
{"id":146,"date":"2014-02-17T20:06:32","date_gmt":"2014-02-17T19:06:32","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=146"},"modified":"2014-02-17T20:06:32","modified_gmt":"2014-02-17T19:06:32","slug":"no8-ignominia-de-un-asesinato-por-madroca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=146","title":{"rendered":"N\u00ba8- Ignominia de un asesinato. Por Madroca"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la encargada de sacarlas de aquella improvisada c\u00e1rcel se impacient\u00f3, a\u00f1adi\u00f3 en voz alta para que la oyeran las dem\u00e1s: \u00abSalgan, que las piden\u00bb, Aurora apret\u00f3 el pu\u00f1o, en un \u00faltimo esfuerzo para mantener viva una esperanza, y vio como la madre y dos hijas que la acompa\u00f1aban avanzaban tr\u00e9mulamente.\u00a0<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cuatro hac\u00eda poco m\u00e1s de un a\u00f1o que hab\u00edan participado en un acto celebrado en el pueblo de Porreres, un mitin de mujeres contra el fascismo y en defensa de la republica, todav\u00eda restallaba en su mente sus \u00faltimas llamadas a la movilizaci\u00f3n, \u201c\u00a1Obreras! \u00a1Campesinas! \u00a1Antifascistas! \u00a1Espa\u00f1olas patriotas!&#8230; Frente a la sublevaci\u00f3n militar fascista que se avecina pong\u00e1monos todas en pie, dispong\u00e1monos a defender la Rep\u00fablica, las libertades populares y las conquistas democr\u00e1ticas del pueblo, no olvidemos que somos mujeres, pero no permitamos que nos pisen por serlo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los efectos colaterales de dichas palabras no se hicieron esperar, en los primeros d\u00edas de la rebeli\u00f3n franquista, las cuatro fueron detenidas, de nada vali\u00f3 que se escondieran, la maquinaria propagand\u00edstica del r\u00e9gimen, avivada por el odio represor hab\u00eda decidido su captura. El encierro las reagrup\u00f3. Independientemente del camino que hab\u00eda elegido cada una de ellas para eludir su captura, nada fue lo suficiente, se emplearon todas las artima\u00f1as posibles para que fueran denunciadas, delatadas. Todas ellas fueron detenidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El orgullo y personalidad de Aurora hizo que nunca se arrodillara, nadie pudo obligarla a levantar el brazo, lo que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n le cost\u00f3 un tremendo bofet\u00f3n que le hab\u00eda hecho sangrar los labios y pasar varios d\u00edas en el calabozo de aislamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al salir, mir\u00f3 a ambos lados, a su espalda escuch\u00f3 el cierre del portal\u00f3n. Durante un momento, se miraron entre ellas y sus ojos expresaban esa incertidumbre de lo desconocido, junto a la entrada un enorme Ford, apoyado en \u00e9l un hombre enjuto, con abrigo de lana y una oscura y alargada pistola en la mano. Las puertas del coche se abrieron y salieron dos milicianos m\u00e1s, uno de ellos con un fusil envejecido por el uso enca\u00f1on\u00e1ndolas, entre ambos les se\u00f1alaron el interior del veh\u00edculo. Miraron a ambos lados y donde antes no hab\u00eda nadie, ahora hab\u00edan aparecido grises sombras que las miraban con descarado odio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando las encerraron no hab\u00eda orden de detenci\u00f3n, ni cargos, no las hab\u00edan juzgado, ahora sencillamente las hac\u00edan salir de la prisi\u00f3n, sin m\u00e1s, de esa manera no quedaba constancia y a sus familias nunca se les dir\u00eda la verdad, aunque ellas ya sab\u00edan, lo hab\u00edan presentido, cu\u00e1l era el destino final.