
{"id":203,"date":"2014-03-01T13:23:51","date_gmt":"2014-03-01T12:23:51","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=203"},"modified":"2014-03-01T13:23:51","modified_gmt":"2014-03-01T12:23:51","slug":"no21-apagar-un-lucero-por-furtiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=203","title":{"rendered":"N\u00ba21- Apagar un lucero. Por Furtiva"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El ocaso esa tarde era un p\u00e9rfido gui\u00f1o a la estampa ruinosa que conformaba el pueblo con cada uno de sus rincones. La \u00fanica extravagancia dentro en esa vieja pedan\u00eda era el ca\u00f1o de la fuente antigua, que hac\u00eda manar desde\u00a0 unas fauces diab\u00f3licas un chorro de agua con sabor a herrumbre mezclada con tierra.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas las tardes, durante el est\u00edo, Irene manejaba sus labores artesanales, sentada en una silla de enea, arropada por el murmullo del agua, que salpicaba en el borde ya erosionado del pil\u00f3n y desparramaba miles de gotas como \u00e1tomos aparecidos sobre sus piernas. Apenas una treintena de vecinos merodeaban por las calles empedradas que conflu\u00edan en la peque\u00f1a plazoleta, \u00fanico punto de encuentro con vida dentro de aquel fantasmal conjunto de viviendas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed \u00a0embebida en su tarea de trenzar juncos y terciopelo en tiras, ella divagaba sobre cada uno de los espectrales habitantes que, lambuzos, se acercaban, simulando su necesidad de recoger agua, sin m\u00e1s intenci\u00f3n que la de un ocasional encontronazo para nutrir de miseria su insaciable sed de chismorreo. No pocos a\u00f1os le hab\u00edan costado a Irene \u00a0hacer unas ver\u00f3nicas magistrales a las insidiosas palabras de esa gente, y, no era poco el m\u00e9rito de hacerlo con un porte estoico \u00a0y una amabilidad impregnados de una virtuosa templanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las leyendas favoritas que pululaba de boca en boca entre esas almas,\u00a0 desde hac\u00eda tres d\u00e9cadas ya, arranc\u00f3 del pensamiento a Irene una sonrisa que trascendi\u00f3 a su rostro \u00a0en una divertida mueca capaz de iluminar aquel entorno velado y agrio; un mito que se resist\u00eda como el granito rosado a toda coherencia, una patra\u00f1a arrancada al dogma desde\u00a0 quien \u00a0no vislumbra en el horizonte m\u00e1s que una l\u00ednea fronteriza, una alambrada que repudia toda raz\u00f3n, cercenando la caridad y la buena fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dec\u00edan que Irene y su hermana \u00a0Estrella, mellizas al nacer, mamaron de dos diferentes raleas en el vientre de su madre: Irene de la de Abel, y Estrella, de\u00a0 la de Ca\u00edn. Al pensarlo el gesto alegre en su rostro se tornaba serio, y la imagen de su madre ya fallecida se le aparec\u00eda con su cara amable, record\u00e1ndole mil dulzuras desde lo m\u00e1s profundo de su ser<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dami\u00e1n \u00a8el largo\u00a8 aparece de improviso junto a ella y mir\u00e1ndola hosco mete el morro bajo el ca\u00f1o de la fuente, apura casi de las fauces del diablo las entra\u00f1as a sorbos largos\u00a0 se seca la cara con la manga de la chaqueta ra\u00edda y chasquea la lengua antes de decir con voz\u00a0 afectada:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; El cielo hoy se retuerce. ..Dios debe andar\u00a0 de u\u00f1as .Ca\u00edn le afrenta con su sangre derramada sobre el valle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed emprende camino, dejando a Irene con los juncos ahora inm\u00f3viles \u00a0sobre su falda .Este hombre \u00a0\u00a0_\u00a0 piensa ella_ es \u00a0vinagre. Es entonces cuando mira hacia el valle y ve transitar por la vieja carretera el furg\u00f3n de Teo el \u00a0panadero, levantando una polvareda y un interrogante en su mente intrigada. Extra\u00f1a deshora para recorrer \u00e9se camino la de Te\u00f3filo todas las tardes de \u00e9sa semana. Tambi\u00e9n su hermana \u00e9sa semana se toma las horas a capricho y aunque de ella no espera alivio en sus faenas hogare\u00f1as y otros quehaceres, se le antoja extra\u00f1eza no verla pasearse d\u00e1ndole p\u00e1bulo a las lenguas y a las miradas malsanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teo le gusta a Irene ,desde hace seiscientas \u00a0ma\u00f1anas , cu\u00e1ndo remplazando al antiguo panadero lleg\u00f3 con sus ojos de almendra y su olor dulce a rosquillas de an\u00eds , y le roz\u00f3 la manga del vestido al darle el cambio , y el alma al mirarla sonriente . Tambi\u00e9n Estrella su hermana la encorajina desde hace seiscientas ma\u00f1anas con sus burlas sarc\u00e1sticas y sus vulgares y salaces gestos\u00a0 rezumando falacia y sorna .A veces Irene \u00a0mira al cielo y se muerde los labios y\u00a0 la verg\u00fcenza, \u00a0hasta que sus dientes muescan su rabia y convierten en jirones su orgullo\u00b4\u00b4 \u00a1Ay \u00a0Estrella! Estrella y su horizonte vac\u00edo de estrellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observa\u00a0 su sombra ya alargada infinitamente, y recoge sus labores. Repara al agacharse en una variz que viola su tobillo y su lozan\u00eda, y se dice a si misma que los a\u00f1os tambi\u00e9n se le han estirado como sombras asustadas, huyendo\u00a0 del \u00faltimo esplendor luminoso, temerosos de fundirse translucidos en \u00e9sa verdad trascendente. Tiene casi cuarenta a\u00f1os, y aunque doblegados por la candidez de su apariencia se le revelan en\u00a0 reflexiones maduras .Cuando erguida atraviesa con sus cestones la plaza, su figura conquista todo espacio y su andar perfila en notas una armon\u00eda gr\u00e1cil de musa fluida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cena est\u00e1 preparada cu\u00e1ndo llega Estrella. Sus zapatos dejan un rastro de barro seco al cruzar el zagu\u00e1n. Se desprende de la rebeca y la lanza sobre una silla, y por \u00a0todo saludo le espeta a Irene:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; \u00bfQu\u00e9 hay de cena?