
{"id":295,"date":"2014-03-14T14:46:00","date_gmt":"2014-03-14T12:46:00","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=295"},"modified":"2014-07-02T10:36:57","modified_gmt":"2014-07-02T08:36:57","slug":"no33-la-ultima-cena-por-hypatia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=295","title":{"rendered":"N\u00ba33- La \u00faltima cena. Por Hypatia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Desde el cielo, las ramblas de Barcelona son un torrente de cabezas de turistas que fluyen an\u00e1rquicamente por el suelo en los dos sentidos de la v\u00eda.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Estoy sentada en la terraza del caf\u00e9 Emporium, justo enfrente de un gran edificio de piedra con los alf\u00e9izares gastados y unas cenefas pintadas que, por efecto del tiempo, parecen un boceto apenas insinuado que recorre su cuerpo transversalmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El sol me mira desde all\u00e1 arriba y dejo que sus rayos me acaricien. \u00bfSentir calor es estar viva?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Es s\u00f3lo un d\u00eda m\u00e1s. \u00bfQu\u00e9 lo distingue de cualquier otro? Lo intento, juro que lo hago con todas mis fuerzas, pero no soy capaz de encontrar nada significativo que lo diferencie del de ayer, del de anteayer. Miro mis u\u00f1as, la semana pasada las llevaba de color amarillo y ahora se han tornado en un rojo chill\u00f3n que recuerda a la sangre y me gusta. Es un cambio nimio, no cuenta. El art\u00edculo sobre James Salter que, antes de salir de casa, envi\u00e9 a la revista <i>Tinta y Carm\u00edn<\/i>, es nuevo, pero tampoco cuenta, llevo tanto tiempo haciendo este trabajo que lo hago mec\u00e1nicamente, sin alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Leo con parsimonia las p\u00e1ginas de La Vanguardia. Es el \u00fanico diario que ten\u00eda disponible el establecimiento como cortes\u00eda a sus clientes. Las letras saltan del papel y transitan con torpeza por mi hipocampo sin que les d\u00e9 tiempo para que se conviertan en enlaces neuronales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0De pronto, o, tal vez es mejor decir, sin saber por qu\u00e9, una noticia me asalta y rompe la barrera de la insulsez que paladeo junto al cappuccino casi frio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la penitenciar\u00eda de North Haverbrook, Rufus Driftwood fue ejecutado el mes pasado despu\u00e9s de estar m\u00e1s de treinta a\u00f1os esperando en el corredor de la muerte. Lo recorri\u00f3 muy despacio, pienso en un alarde de imaginaci\u00f3n y de est\u00fapido humor negro. Inocente. La cabecera resalta esa palabra en negrita. Ahora, han descubierto las pruebas que lo exoneran del crimen por el que fue condenado y ejecutado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00bfVivir\u00e9 treinta a\u00f1os m\u00e1s? Es dif\u00edcil saberlo. El sol sigue resbalando por mi cuerpo y noto c\u00f3mo el calor llega hasta los dedos de mis pies. Yo tambi\u00e9n estoy condenada a muerte. Tampoco he cometido ning\u00fan delito, pero lo estoy, todos lo estamos. Me rio por la ocurrencia, echo la cabeza un poco hacia atr\u00e1s y dejo que mi larga cabellera se muestre en toda su extensi\u00f3n. A trav\u00e9s de los cristales de las gafas de sol, veo que el camarero me mira fijamente, pensar\u00e1 que estoy loca el condenado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Vuelvo a repasar la noticia del diario. Me imagino a Oliver Law, un cura negro sensiblero d\u00e1ndole consuelo moral en sus \u00faltimos momentos, sin saber que dentro de diez a\u00f1os le diagnosticar\u00e1n un c\u00e1ncer de pulm\u00f3n por el que morir\u00e1 pocos meses despu\u00e9s. Es una paradoja, un condenado a muerte consolando a otro condenado. Es cierto que uno est\u00e1 en libertad y el otro en reclusi\u00f3n, pero cu\u00e1nta gente se recluye en su casa, en su pueblo, en su ciudad, en su propio cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Rebobino mis pensamientos, me imagino a Rufus acerc\u00e1ndose a la temida silla en la que la sociedad americana purifica las deudas morales como un bautismo macabro inverso de amperios y muerte, custodiado por dos agentes de prisiones veteranos de nombres: John F. Grey y Will Kane. Ignoran que al primero le quedan dos meses de vida, se ver\u00e1 involucrado en un asalto a\u00a0 una gasolinera en la que nunca hubo de haberse detenido porque todav\u00eda le quedaban m\u00e1s de cinco galones en el dep\u00f3sito, y que aunque el segundo tendr\u00e1 m\u00e1s suerte, s\u00f3lo podr\u00e1 conocer a su nieto durante un raqu\u00edtico e insuficiente d\u00eda. Dos condenados custodiando a otro condenado, vaya dislate.