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las presas que quedaron en Can Salas, pudo ver por el peque\u00f1o espacio que dejaban los listones de una ventana, como las cuatro mujeres eran obligadas a subir al coche, al cual tambi\u00e9n obligaron a entrar a otra presa, una joven de Palencia llamada Belarmina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el trayecto soportaron las crueles burlas de sus acompa\u00f1antes, no les hablaron en ning\u00fan momento a ellas, pero las conversaciones que mantuvieron entre ellos fueron realizadas en un tono de voz que hac\u00eda pudieran escucharlas perfectamente, Aurora sent\u00eda en sus entra\u00f1as un dolor que la atravesaba como miles de alfileres, pero no por ella, sino por sus compa\u00f1eras de viaje, ve\u00eda como madre e hijas se agarraban de las manos con fuerza, ella misma sent\u00eda como sus u\u00f1as, ahora descuidadas, se clavaban en su carne, pero no cambiaba su semblante, no quer\u00eda darles esa alegr\u00eda a sus captores. De reojo miraba a Belarmina, que se mostraba ausente, comprendi\u00f3 que la cabeza de aquella pobre criatura hab\u00eda sufrido un colapso, se hab\u00eda desconectado del mundo real, en parte eso la consol\u00f3 profundamente, por lo menos ella no sufrir\u00eda en este viaje sin retorno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El irregular firme de las calles de Palma sacud\u00eda el coche, que parec\u00eda esconderse entre la oscuridad de la noche para no ser visto, no se dirigi\u00f3 hacia la Riera, como hab\u00eda cre\u00eddo en un principio que har\u00eda, el rastro de humo blanco que sal\u00eda del tubo de escape se perd\u00eda entre los callejones del barrio de la fertilizadora, Aurora comprendi\u00f3 con horror que su destino ser\u00eda probablemente Manacor, tristemente famoso en las \u00faltimas fechas, seg\u00fan hab\u00eda podido escuchar de las \u00faltimas presas que hab\u00edan llegado a Can Salas, por las ejecuciones masivas que en aquella ciudad se dec\u00eda que estaban realizando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sinuosa carretera parec\u00eda avanzar a c\u00e1mara lenta, las risotadas de sus captores,\u00a0 demostraban un estado euf\u00f3rico visiblemente aumentado por el alcohol ingerido, estaba convencida de ello pues a los pocos minutos de estar encerrada en el coche ya hab\u00eda percibido ese t\u00edpico olor dulz\u00f3n del licor de hierbas, un olor penetrante que aumentaba con intensidad y que la abofeteaba con fiereza cuando el acompa\u00f1ante del conductor se giraba para dirigirse a los dos que estaban detr\u00e1s de ellas. Aunque deseaba evitarlo, no pod\u00eda dejar de notar como los ojos de aquel individuo, cada vez que se giraba, se deten\u00edan en su pecho, cuando eso suced\u00eda, el brillo que pod\u00eda entrever en ellos la aterrorizaba m\u00e1s que el destino final que sab\u00eda tendr\u00eda ese viaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ciudad qued\u00f3 atr\u00e1s, como los d\u00e9biles faroles de gas, las calles oscuras del extrarradio fueron difumin\u00e1ndose como un recuerdo, la noche desapacible pareci\u00f3 engullir el coche, convirti\u00e9ndolo en un espectro que \u00fanicamente se hac\u00eda visible cuando los faros del mismo se reflejaban en alg\u00fan charco que hab\u00eda quedado como recuerdo de la lluvia que durante el d\u00eda hab\u00eda ca\u00eddo insistentemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aurora comprendi\u00f3 que la cerrada oscuridad de la noche tambi\u00e9n se hab\u00eda adue\u00f1ado del \u00e1nimo de sus carceleros, desde que salieron de Palma las bromas y los comentarios soeces e insidiosos fueron espaci\u00e1ndose, ahora, ya en campo abierto, todos estaban callados, si anteriormente en su interior sinti\u00f3 miedo por lo que pod\u00eda pasarles en el camino, ahora ten\u00eda la angustiosa certeza de que no habr\u00eda m\u00e1s que una parada, y que esa parada ser\u00eda el final.