{"id":564,"date":"2014-10-12T11:13:49","date_gmt":"2014-10-12T10:13:49","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/?p=564"},"modified":"2024-04-20T13:49:05","modified_gmt":"2024-04-20T12:49:05","slug":"cronica-de-la-entrega-de-premios-2013-por-segismundo-fernandez-tizon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/ganadores\/cronica-de-la-entrega-de-premios-2013-por-segismundo-fernandez-tizon\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica de la entrega de premios 2013. Por Segismundo Fern\u00e1ndez Tiz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\">\nSegismundo Fern\u00e1ndez Tiz\u00f3n<\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Tercer Premio<\/h2>\n<div id=\"attachment_580\" style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/files\/2014\/10\/segis-inma.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-580\" class=\"wp-image-580 size-full\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/files\/2014\/10\/segis-inma.jpg\" alt=\"Inma Pelegr\u00edn entregando el premio a Segismundo Fern\u00e1ndez Tiz\u00f3n\" width=\"400\" height=\"334\" srcset=\"https:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/files\/2014\/10\/segis-inma.jpg 400w, https:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/files\/2014\/10\/segis-inma-300x250.jpg 300w, https:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/files\/2014\/10\/segis-inma-220x183.jpg 220w, https:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/files\/2014\/10\/segis-inma-187x156.jpg 187w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-580\" class=\"wp-caption-text\">Inma Pelegr\u00edn entregando el premio a Segismundo Fern\u00e1ndez Tiz\u00f3n<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0\u00a0<strong><a href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/2013\/11\/25\/no26-quiza-te-haya-dicho-por-ausencias\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">N\u00ba26 \u2013 Quiz\u00e1 no te haya dicho. Por Ausencias<\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se despert\u00f3 sobresaltado. Esperaba, al abrir los ojos, encontrarse en aquella sala de mesas redondas, de mentes inquietas, de platos extra\u00f1os pero exquisitos, de gentes extra\u00f1as pero cercanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero s\u00f3lo lo recibi\u00f3 la noche. Los tonos oscuros lo rodearon agobi\u00e1ndolo, aprisionando su coraz\u00f3n con la dulce pero firme promesa de otro d\u00eda rutinario. E, intentando luchar contra esa amarga sensaci\u00f3n, trat\u00f3 de recordar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se vio en el autob\u00fas de ida, en la ilusi\u00f3n que se sobrepon\u00eda al cansancio porque sab\u00eda que lo esperaban Titania y Oberon reencarnados en humanos; Mati y Antonio, una pareja especial, todo luz y amistad, que lo acompa\u00f1aron en los primeros momentos hasta que apareci\u00f3 Imp\u00eda rellenando los huecos de poes\u00eda y amistad que ya comenzaban a fluir por las calles de Murcia. En un momento, se un\u00edan en una mesa poetas, pintores, almas pensantes y, sobre todo, un joven que, sin saberlo, se hizo protagonista de la noche, repartiendo las risas que s\u00f3lo las hadas reparten en el mundo de los humanos cuando todo es amistad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerda que ya esa noche le cost\u00f3 dejar pasar a Morfeo, y al d\u00eda siguiente se fueron sucediendo paseos por la ciudad acompa\u00f1ado de una mujer todo poes\u00eda y fuerza, en su forma de escribir y en su forma de vivir. (Imp\u00eda, nuestra gran amiga Amelia Chaves, fue una de esas personas que llegan para quedarse, y hacernos ver que todo esto vale la pena si se puede disfrutar de gente como ella.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y por fin&#8230; Morfeo aparece. La tarde del s\u00e1bado, despu\u00e9s del fatigoso viaje, la cena, los paseos, y ese amodorramiento que nos abraza insistente a la ol\u00edmpica hora de la siesta, se convierte en un par\u00e9ntesis en el que, para compensar lo intenso de lo vivido las \u00faltimas horas, morimos durante un corto espacio de tiempo, pero tambi\u00e9n intensamente. Tanto es as\u00ed que ni las alarmas, ni los ruidos, hicieron que se despertase, y, sin embargo, un sonido \u00ednfimo como el de un mensaje de recuerdo fue capaz de obrar el milagro. Se visti\u00f3 a una velocidad que hubiera sorprendido al mismo Einstein, incluso tuvo tiempo de afeitarse de tal forma que crey\u00f3 dejar la mitad de su barbilla por el camino&#8230; y la \u00faltima pelea