
{"id":312,"date":"2014-03-23T14:11:24","date_gmt":"2014-03-23T13:11:24","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=312"},"modified":"2014-03-26T12:46:23","modified_gmt":"2014-03-26T11:46:23","slug":"no37-la-nina-del-ganges-por-yapa-mala","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=312","title":{"rendered":"N\u00ba37- La ni\u00f1a del Ganges. Por Yapa Mala"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El cuerpecito inerte de la ni\u00f1a flotaba en las aguas sagradas del Ganges.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013Esta ni\u00f1a es de los nuestros\u2013susurr\u00f3 un anciano de inmaculado turbante y barba de nieve, sentado en la escalinata de Benar\u00e9s\u2013. Ha vuelto a su lugar. \u00bfAcaso no veis en su mano el tigre de ojos amarillos? \u2013Y sigui\u00f3 salmodiando mientras deslizaba las cuentas de un rosario hind\u00fa.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La ni\u00f1a, de nombre y padres desconocidos, fue recogida en las calles que acunan las aguas del r\u00edo. Pas\u00f3 su primer a\u00f1o en un orfanato hind\u00fa junto a otros ni\u00f1os de piel tostada y ojos hambrientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A\u00fan no sab\u00eda juntar los sonidos de las palabras en su boca, cuando lleg\u00f3 a la instituci\u00f3n un hombre y una mujer de lejanas tierras, que no pod\u00edan concebir hijos. Ten\u00edan la tez blanca y los brazos con ansia de entrega. Los cuidadores les hicieron pasar a una sala donde se amontonaban ni\u00f1os y ni\u00f1as dispuestos para la adopci\u00f3n. La pareja se acerc\u00f3 a una ni\u00f1a que apretaba en su mano un peque\u00f1o tigre de madera y ojos amarillos, que le hab\u00eda regalado su cuidadora. La eligieron entre aquel enjambre de chiquillos de ojos llorosos y manitas al aire. La mujer la tom\u00f3 en sus brazos y la elegida balbuce\u00f3 \u201c<i>G\u00e1nga\u201d (Ganges, en s\u00e1nscrito), <\/i>la \u00fanica palabra que conoc\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La ni\u00f1a viaj\u00f3 con la joven pareja en direcci\u00f3n oeste, donde todo se cree evidente y definitivo, surcando los cielos en un p\u00e1jaro met\u00e1lico que abr\u00eda y cerraba las alas como un bengal\u00ed de la India.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Se llamar\u00e1 Luc\u00eda\u2026, Lu\u2026c\u00eda\u2026 \u2013anunci\u00f3 gozosa la madre adoptiva. Y la acun\u00f3 entre sus brazos, mostr\u00e1ndole a los ojos oscuros de la ni\u00f1a el moldeado de sus labios y su lengua al repetir: Lu\u2026c\u00ed\u2026a\u2026 Fue la segunda palabra que aprendi\u00f3 la ni\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Unos d\u00edas despu\u00e9s, ya en su nuevo hogar, la ni\u00f1a fue presentada a los amigos y familiares de la pareja. Todos deseaban conocer a\u00a0 la criatura tra\u00edda de la India.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Y todos se sent\u00edan obligados a expresar sus comentarios:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013\u00a1Qu\u00e9 suerte la suya\u2026!\u00a1Entre tantos ni\u00f1os sin hogar\u2026!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013\u00a1Aqu\u00ed no le faltar\u00e1 de nada! Luc\u00eda ya ser\u00e1 feliz con la gente que la quiere.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013\u00a1Luc\u00eda ya tiene pap\u00e1s\u2026y tiene una bonita casa\u2026y juguetes\u2026!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013Por suerte a\u00fan es peque\u00f1a, y le ser\u00e1 f\u00e1cil aprender la lengua y nuestras costumbres. Llegar\u00e1 a ser uno de nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013\u00a1\u00bfQui\u00e9n puede predecir el destino?!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0S\u00f3lo una anciana discrep\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013\u00a1Esta ni\u00f1a no pertenece a esta tierra! Ojal\u00e1 me equivoque\u2026pero\u2026 \u00bfno os dais cuenta de c\u00f3mo se aferra a la cola de su tigre?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Luc\u00eda cumpli\u00f3 sus dos a\u00f1os entre mimos, abrazos, regalos y vestidos de color rosa,\u00a0 incompatibles con su color cetrino. Varias docenas de palabras nuevas abultaron su vocabulario. Pero en la noche, cuando la venc\u00eda el sue\u00f1o, una voz interior le susurraba:\u00a1<i>G\u00e1ngaaaa, G\u00e1ngaaaa<\/i>\u2026!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Lleg\u00f3 el verano y sus padres adoptivos decidieron veranear en la playa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013A Luc\u00eda le encantar\u00e1 el mar. \u00bfNo veis c\u00f3mo disfruta en el ba\u00f1o?, no hay quien la saque del agua. Le compraremos un rastrillo, un cubito y una pala\u2026y un precioso bikini\u2026\u2013dijo su madre, que se ocupaba con tes\u00f3n del bienestar de la peque\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Amaneci\u00f3 un caluroso d\u00eda en las costas mediterr\u00e1neas del Sur. La ni\u00f1a hind\u00fa adentraba y retiraba sus pies en el agua, una y otra vez, en un juego tanto de placer como de tanteo. M\u00e1s tarde su padre le ense\u00f1\u00f3 a rastrear la arena, a moldearla con el cubo y a trasegar el agua para construir un palacio como los que se alzaban en la India.