Condena injusta. Por Maribel Romero Soler.
—Señor letrado, proceda. —Gracias, señoría —el abogado sacó un documento de su maletín—. Aquí tengo el informe que demuestra a todas luces que la mercancía incautada a mi cliente no era droga, sino arena de la playa. Antes de que el fiscal interviniera con su alegato, se oyó un timbre…







