
{"id":987,"date":"2012-11-05T00:29:28","date_gmt":"2012-11-04T23:29:28","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/?p=987"},"modified":"2012-11-05T00:29:28","modified_gmt":"2012-11-04T23:29:28","slug":"247-un-piso-de-ensueno-por-alizee-leschamps","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/9certamen\/247-un-piso-de-ensueno-por-alizee-leschamps\/","title":{"rendered":"247- Un piso de ensue\u00f1o. Por Alizee Leschamps"},"content":{"rendered":"<p>A continuaci\u00f3n os voy a contar el extra\u00f1o fen\u00f3meno que me sucedi\u00f3 estos d\u00edas. Estaba yo sentada bien acomodada en un banco del parque municipal cuando un joven apuesto se me acerc\u00f3 mientras devoraba los clasificados de inmuebles del peri\u00f3dico que sosten\u00eda entre mis manos.<!--more--> Yo buscaba un piso para comprar que estuviera en buenas condiciones para dejar de pagar alquiler. El individuo me habl\u00f3 al poco tiempo tras sentarse a mi lado en tono serio:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Se\u00f1ora, veo que busca un piso. Si le interesa yo le puedo ofrecer el m\u00edo, ya que lo tengo a la venta. Seg\u00fan los anuncios que buscas mi piso puede encajar perfectamente con sus gustos. Tiene tres habitaciones, no es ni grande ni peque\u00f1o y est\u00e1 en el centro de la ciudad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Le agradezco, pero no puedo gastarme mucho dinero\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Eso no seria un problema. Como yo necesito venderlo con urgencia lo estoy ofreciendo digamos por un precio simb\u00f3lico de mil euros. Si le parece demasiado poco, le propongo que se lo gane. Venga a verlo a esta direcci\u00f3n con el dinero y b\u00fasqueme en el piso, si me encuentras el piso ser\u00e1 suyo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seguidamente se present\u00f3 como Mateo y se march\u00f3. Al d\u00eda siguiente me present\u00e9 en el portal del edificio. Era un edificio como otro cualquiera habitado por personas de clase media trabajadora como yo. Sub\u00ed por el ascensor hasta el tercer piso, baj\u00e9 del mismo y me dirig\u00ed\u00a0 a la puerta cuya cerradura estaba entreabierta. La empuj\u00e9 levemente y entr\u00e9.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De repente una espesa niebla como humo de hojas verdes sali\u00f3 de dentro de la habitaci\u00f3n. Cuando por fin pude ver alguna cosa me sent\u00ed como estuviese en otro lugar, pero no estaba sola, una grupo de gente que parec\u00eda ser una familia com\u00eda arrodillada sobre cojines alrededor de una mesa bajita. Al poco tiempo pude percibir que eran orientales de Jap\u00f3n por que hablaban en ese idioma. Aquella habitaci\u00f3n era el sal\u00f3n del piso. Estaba adornado con\u00a0 grabados de proverbios en caligraf\u00eda japonesa y peque\u00f1as macetas de bamb\u00fa. La familia me mir\u00f3 como si me esperaran y me ofrecieron un bol de la sopa que sorb\u00edan. Me parecieron intrusos, pero no quise decir nada y segu\u00ed mirando el piso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pas\u00e9 a la siguiente habitaci\u00f3n abriendo una puerta corredera de madera y papel. Ante m\u00ed se present\u00f3 la habitaci\u00f3n principal del piso donde reinaba en el centro una gran cama y a la derecha un armario sobre el cual encontr\u00e9 un jarr\u00f3n con agua y una palangana. La habitaci\u00f3n estaba sucia, las paredes ennegrecidas y viejas. Me sent\u00e9 sobre el colch\u00f3n. Estaba hecho de plumas de aves. Una se\u00f1ora con aspecto de bruja entr\u00f3 y se dirigi\u00f3\u00a0 a m\u00ed. Por lo visto me hab\u00eda confundido con alguien que esperaba. Me llev\u00f3 de la mano hasta otra habitaci\u00f3n m\u00e1s peque\u00f1a, me hizo acostarme, pero malhumorada cambi\u00f3 de idea y me volvi\u00f3\u00a0 a conducir a la tercera habitaci\u00f3n del piso, algo m\u00e1s peque\u00f1a, pero con el mismo aspecto que la primera. Volvi\u00f3 a hacerme acostarme y desenroll\u00f3 ante m\u00ed un pa\u00f1o con viejas herramientas carcomidas por la herrumbre. Luego