con un pantal\u00f3n, de la que por supuesto, como mandan los c\u00e1nones en estas circunstancias, sali\u00f3 no solo perdedor, sino humillado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero todo tuvo arreglo&#8230; todo tiene siempre arreglo. Y baj\u00f3, como baja el buzo al fondo del mar a encontrarse con un barco majestuoso, imponente; aunque esta vez el <em>Titanic<\/em> estaba lleno de vida, y no se hab\u00eda hundido, sino que estaba a flote. Los pasajeros charlaban animados entre las mesas, la tripulaci\u00f3n daba los \u00faltimos retoques para que el viaje fuese, como cada a\u00f1o, inolvidable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ah\u00ed estaba la capitana del barco. Como el mismo mar, con una sonrisa de calma cubriendo la tempestad y las fuerzas desatadas del fondo marino. Mar\u00eda Luisa hac\u00eda lo que mejor sab\u00eda hacer: ser el nexo de uni\u00f3n entre este mundo gris y perdido y el mundo al que nos escapamos cuando tenemos ocasi\u00f3n, en el que podemos ser cualquier cosa. Y ella era, en un segundo, un abrazo; en el siguiente, una palabra amable; y a tiempo completo, nuestra Luisa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sus marcas&#8230; listos&#8230; a cenar. Cada uno en su mesa, record\u00f3 a sus compa\u00f1eros de refrigerio&#8230; y para todos ellos tuvo una sonrisa de memoria, y un secreto anhelo de volver a compartir momentos con ellos, ya fuese intentando descubrir c\u00f3mo se hab\u00edan construido las pir\u00e1mides, o riendo al contemplar los famosos chupa-chups de queso de cabra y&#8230; bueno, lo que fuese aquello. No pudo evitar sonre\u00edr cuando le vino a la cabeza el instinto de tomar el pat\u00e9 de los mikados con el dedo, como \u00abalguien\u00bb (para qu\u00e9 dar nombres, que luego todo se sabe) hizo sin querer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luces&#8230; C\u00e1maras&#8230; \u00a1\u00a1\u00a1Acci\u00f3n!!! El turno de los premios&#8230; de los \u00abotros\u00bb premios, puntualiz\u00f3 en su mente, pues todos aquellos momentos eran premios para \u00e9l, cosas que durar\u00edan m\u00e1s que cualquier papel, metal o cristal que llevase el nombre del evento escrito en \u00e9l. Algunos nervios, el sudor fr\u00edo pero agradable de no saber qu\u00e9 decir en caso de tener que&#8230; \u00a1ssshhhh, silencio, que comienza!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerda a Amelia subiendo a recoger el premio del p\u00fablico, nerviosa, como es ella, pero firme, como es ella. Unas palabras de agradecimiento espont\u00e1neas, y el orgullo de haber sido de los primeros que ha visto c\u00f3mo este p\u00e1jaro, este modesto gorri\u00f3n (ups, \u00bfhe dicho gorri\u00f3n?) se ha convertido en su primer vuelo en un \u00e1guila majestuosa que ahora comienza a ver el fruto de lo que deseaba brotar de dentro de s\u00ed. Fotos, alegr\u00eda, y nombres de finalistas, \u00e9l entre ellos. Un momento de miedo esc\u00e9nico, un estuche con un recuerdo de aquel mal trago en forma de tercer premio, luego dejar sitio para el segundo y merecido premio de Emilio Aparicio, otro compa\u00f1ero de armas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y de repente, all\u00ed estaba, como cada a\u00f1o, el Caballero Poeta, el amigo, el hermano Juan Ballester. Como bien record\u00f3 su hermana Ana, con una sonrisa de recuerdo, \u00e9l hubiese dicho \u00ab\u00a1vaya, hombre&#8230; para una vez que falto!\u00bb&#8230; Pero estuvo muy presente, con el recuerdo de sus poemas, de su paso por el hotel NH Amistad y por esa amistad que profesaba a los asistentes, y el amor incondicional a la poes\u00eda y a los relatos. Sinti\u00f3 un <em>d\u00e9j\u00e0 vu<\/em> al darse cuenta de que, recordando las l\u00e1grimas que ni pudo ni quiso evitar en ese momento, en memoria de su gran amigo, estaba de nuevo llorando de la emoci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reconciliaci\u00f3n&#8230; qu\u00e9 hermosa palabra, y qu\u00e9 hermosamente presentada por dos hadas incre\u00edbles&#8230; la sonrisa eterna de Yolanda y la magia que (\u00a1ohhh, ese Juanje, el hombre del a\u00f1o!) desprende Mati Morata. Laura, otro ser mitol\u00f3gico surgido del Mar de las Musas, recogi\u00f3 su premio con ese silencio humilde de los que verdaderamente aman la literatura. Y una menci\u00f3n especial reconcili\u00f3 tambi\u00e9n (lo sigo diciendo&#8230; qu\u00e9 hermosa palabra) al inventor de historias y a su p\u00fablico, personificados por todos nosotros y el amigo Manuel Reyes. Mientras, los egipcios, los asirios, las