Corazón de invierno. Por Juan A. Galisteo Luque

Corazón de invierno

CORAZÓN DE INVIERNO

Ha llegado la niebla
con su manto plomizo;
pronto vendrá la helada,
la nieve y el granizo.
Ya despertó el invierno,
y su blanco cuchillo,
arrancará la rosa
de su tallo y espino.
Igual suerte tendrán
los claveles y lírios;
las flores primorosas;
el canto de los grillos.
Las pobres hojas secas
que el otoño no quiso,
volverán a ser restos
de lodo y de mantillo.
Fantasma misterioso,
tu presencia y hechizo,
cubrió de gris la tarde,
los chopos y los pinos.
-Ni el velo de la noche,
ni el espejo del río,
lograrán separar
tu cariño y el mío…
En cambio, ¿qué será
de aquellos pajarillos,
que alegraban el parque
con sus cantos y trinos?
No podrán regresar
a sus nidos queridos,
ni volar por las fuentes,
las sendas, los caminos.
Ya no podré escuchar,
sus notas en mi oído,
sentado bajo un árbol
de ramas escondido.
Tal vez en primavera,
o quizá en el estío,
regresen como siempre,
con sus dulces sonidos.
Un cielo de tristeza,
de misterio y de hastío,
ha cruzado mi alma,
en la orilla del río.
-Ni el velo de la noche,
ni la helada, ni el frío,
podrán ya separar
tu cariño y el mío-

 

 Juan A. Galisteo Luque

Del poemario: Versos y paisajes
Ribera del río Duero en Zamora.
Derechos registrados y fotografía del autor.

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