Transexuales: una realidad. Por Anna Genovés

Buenas tardes, amigos. Espero que hayáis pasado una Semana Santa especial y que celebréis la Pascua con los amigos. Hoy me acerco a vosotros con un tema cadente que, desde mi humilde punto de vista, debería formar parte de la sociedad como algo natural. Es un pequeño artículo (porque existe muchísimo material al respecto) sobre esas personas tan valientes que deciden presentarse a la sociedad tal y como en realidad son. Un abrazo, Anna

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Transexuales: una realidad

La sexualidad es un tema que actualmente ha dejado de ser tabú. En psiquiatría se define como orientación sexual a la inclinación o preferencia de un sexo hacia otro, otros o ninguno. La clasificación general, que solo recoge parte de esas particularidades, es la siguiente: homosexual, heterosexual, bisexual, asexual y pansexual.

Del mismo modo, se cataloga la identidad sexual como la concordia que tiene el individuo con un determinado sexo, independientemente del sexo biológico con el que haya nacido. Mayormente, las personas se identifican con su sexo biológico –hombre o mujer–. Sin embargo, otras lo hacen con el opuesto. Cuando esto sucede, los afectados en muchos casos deciden cambiar de sexo mediante operaciones quirúrgicas y tratamientos hormonales. Pasen o no por cirugía se les conoce como transexuales o «trans». A su vez, un «trans» puede tener inclinaciones homosexuales, heterosexuales, pansexuales, bisexuales o a sexuales.

Pese a estas tipologías científicas, los grupos minoritarios suelen sufrir discriminaciones. Debe ser una experiencia traumática… Imagináoslo por un momento, nacer con un sexo que está en total desacuerdo con tus verdaderos sentimientos. Si intento ponerme en la piel de algún transexual, os juro que me hago cruces. ¡Qué valientes! Los admiro. No es un tema trivial aunque se haya ridiculizado o se hable del mismo con frivolidad. No. Es algo muy serio que, en nuestros días, está ocupando el lugar que le corresponde.

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Conozco «trans» de ambos sexos y veo lo que sufren. Muchas personas con preceptos estrictos los rechazan. ¿Qué culpa tienen ellos de haber nacido con un cuerpo que no se corresponde con su identidad? Es lógico, pues, intentar cambiar tu envoltura al precio que sea. A los géneros conocidos científicamente: femenino, masculino, hermafrodita… habría que sumarle el sexo transexual. Desde mi punto de vista, leyes y reglamentos debían adaptarse a la realidad. Nada mejor que conocer diferentes historias para acercarnos a ellos.

Un ejemplo de integración absoluta lo protagoniza la atleta Antía Fernández, transexual y jugadora de voleibol del equipo olímpico español. Con anterioridad lo hicieron Óscar Sierra, en fútbol americano, y en los años cuarenta María Torremadé, corredora que dejó el deporte por el cambio de sexo. Antía Fernández ha tenido más suerte. Como ella misma dice: «Me faltaba ese jugar en equipo que ahora tengo. Que te traten en femenino». Y añade: «Aunque hagas una transición tardía, siempre sabes quién eres. Y yo nunca me sentí un chico». Ciertamente, no ha dejado de luchar hasta conseguirlo. Reconoce que, pese a tener el DNI femenino, la excluyeron en tres deportes porque el reglamento era intransigente con la transexualidad. La entrevista que la periodista Gladys Vázquez le hizo para el diario La voz de Galicia no tiene precio: «Solo quiero sentirme una más». Antía es toda una pionera. Aplaudámosla.

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Otro caso muy distinto, pero igualmente solidario con la comunidad «trans», lo encontramos en la provincia de Misiones (Argentina). El número de transexuales, operados o no, es elevado. Para ayudar en la salud de este colectivo se ha aprobado un programa dentro de la Ley de Identidad de Género –avalado por las ONG locales, el Ministerio de Derechos Humanos y la Cruz Roja—, en el que los «trans» podrán adquirir prótesis, medicamentos y tecnología médica punta gratuitamente; de lo contrario están arriesgándose a contraer cualquier enfermedad o incluso perder la vida con tratamientos de riesgo. Un modelo de igualdad que debían plantearse muchos gobiernos.

No obstante, en las cárceles españolas existen muchos casos de personas transexuales que, por desinformación propia o del funcionariado, son excluidos de sus derechos. María José Lastra fue pionera en muchos aspectos. Consiguió que la trasladaran al módulo de mujeres sin estar operada. Poco después, regresó al pabellón masculino por sufrir la transfobia de algunas funcionarias. María José narra cómo a las mujeres «trans» se las priva de toda necesidad femenina: se les quita el maquillaje, las medias, las faldas, tratamientos hormonales… En la mayor parte de nuestro país no existe una regulación carcelaria específica para este colectivo, si bien, gracias a la valentía de esta mujer, se están logrando muchos triunfos.

Euskadi: un ejemplo a seguir. Es la primera comunidad autonómica española en la que se permite que una persona sea tratada en función del género que elija durante el proceso de asignación sexual.Y este puede rectificarse en el registro civil vasco correspondiente. No importa que sea una persona nacida en España o inmigrante. O que en el país de origen todavía no esté reflejado su cambio de identidad, así lo cuenta la «trans» hondureña Alexandra Licona.