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Treinta a\u00f1os esperando. Rufus no conoc\u00eda la fecha de su muerte, yo tampoco. En la antig\u00fcedad, cuando las ciudades cercadas se ve\u00edan cercanas a ser sometidas por sus enemigos, muchos de sus habitantes se quitaban la vida. Recuerdo que en la escuela nos lo repet\u00edan hasta la saciedad y nos pon\u00edan como ejemplo de valor a Numancia y Sagunto. Sus ciudadanos tampoco sab\u00edan cu\u00e1l era su momento, s\u00f3lo que estaba pr\u00f3ximo. \u00bfC\u00f3mo saber cu\u00e1l es el nuestro? \u00bfEn qu\u00e9 rinc\u00f3n rec\u00f3ndito de nuestro cuerpo, el creador nos ha marcado la fecha de caducidad? Creo que me conformar\u00eda simplemente, con saber cu\u00e1l es mi fecha de consumir preferentemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Escondida tras el luto de mis gafas, miro el r\u00edo de gente que pasa ante mis ojos. Todos son condenados, sin uniforme, sin sentencia conocida, sin poder elegir el contenido de su \u00faltima cena, pero iguales en la espera. A algunos tal vez s\u00f3lo les quedan unos d\u00edas, qui\u00e9n sabe si horas. Un accidente, un infarto, un asesinato, una enfermedad. Tenemos muchas maneras de morir, pero la propia s\u00f3lo la conocen los condenados a muerte, como Rufus, y los suicidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00bfQui\u00e9n, de todos los que desfilan ante m\u00ed, puede ser un suicida? \u00bfEl gordo de las chanclas? No, no me cuadra su complexi\u00f3n como suicida. Su aspecto me grita, con el meg\u00e1fono de su camisa hawaiana de flores exageradas, que est\u00e1 muy a gusto en su particular corredor de la muerte deglutiendo uno a uno los d\u00edas que le restan. No, definitivamente no. En cambio, esa chica delgada s\u00ed que podr\u00eda serlo. Est\u00e1 inm\u00f3vil junto a un \u00e1rbol, con la boca fruncida y una vaga expresi\u00f3n resignada. Lleva mucho rato all\u00ed, repar\u00e9 en ella cuando me acomod\u00e9 en la silla. Tiene la mirada l\u00e1nguida, apagada, inexpresiva, dir\u00eda yo incluso que febril, como si algo la reconcomiese por dentro. Mira de soslayo y elude los ojos ajenos, nada de lo que ocurre a su alrededor tiene que ver con ella. Si no te veo, no me ves. Estoy a punto de otorgarle la etiqueta de primera candidata, cuando una voz a lo lejos hace que se gire. Otra chica, de edad parecida a la suya, se le acerca corriendo. Se besan en los labios, larga y profundamente. Cuando se separan, veo como el sol brilla en sus ojos y las sombras han desaparecido de su cara. Me guardo la etiqueta o mejor, la cambio por el de condenada uno y condenada dos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Vuelvo la vista hacia la abundancia de condenados que remontan el paseo embarull\u00e1ndose como salmones desorientados. Recuerdo una frase que me dec\u00eda mi madre: \u201c\u00bfsi t\u00fa te ves guapa, los dem\u00e1s tambi\u00e9n te ver\u00e1n guapa?\u201d y me pregunto: \u00bfs\u00ed yo los veo como condenados, ellos me ver\u00e1n a mi igual? Reconozco que las dos preguntas son igual de falsas, pero lo peor es pensar en el motivo que me lleva a hac\u00e9rmelas. \u00bfQui\u00e9n es tan inconsciente para verse a s\u00ed misma de ese modo? \u00bfQui\u00e9n es capaz de pensar que s\u00f3lo somos unos condenados a muerte a la espera de que se cumpla la sentencia? \u00bfT\u00fa? No me hagas re\u00edr.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El camarero sigue observ\u00e1ndome. Es joven, pero ya ha pasado de los veinte. Seguro que Anne Marie no me calificar\u00eda de infanticida si me lo llevase a la cama. Le sorprendo mir\u00e1ndome el escote desde lejos. Le hago el gesto de escribir en el aire y en pocos momentos se presenta con la cuenta en un platillo de pl\u00e1stico de un color indeterminado. Intenta no mirarme los pechos, pero no puede evitarlo, est\u00e1 algo turbado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013<i>Tout va bien?<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013<i>Oui madame\u2026<\/i> \u2013balbucea azorado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando va a recoger el cambio, alargo mi mano y con el dedo me\u00f1ique alcanzo a tocar su suave piel. Mis u\u00f1as resplandecen al sol como una declaraci\u00f3n de intenciones. Se pone rojo, pero mantiene su mano junto a la m\u00eda m\u00e1s de lo que ser\u00eda necesario para recoger la vuelta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013<i>Comment t\u2019appelles?<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013Marcelo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013<i>Voluez-vous \u00eatre mon dernier d\u00eener?<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Desde el cielo, las ramblas de Barcelona son un torrente de cabezas de turistas que fluyen an\u00e1rquicamente por el suelo en los dos sentidos de la v\u00eda.<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=295\"><span>Leer m\u00e1s..<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":52,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[6,4],"tags":[93,94,24,17],"class_list":["post-295","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-finalistas-del-jurado","category-relatos-a-concurso","tag-hypatia","tag-la-ultima-cena","tag-relatos-a-concurso-2","tag-x-certamen-de-narrativa-breve"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=295"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/295\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/52"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}