm\u00edn. Es el sino de nuestro tiempo, s\u00f3lo consigue materializar su sue\u00f1os aquel que se empe\u00f1a en dar la nota.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No puedo entender el inter\u00e9s de nadie por ser \u00e1rbitro de f\u00fatbol. No me entra en la cabeza por m\u00e1s vueltas que le d\u00e9 al asunto. 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