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conocedora de aquellos caminos, Aurora vio a lo lejos algunas luces encendidas, supo que se encontraban a la altura de Montuiri, cuando cre\u00eda que el coche seguir\u00eda su camino hacia Manacor gir\u00f3 bruscamente a la derecha, adentr\u00e1ndose en el angosto camino que conduc\u00eda hacia Porreres, una leve claridad indicaba que el d\u00eda empezaba a despuntar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00faltimos kil\u00f3metros pasaron a c\u00e1mara lenta, volv\u00eda a llover, las gotas de lluvia parec\u00edan ralentizadas, \u00fanicamente las im\u00e1genes que se suced\u00edan continuamente en su cabeza iban a una velocidad exagerada, recuerdos inconexos de una vida acelerada, rostros de compa\u00f1eros, camaradas, su marido, sus padres, todos pasaban por delante de sus ojos cerrados, se mezclaban con los rostros de dolor de los que hab\u00eda visto caer. Y aquellos trasfigurados por el odio, los de sus captores, de sus carceleras, todos mezcl\u00e1ndose sin parar en un burlesco carrusel sin final que iba girando cada vez m\u00e1s y m\u00e1s r\u00e1pido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo termin\u00f3 de golpe, el frenazo del coche para detenerse en una zona despoblada la hizo recuperar enseguida su sentido de la realidad, se abri\u00f3 la puerta del lateral derecho y aquel que hac\u00eda poco le miraba el pecho con lujuria se agach\u00f3 junto a la pared de un finca, vomitando en prolongadas arcadas, en ese momento, a lo lejos, Aurora pudo identificar claramente un ruido apagado, las r\u00e1fagas de ametralladora sonaban como el repiqueteo de un tambor cuya piel est\u00e1 demasiado tensa. Una, dos, hasta tres veces pudo escuchar perfectamente los disparos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La noche empezaba a despejar, aunque todav\u00eda faltaba bastante para que naciera el sol, y mientras aquel hombre segu\u00eda encorvado hacia adelante, vaciando su bilis, otro de sus guardianes bajo del coche para orinar, sin ning\u00fan pudor lo hizo frente a la ventana entreabierta por la que ella escuchaba cualquier ruido significativo,\u00a0 mientras el valiente se abotonaba descuidadamente el pantal\u00f3n, Aurora escuch\u00f3 claramente, proveniente de donde antes hab\u00eda percibido las r\u00e1fagas, dos disparos espaciados, ahora sab\u00eda exactamente que significaban, ahora entend\u00eda perfectamente que hab\u00eda sucedido all\u00e1 a lo lejos, ahora sab\u00eda que les suceder\u00eda a ellas, no pudo evitar un estremecimiento, y a pesar de que no hab\u00eda luz, supo que hab\u00eda perdido el poco color que le quedaba. Sin decir nada miro a sus compa\u00f1eras, supo que Catalina hab\u00eda comprendido lo mismo, pues, aunque solo pod\u00eda entrever su rostro, hab\u00eda envejecido veinte a\u00f1os en dos minutos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al reemprender la marcha, el silencio dentro del coche solo era comparable al de los cementerios en las noches m\u00e1s oscuras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de dos cerradas curvas, Aurora vislumbr\u00f3 la forma rectil\u00ednea de la peque\u00f1a iglesia que se levantaba junto al cementerio, un oratorio llamado de la Santa Cruz. Comprendi\u00f3 entonces que ese era su destino. El coche redujo su velocidad. Al tiempo en que se acercaban a la parte posterior del oratorio pudo ver con horror al grupo de hombres, algunos sentados fumando un cigarrillo, otros, trasportaban hacia el cercano cementerio varios cad\u00e1veres, agarr\u00e1ndolos unos por los pies y los otros por debajo de las axilas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fueron obligadas a bajar, a empujones las llevaron hacia la pared de la iglesia, sus pies, ateridos de frio entraron en contacto con la tierra y el agua. Aurora, al escuchar los gritos desesperados de Mar\u00eda, intent\u00f3 detenerse para ayudarla, para darle un \u00faltimo apoyo, para cogerle la mano, no la dejaron realizar ese humano gesto, del empuj\u00f3n que le propinaron cay\u00f3 al suelo, sus manos se hundieron en el fango, un fango espeso, viscoso, que al levantarse comprob\u00f3 que era rojizo, aterrorizada se dio cuenta que adem\u00e1s del agua de la lluvia y la tierra mallorquina que la vio nacer, lo que impregnaba sus manos y rodillas era la sangre de los que las hab\u00edan precedido. Ese descubrimiento la lleno de valor, le dio la fuerza moral que necesitaba, entonces empez\u00f3 a entonar en voz baja aquel himno que tantas veces hab\u00eda cantado;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Arriba, parias de la Tierra!