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Verduras y huevos duros y pan tostado con or\u00e9gano ..<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al nombrar el pan tostado Irene turbada se sonroja y esto\u00a0 hace estallar a Estrella en una carcajada\u00a0 larga. Irene la mira mientras pone la mesa y cabizbaja observa el vestido de su hermana, con su tejido poroso horadado de briznas de paja seca, seca c\u00f3mo su risa yerma y sin gracia y su inf\u00e9rtil caricia deshilachada y oscura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Al\u00e9grate mujer pronto har\u00e1s cena s\u00f3lo para ti, me voy con Teo a vivir a su pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Irene palidece como la luna que corona el cielo, se le seca la boca y la hiel se le revuelve dentro, los pu\u00f1os apretados bajo la ca\u00edda de unos brazos r\u00edgidos y su mente trepidante hila como un rayo las salidas de Estrella hacia el valle con \u00a0el furg\u00f3n de Teo levantando polvaredas a deshora ,los sarcasmos de ella sobre sus rubores , la mirada almendrada de \u00e9l esquiva y acerada , los vecinos , Dami\u00e1n , Ca\u00edn \u2026 Como un espectro sale de la casa dejando a Estrella con su boca llena de pan tostado , \u00a0su ch\u00e1chara ahora alej\u00e1ndose para siempre de sus o\u00eddos y su imagen \u00a0rota y despedazada para siempre en su coraz\u00f3n ,en un destierro perpetuo e inexorable .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-No te enfades mujer _ grita Estrella _ \u00a0\u00a0que con la casa y la mitad del dinero bien me deber\u00edas a\u00fan de dar las gracias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La casa, piensa, \u00a0mientras deambula bajo la noche. La casa y esa tierra yerma que su hermana compr\u00f3 para alimentar sus \u00ednfulas .\u00c9sa casa hipotecada a sus espaldas \u00a0y sin su permiso .Todo, absolutamente \u00a0todo, Estrella lo hab\u00eda dilapidado en vanidad. Del dinero de la herencia de sus padres apenas quedaba eso: miseria, ignominia y fatuidad, y en su pecho se le extingu\u00eda un lucero en forma de promesa a su madre: la de no abandonar a su hermana en el profundo \u00a0abismo de su ser. Se le apag\u00f3 la promesa viva y sinti\u00f3 por primera vez que su madre mor\u00eda despu\u00e9s de veinte a\u00f1os enterrada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una lechuza blanca ulula sobre su cabeza, desde el roble que plant\u00f3 su abuelo, y se le quiebra el alma a trav\u00e9s de sus ojos y sobre el pozo viejo se inclina y se derrama en l\u00e1grimas silenciosas de amargura y desenga\u00f1o. Irene llora esa noche su virtud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recorre el pueblo, exorcizando en cada umbral, en cada postigo, todas las a\u00f1oranzas y posos doloridos anudados a sus recuerdos, y con cada mirada apuntala todas sus heridas de anta\u00f1o contra los muros, contra cada piedra marchita ya por la desidia de sus pasos. No quedaban ni\u00f1os ya, ni risas inocentes que alumbraran de esperanza aquel desierto con nombre, y la certeza de la soledad m\u00e1s absoluta la zarandea cruel con la l\u00facida iron\u00eda de su consciencia. Era hora de abrazarse a s\u00ed misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De madrugada ya, entra en la casa, prepara una maleta, con apenas unas fotos y un par de recuerdos, \u00a0respira hondo y espera el alba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El autob\u00fas asoma ya por la recta que custodia la\u00a0 hilera de los cipreses aleda\u00f1os al cementerio cuando Dami\u00e1n se cruza con ella con su gesto siniestro y su paso f\u00fanebre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya, a un metro alejado de ella ensarta el aire con su voz\u00a0 grave, y se conjura con un remolino \u00a0de viento que agita la tierra seca\u00a0 hacia el vac\u00edo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Viene un buen d\u00eda Irene .Dios debe estar alejado del pueblo, mientras juega con Abel al escondite.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apenas la imagen de las casas se desdibuja en el paisaje, Irene se acomoda en su asiento y fija sus ojos decididos en el camino\u00a0 reci\u00e9n estrenado que se abre ante ella, en forma de un g\u00e9nesis quiz\u00e1s gris como el asfalto d\u00f3nde su esp\u00edritu comienza a pintar ahora en color de libertad, una nueva estrella.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ocaso esa tarde era un p\u00e9rfido gui\u00f1o a la estampa ruinosa que conformaba el pueblo con cada uno de sus rincones. 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