pilas de la Antig\u00fcedad y otras historias se iban sucediendo en la mesa, mientras el hombre segu\u00eda todav\u00eda recordando al que siempre lo hab\u00eda acompa\u00f1ado y aquella noche m\u00e1gica tampoco lo hab\u00eda dejado solo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En narrativa, nuevos amigos pasaban ese placer entre amargo y dulce de recoger el reconocimiento a su val\u00eda. Ricardo Aller, Gervasio Alegr\u00eda y la encantadora Cristina Cifuentes recibieron el premio a su labor magn\u00edfica de manos de Carme Riera. Y, para finalizar, un bello discurso, aunque triste, por la sensaci\u00f3n de que una \u00e9poca se cerraba sin saber si tendr\u00eda continuidad, pero que auguraba un merecido descanso para la persona que cargaba la mayor parte del peso de estos encuentros sobre sus ya cansados hombros\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese momento, hizo una pausa dram\u00e1tica para continuar recordando \u2015le encantaban esas pausas\u2015, y lo que vino luego a su mente fueron conversaciones, recuerdos, promesas de seguir en contacto, gentes que hab\u00eda comenzado a apreciar sinceramente escribiendo en su peque\u00f1a libreta, su compa\u00f1era de aventuras\u2026 y poco a poco, la gente que se iba quedando en el camino, y otros luchando porque la noche no los engullese sin haber apurado hasta el final la copa de la felicidad adquirida en aquel encuentro. Pero Morfeo, como su hermana mayor, la Parca, fue inflexible. Al final, algunos m\u00e1s rendidos a sus encantos que otros, todos fueron desvaneci\u00e9ndose en la bruma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de intentar dormir, y pasar toda la noche despertando como si algo quedase por hacer, lleg\u00f3 la ma\u00f1an. Bajada al comedor, y el \u00faltimo momento bello del fin de semana, con la compa\u00f1\u00eda de Elena, una persona a la que ya sin falso rubor llamaba AMIGA; Manuel, el gran Manuel; y la persona que hac\u00eda posible cada a\u00f1o la magia, Mar\u00eda Luisa, el alma del evento, la madre que cuidaba a\u00f1o tras a\u00f1o de sus polluelos aprendices de escritores. Agradeci\u00f3 por lo bajo pero de coraz\u00f3n que Elena lo acompa\u00f1ase a la estaci\u00f3n a despedirse, como un placebo que enga\u00f1ase al alma diciendo \u00abno, no te vas todav\u00eda, a\u00fan quedan segundos\u2026 disfr\u00fatalos\u2026\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero ah\u00ed estaba, de nuevo la estaci\u00f3n de autobuses, con sus fauces abiertas y sus peque\u00f1os monstruos que lo quer\u00edan llevar de nuevo \u2015a su pesar, reconoci\u00f3\u2015 de vuelta a la realidad, a esa rutina que deseaba pasase tan r\u00e1pida como el maravilloso d\u00eda y medio que acababa de vivir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y se embarc\u00f3 de nuevo en un viaje hacia la Nada, deseando que la Eternidad durase menos esta vez. Cerr\u00f3 los ojos y se dispuso a volver, mientras en la oscuridad, s\u00f3lo entorpecida por sonidos de radios mal sintonizadas y voces al tel\u00e9fono, segu\u00eda viendo, por suerte, las caras, los gestos de los que hab\u00eda dejado atr\u00e1s tan levemente que todav\u00eda lo acompa\u00f1ar\u00edan en su viaje.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/files\/2014\/01\/segismundo-fernandez-tizon.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-496\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/files\/2014\/01\/segismundo-fernandez-tizon-300x300.jpg\" alt=\"segismundo-fernandez-tizon\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/files\/2014\/01\/segismundo-fernandez-tizon-300x300.jpg 300w, https:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/files\/2014\/01\/segismundo-fernandez-tizon-150x150.jpg 150w, https:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/files\/2014\/01\/segismundo-fernandez-tizon-220x220.jpg 220w, https:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/files\/2014\/01\/segismundo-fernandez-tizon-75x75.jpg 75w, https:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/files\/2014\/01\/segismundo-fernandez-tizon-187x187.jpg 187w, https:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/files\/2014\/01\/segismundo-fernandez-tizon-184x184.jpg 184w, https:\/\/canal-literatura.com\/apoesia8\/files\/2014\/01\/segismundo-fernandez-tizon.jpg 350w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Segismundo Fern\u00e1ndez Tiz\u00f3n Tercer Premio &nbsp; \u00a0\u00a0N\u00ba26 \u2013 Quiz\u00e1 no te haya dicho. 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