1A (1)En las sociedades actuales, donde la tecnología es un arma poderosa, los actores aportan su granito de arena o su propia experiencia. Laverne Cox es una actriz «trans» que se ha hecho famosa interpretando a Sophia Burset en la serie Orange is the new black; papel por el que fue nominada a los Emmys de 2013. Laverne es defensora de los derechos de la comunidad LGBT. El 9 de junio de 2014 se convirtió en la primera mujer transexual que apareció en la portada de la revista Time.

La filmografía sobre temática «trans» es numerosa. Un indicador de que avanzamos por el camino correcto. Sin ir más lejos La chica danesa tiene varias nominaciones a los Óscar de 2016. Pero ya en los setenta encontramos Un año con trece lunas. Otros films a tener en cuenta son:

Hedwigand the Angry Inch

Laurence Anyways

Funeral Parade of Roses

Tomboy

Las aventuras de Priscila, reina del desierto

Mi vida en rosa

The Ballad of Genesis and Lady Jaye

Transamerica

TIMEHace años, escuché a mi madre contar historias sobre la juventud de mi abuelo. Parece ser que, por aquel entonces, era común meter a los homosexuales en bidones para después pegarles patadas y hacerlos rodar por las calles. ¿Qué animaladas harían con los transexuales? El vello corporal se me eriza solo con pensarlo. Por suerte, ha pasado más de un siglo desde aquellas barbaries. A fecha de hoy, la comunidad «trans» tiene un rol casi tan asentado como el homosexual o la heterosexual, pero debemos seguir trabajando para su total integración.

Como dice el proverbio español: «Vive y deja vivir». Y agrego: «Si puedes solidarizarte con los grupos minoritarios –el que sea. Huelga decir que no hablo de política, religiones y etcétera–, mejor». Siempre juegan en desventaja.

©Anna Genovés

22/01/2016

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Conchita Wurst | Rise Like a Phoenix (Subtitulado al español). El cantante Thomas Neuwirth se trasformó en Conchita Wurst en un gesto de tolerancia y aceptación con la comunidad «trans» y ganó Eurovisión en 2014.

anna

Valenciana de nacimiento y ecuménica de pensamiento. Tengo alma de poeta y mi corazón está tuerto. Funambulista de la vida, mis ojos ha visto innumerables historias y mis dedos han tecleado todo tipo de cuentos... Tantos como años tiene Caronte. Soy disléxica y disgráfica como John Irving, Roberto Bolaño, Wendy Wasserstein o Scott Fitzgerald... Y, millones de personas, a las que les cuesta aprender idiomas o confunden, por ejemplo, "niño" con "nicho". Pese a ello, tuve la suerte de ir a la universidad y licenciarme en Historia Antigua y Arqueología/Prehistoria. Colaboro en distintos medios digitales. Escribo cuando me inspiro y soy bloquera a ratos. He publicado dos novelas: Tinta amarga y Bovary 21. Habrá más: os lo aseguro. Van rulando por los cajones y me piden salir a la luz.

7 comentarios:

  1. Anna, qué gran favor haces con tu artículo a todas las personas y las familias que sufren este problema. Los transexuales han sido estigmatizados demasiado tiempo por una sociedad inculta e intransigente que les ha hecho la vida imposible y los ha arrastrado hacia la marginalidad. Ha llegado la hora de la igualdad, del respeto, y del reconocimiento. Pese a todo lo logrado, aún queda mucho camino por delante, muchas puertas por abrir, y muchos muros que derribar. Enhorabuena por tu aportación.

  2. Hola José me alegra que mi aportación sea positiva para el colectivo trans y familiares. Como bien has dicho, es un colectico marginado que merece un lugar, como iguales, en la sociedad.
    Un fuerte abrazo, Anna

  3. Mario sanchez molina

    Estan en un gran error,los homosexuales y lesbianas no necen.asi son personas traumadas por un evento de violencia sexual, flaco favor les hacen no emfrentandolas a su realidad que su condicion es IMNATURAL

    • De todo hay en la viña del Señor. Un placer tenerte por estos lares.

    • José Fernández Belmonte

      ¿Quién es usted para declarar “Imnatural” a otra persona? ¿Acaso ha sufrido usted algún evento traumatico? Un poco de respeto, por favor. Lo único “Imnatural” que hay en ese artículo es su triste y desafortuando comentario.

  4. Hay que reconocer que es una realidad y que es vista de forma muy diferente desde el lugar del mundo en donde se trate. En occidente, aun con muchas reticencias, se tiene una actitud integradora y más comprensiva. No es así en otros lugares donde se considera hasta delito con pena de muerte.
    Como casi todo en la historia de la humanidad, nada es completamente nuevo. Ya hay historias en la antiguedad de casos similares e incluso de leyes al respecto.
    En nuestros tiempos lo que sí puede considerarse un avance,al menos en nuestros lares, es que cada uno expresa su opinión y respeta la de los demás, incluso expresado el acuerdo o desacuerdo como es el caso de Mario.
    Por mi parte sólo añadir que Anna siempre nos invita a reflexionar sobre temas complejos y a sacar nuestras propias conclusiones, con valentía.Y este tema tiene demasiadas aristas para un simple comentario.

    Saludos

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