Intervención. Por Usue Mendaza

Intervención

 

   Las Artes, la música, el teatro (cuando llegaba el día), la pintura y el cine, (cuando se podía) y muy en particular la Literatura, tenían para él un poder anestésico (sin dolor ni intervención quirúrgica) y tal vez por eso recurría tan a menudo a ella. El hecho de no poder explicar con palabras la sensación que producía en él leer a viva voz, o escribir a mano, de alguna manera le soliviantaba. Y no es que le perturbara el hecho en sí, pero le interesaba y mucho, describir la poderosa influencia que provocaban en él los libros o una página en blanco a punto de ser invadida por la imaginación. De un tiempo a esta parte, había recuperado la autoestima y no aquella sobre la que versaban aquellos libros aburridos de autoayuda que dormitaban en los estantes inertes de aquella especie de biblioteca, cuyos volúmenes, con olor a viejo, le parecían donados. No. No se refería a esa autoestima. Él se refería a la AUTOESTIMA de verdad. En los últimos meses había sentido de nuevo ilusión por las cosas. Se había recortado la barba tan dejada. Se había apuntado a la lavandería por las mañanas y por las tardes, bien limpio, acudía a los talleres de lectura subvencionados que organizaba y dirigía un voluntario que le había parecido al principio muy resabido, con aires a inspector de Hacienda o a ratón de biblioteca.
Con el tiempo, que todo lo adereza y el trato que  lo impregna, el tipo aquel le empezaría a parecer cercano y empático. Sí… empático. Aprenderían en el taller el significado de nuevas palabras y en esta ocasión tocaba “la empatía” y para ello, el profesor les pediría que seleccionaran un libro y que analizaran al protagonista (desde sus peculiaridades y su forma de actuar hasta sus rasgos psíquicos, virtudes, defectos o debilidades). Que el próximo día todos pondrían en común su tarea y tratarían de ponerse, no sin esfuerzo, en el lugar de cada protagonista. De esta forma tan especial y divertida, se olvidaría durante casi una hora larga, – que a él se le hacía siempre intensa y corta – que era preso, sí…¡claro que de una de las cárceles más modernas y permisivas del país ! pero preso al fin y al cabo. Mientras estaría anestesiado, a merced de su recién estrenada afición literaria hasta que por fin vería la luz. Y no sólo precisamente la de la calle.

Usue Mendaza

 

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Usue

Nace en Vitoria-Gasteiz en 1975, reside en Benidorm (Alicante) desde hace 9 años y pertenece al Liceo Poético de Benidorm con el que ha participado en la Antología VOCES EN AZUL. También participó en la Antología DEL SILENCIO AL TEATRO DEL PARNASO en homenaje al poeta modernista hondureño Juan Ramón Molina, amigo de Ruben Darío. Acompañada por el cantautor Luis Eduardo Aute, están también sus letras en la edición virtual de Agosto 2013 de DOS POEMAS Y UN CAFE. Reside en Benidorm y trabaja en Alicante.

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