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Los d\u00edas transcurr\u00edan felices entre arenas doradas y ba\u00f1os de sol. Luc\u00eda gozaba yendo y viniendo con su andar vacilante hasta el encaje blanco de la orilla. Hund\u00eda su cubito y lo vaciaba en la improvisada y fugaz arquitectura paterna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cierto d\u00eda los padres bajaron la guardia ante\u00a0 la quietud de las olas y la confianza del uno en el otro en el atender de Luc\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La ni\u00f1a se acerc\u00f3 al filo de la mar atra\u00edda por el rizo y la espuma que se deshac\u00eda a sus pies. Era como el champ\u00fa que pon\u00eda mam\u00e1 en su ba\u00f1era. Agarr\u00f3 su tigre y decidi\u00f3 ba\u00f1arlo. Se agach\u00f3 y hundi\u00f3 una manita, y luego la otra\u2026Un golpe de ola inesperado la desequilibr\u00f3. Sus brazos aletearon y sus piernas dejaron de sostenerse. Luc\u00eda flotaba ya cuando una ola recia rompi\u00f3 el suave vaiv\u00e9n de las aguas y la empuj\u00f3 mar adentro. Agarrada a su mascota, Luc\u00eda pronto enfil\u00f3 las corrientes que corren de Oeste a Este y purifican las aguas. Ni sus padres ni los servicios de socorro la pudieron traer de vuelta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La ni\u00f1a continu\u00f3 bordeando las costas del Mar Mediterr\u00e1neo, que durante el d\u00eda era azul y por la noche muy negro. Algunos peces se acercaban queriendo morder al extra\u00f1o animal rayado de ojos amarillos. Pero la mano de Luc\u00eda era como un peque\u00f1o garfio, que nunca lo soltaba. Alg\u00fan recuerdo escondido en su joven cerebro le repet\u00eda: <i>\u201cEs para G\u00e1nga\u201d.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Recostada en la ola ve\u00eda pasar extra\u00f1os peces con bocas de espada, saltarines delfines de morro largo que ejecutaban acrobacias en derredor, y mir\u00edadas de otros m\u00e1s peque\u00f1os que entraban en la boca de algunos m\u00e1s grandes, de color oscuro y dientes amenazadores. A punto estuvo de ser engullida por uno de aquellos seres hambrientos.\u00a0 Escuch\u00f3 la llamada de las cr\u00edas de cet\u00e1ceos, que a\u00f1oraban a sus hermanos y abuelos, y el crujido de los m\u00e1stiles y el lamento de los n\u00e1ufragos ahogados, vagando en los abismos siderales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Una tormenta azot\u00f3 su cuerpecito y la llev\u00f3 tan lejos que vio dos veces la salida del sol y de la luna, en un solo d\u00eda. Cuando las aguas se apaciguaron, Luc\u00eda ya se adentraba entre jardines de corales que forman el fondo del Mar Indico, c\u00e1lido y verde. M\u00e1s adelante percibi\u00f3 olores ajenos al mar: de fluidos con viscosa textura, de maderas quemadas, de restos de carne podrida, que eran devorados por extra\u00f1os animales cubiertos de escamas. Aquellos\u00a0 residuos presagiaban la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tan largo viaje no hab\u00eda descompuesto el tierno cuerpo de la peque\u00f1a, que ahora estaba recamado de moluscos y conchas marinas de mil colores. Voces antiguas y familiares llegaron hasta ella. Y percibi\u00f3 que ya no estaba sola.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Luc\u00eda hab\u00eda llegado al final de su viaje. A su alrededor se agolpaban mujeres vestidas con t\u00fanicas y velos rojos, azules, ocres, verdes, dorados\u2026, que flotaban como globos; otras hund\u00edan grandes conchas en las aguas y se las echaban en la cabeza; ni\u00f1as sin velo, y con el pelo tan negro como el de ella, llevaban cestitas con p\u00e9talos de flores que arrojaban al transitado r\u00edo. Ancianos sentados sobre sus piernas cruzadas rezaban con los ojos cerrados. A Luc\u00eda apenas le llegaban aquellos sonidos ancestrales cada vez m\u00e1s lejanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013Esta ni\u00f1a es de los nuestros\u2026No veis el tigre que lleva en su mano. \u00a1Recogedla! A\u00fan puede estar viva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Y otra voz, con dote de visionaria, exclam\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013 \u00a1Ha vuelto de una tierra y unas gentes extra\u00f1as a nosotros! \u00a0El destino a veces se equivoca\u2026 Ya es demasiado tarde\u2026 Preparad la pira. Y dejad que <i>G\u00e1nga<\/i> se encargue de su cuerpo para la regeneraci\u00f3n\u2026 Renacer\u00e1 al amanecer, como corresponde a los que ya pagaron su karma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Y el anciano, de barba de nieve, cerr\u00f3 los ojos y sigui\u00f3 con su mantra dando vueltas a las 108 cuentas del Yapa Mala, mientras Luc\u00eda se transmutaba en las sagradas aguas del Ganges.<\/p>\n<p>&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El cuerpecito inerte de la ni\u00f1a flotaba en las aguas sagradas del Ganges. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013Esta ni\u00f1a es de los nuestros\u2013susurr\u00f3 un anciano de inmaculado turbante y barba de nieve, sentado en la escalinata de Benar\u00e9s\u2013. 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