como quien\u00a0 despluma un pollo intent\u00f3 quitarme las bragas. Me resist\u00ed y comprend\u00ed que se trataba de una alcahueta de principios de siglo que trabajaba reconstruyendo virgos y haciendo abortos. Cuando me baj\u00e9 de la mesa la se\u00f1ora rechist\u00f3 groser\u00edas extendiendo la mano. Le deposit\u00e9 unos euros dorados que ella interpret\u00f3 como oro. Me dej\u00f3 marchar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desorientada por no encontrar a mi vendedor abr\u00ed otra puerta temiendo dar con algo peor. Esta vez un vapor de agua perfumada me rode\u00f3 por entera. Se respiraba un ambiente sosegado. De lejos se o\u00edan risas varoniles en acento ar\u00e1bico. Rode\u00e9 el lugar para investigar aprovechando los vapores para pasar desapercibida. El amplio lugar que era el ba\u00f1o del piso parec\u00eda un <em>hammam<\/em> \u00e1rabico y lo ocupaban dos piscinas, una de agua caliente y otra de agua fr\u00eda. En ambas se ba\u00f1aban se\u00f1ores desnudos con la ayuda de bonitas muchachas que les fregaban los pies y las espaldas con esponjas marinas. Otros, sentados sobre el borde de las piscinas asist\u00edan a un espect\u00e1culo de danza del vientre. Ante ellos una muchacha de larga cabellera negra contorsionaba bailando su vientre sugerente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando me iba marchar, un par de hombretones me sorprendieron espiando y uno a cada lado me expulsaron a la \u00faltima habitaci\u00f3n, la cocina del piso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ten\u00eda paredes rojas como la sangre que combinaban a la perfecci\u00f3n con los muebles de madera r\u00fasticas marrones oscuros y el fog\u00f3n era de le\u00f1a. Sentadas sobre la mesa dos se\u00f1oras bajitas de aspecto ind\u00edgena seleccionaban las alubias buenas separando las pasadas para hacer frijoles. Cuando me vieron sonrieron t\u00edmidamente. El guacamole y el chili de encima de la encimera me transportaron a una gran hacienda del M\u00e9jico actual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al no hallar a Mateo me march\u00e9 por la misma puerta temiendo tener que pasar por todas las habitaciones para llegar hasta la puerta de entrada, pero otra vez fui descubierta por un \u00e1rabe de espaldas anchas. Entonces, sin saber qu\u00e9 hacer me ech\u00e9 a correr y me tropec\u00e9 con un enorme espejo. Primero tem\u00ed hacerme da\u00f1o, pero cual fue mi sorpresa que cuando abr\u00ed los ojos me depar\u00e9 con que lo hab\u00eda atravesado y me encontraba en otro lugar rodeado de dunas de fina arena: un desierto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No me rend\u00ed y segu\u00ed buscando a Mateo para pedirle explicaciones. Lo encontr\u00e9 sentado sobre la \u00fanica roca del lugar esper\u00e1ndome pacientemente con la carpeta de las escrituras del piso en la mano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Este desierto de millones de kil\u00f3metros cuadrados es otra habitaci\u00f3n del piso, as\u00ed que te lo tengo que vender junto. No te preocupes vas a salir de aqu\u00ed, mira a lo lejos como la enorme calor provoca ondas en el aire; si te concentras puedes confundirlo con un oasis. Para salir de aqu\u00ed solo tienes que seguir esas im\u00e1genes ondeantes y dar\u00e1s con el ba\u00f1o del piso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El trato de todas formas me pareci\u00f3 muy bueno y firm\u00e9 la escritura. Cuando el piso ya era m\u00edo Mateo me dijo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Ahora el piso es tuyo. En la letra peque\u00f1a de la escritura que no has le\u00eddo antes de firmar como lo hice yo cuando lo compr\u00e9 te avisa de que con el tiempo sentir\u00e1s la llamada del desierto y tendr\u00e1s que acudir a ella. Yo ya la he sentido y me quedo aqu\u00ed. Vuelve, adi\u00f3s, amiga m\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A continuaci\u00f3n os voy a contar el extra\u00f1o fen\u00f3meno que me sucedi\u00f3 estos d\u00edas. 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