Cincuenta sombras, la trilogía. Por Maite Diloy

“-Me gustaría morder ese labio- susurra turbadoramente.
No soy consciente de que estoy mordiéndome el labio inferior. Tras un breve respingo, me quedo boquiabierta. Es lo más sensual que me han dicho nunca. El corazón me late a toda velocidad y creo que estoy jadeando. Dios mío, estoy temblando, totalmente perdida y ni siquiera me ha tocado”

Creo que a estas alturas cuando E. L. James ha desbancado a J.K. Rowling en la lista Forbes de autores más vendidos con más de cuarenta millones de ejemplares vendidos contarles a ustedes el argumento de la trilogía sería pensar que han vivido en una isla desierta. Me gustan los “fenómenos” literarios, me gusta leer lo que otros leen para encontrar si también soy capaz de encontrar mi reflejo entre sus páginas, de encontrar lo que otras (digo así sí, mujeres, que creo que son las que mayoritariamente han leído la trilogía) han sentido al leer esta novela erótica, porno para mamás y tantas cosas que he oído y leído en foros y reseñas. Y señores, creo que no, que no he sentido lo mismo. Es cierto que se lee rápido, es cierto que no es una gran obra, en el sentido literario, pero permítanme que crea que nadie compra la trilogía de Cincuenta Sombras intentando leer Guerra y Paz. No, no creo sinceramente que nadie lea éstos libros pensando que va a leer una obra maestra, para eso hay millones dónde elegir. Creo que se lee por la historia, y la historia, bueno ya saben, chico malo conoce a chica inocente y cambia por amor, la historia eternamente repetida, eternamente leída y eternamente adorada. El poder del amor contra la maldad, el amor como liberación de todo lo malo, como un manto que cubre los problemas y lo supera. Por encima del sexo, que lo hay, esta es una novela sobre el poder del amor y creo que es ahí dónde la mayoría (me incluyo) hemos abierto la boca y hemos pensado, caray… El amor, eterno tema, tan escrito, pero nos sigue haciendo suspirar.
Lo que no entiendo es el revuelo, la verdad, que Grey se haya convertido en el objeto de deseo de tantas mujeres, que en los foros solo se lea… Ojala me tocase en Grey en mi vida. Porque sinceramente, no, a mi el personaje no me ha gustado nada. Es cierto que es inmensamente rico y eso, siempre es un punto a favor para cualquier relación o no. A mí me da igual, la riqueza no es algo que personalmente me preocupe pero entiendo que en la trama de la novela no da igual, y creo que en la mente de quienes la leen tampoco, tener un tío dispuesto a regalarte un Audi R8 por tu cumpleaños le da cierto glamour. Pero prescindiendo de la riqueza, ¿de verdad creen que un señor controlador, que no permite salir del trabajo sin una llamada, que no gusta de que la pareja tome un café con un amigo es el hombre perfecto para vivir bajo el mismo techo? ¿De verdad lo creen? Pues leyendo los foros sobre Cincuenta sombras parece que sí. Y eso me ha hecho pensar, fuera del BDSM (que no entiendo pero que tampoco me horroriza) que hay mujeres que les gustaría un tipo así, controlador siempre que te dé a cambio todo el amor del mundo.
Como novela nada que objetar, creo que quienes la han leído, quienes la leerán ya se imaginan lo que encontrarán dentro. Bebe de suficientes fuentes como para que no sea una novedad. Rastreando en su interior, encontrarán mucho de la saga Crepúsculo, algo de Nueve semanas y media, algo de Pretty Woman, incluso algo de Cenicienta y el amor verdadero. ¡Cuánto daño nos ha hecho Disney! He descubierto que seguimos suspirando por lo de siempre, alguien que nos ame no importa lo que pida a cambio.
Por lo demás, me he divertido mucho, es un tipo divertido sobre todo en el sexo, la novela engancha un montón y se lee super rápido, aunque eso no sea en mi caso un punto a favor, normalmente las novelas que leo en un suspiro no pasan a ser las novelas de mi vida, pero es cierto que la facilidad de leer, las pocas complicaciones a veces ayuda, sobre todo cuando simplemente quieres sumergirte en algo que no tiene demasiadas complicaciones sin abrir la boca a cada frase, sin tener que parar y mirar al cielo por lo bello que te cuentan. Es otra cosa algo fácil que engancha. Igual por eso ha vendido tanto, igual por eso deja poco poso.

Maite Diloy (Brisne)
Colaboradora de Canal Literatura en la sección “Brisne Entre Libros
Blog de la autora

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