<br \/>\n\u00a1En pie, fam\u00e9lica legi\u00f3n!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los que la empujaban hacia la pared de la iglesia, al darse cuenta de lo que cantaba, le orden\u00f3 callar al mismo tiempo que la insultaba, ella no le hizo el menor caso, es m\u00e1s, levant\u00f3 la voz;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del pasado hay que hacer a\u00f1icos.<br \/>\n\u00a1Legi\u00f3n esclava en pie a vencer!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los gritos e insultos arreciaron, algunos de los verdugos que estaban m\u00e1s alejados acudieron a ver qu\u00e9 pasaba, pronto uno de ellos intent\u00f3 tapar la boca a Aurora, Mar\u00eda, que hab\u00eda dejado de gritar al ver lo que suced\u00eda, recompuso sus maltrechas ropas y t\u00edmidamente empez\u00f3 con la siguiente estrofa, pronto fue secundada por su madre y su hermana;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agrup\u00e9monos todos,<br \/>\nen la lucha final.<br \/>\nEl g\u00e9nero humano<br \/>\nes la internacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arreciaron los empujones, el cura, vestido con sotana negra intent\u00f3 acercarse, pero al ver el gesto de aquellas mujeres desisti\u00f3 e hizo una se\u00f1al, uno de los verdugos se dirigi\u00f3 hacia una ametralladora que hasta el momento hab\u00eda permanecido oculta por una lona y que estaba apoyada sobre un bloque de piedra, ellas permanec\u00edan juntas, Aurora en un \u00faltimo gesto busco la mano de Antonia, que a su vez estaba cogida a su hermana y esa a su madre. \u00danicamente Belarmina permanec\u00eda ajena a lo que suced\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El atronador ruido de la ametralladora acall\u00f3 la voz de aquel \u00faltimo himno, poco despu\u00e9s, yac\u00edan en tierra, mientras un reguero de sangre se mezclaba con el agua, con la tierra y con la sangre de otras muchas vidas que antes hab\u00edan sido vilmente segadas en esa parte posterior de un edificio que en teor\u00eda era un lugar sagrado, lugar de oraci\u00f3n, lugar de perd\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Nota del autor.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me hubiera gustado que esta historia hubiera sido \u00fanicamente fruto de mi imaginaci\u00f3n, pero desgraciadamente no es as\u00ed, me he limitado a realizar una recreaci\u00f3n de lo que pudo suceder esa tr\u00e1gica noche, las protagonistas son reales, los hechos son reales, demasiadas veces la historia nos abofetea cuando salen a luz hechos como el sucedido ese d\u00eda, nos ara\u00f1a con fiereza en nuestro interior. Para que no se repita, no debe ser olvidada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando la encargada de sacarlas de aquella improvisada c\u00e1rcel se impacient\u00f3, a\u00f1adi\u00f3 en voz alta para que la oyeran las dem\u00e1s: \u00abSalgan, que las piden\u00bb, Aurora apret\u00f3 el pu\u00f1o, en un \u00faltimo esfuerzo para mantener viva una esperanza, y vio como la madre y dos hijas que la acompa\u00f1aban avanzaban&#8230;<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=146\"><span>Leer m\u00e1s..<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":52,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[38,24,17],"class_list":["post-146","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relatos-a-concurso","tag-madroca","tag-relatos-a-concurso-2","tag-x-certamen-de-narrativa-breve"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/146","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=146"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/146\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/52"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=146"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=146"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=146"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}