
{"id":324,"date":"2014-03-27T00:00:27","date_gmt":"2014-03-26T22:00:27","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=324"},"modified":"2014-05-21T00:14:25","modified_gmt":"2014-05-20T22:14:25","slug":"no40-milenka-por-chacal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=324","title":{"rendered":"N\u00ba40- Milenka. Por Chacal"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A Marcos Lis\u00f3n ya nada le extra\u00f1aba en la vida, sab\u00eda perfectamente que el peor enemigo de los espa\u00f1oles eran los propios espa\u00f1oles. Lo hab\u00eda aprendido durante la guerra, cuando en infinidad de ocasiones hab\u00eda visto en los rostros de sus compatriotas el placer amarillo de ver caer al pr\u00f3jimo.<!--more--> Algunos hasta pregonaban frases con esl\u00f3ganes que dejaban patente aquella falta de sensibilidad y patriotismo: \u201cYo por tal de ver a uno de esos ciego soy capaz de saltarme un ojo\u201d, dec\u00edan ufanos unos y otros, sin caer en la cuenta de que de esa forma los espa\u00f1oles acabar\u00edamos tuertos, ciegos y tullidos frente a un mundo que despu\u00e9s nos aplastar\u00eda. No hab\u00eda m\u00e1s que echar un vistazo a la historia para comprenderlo: invasiones, enajenaciones territoriales y soberanas, miseria y muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Por eso no le sorprendi\u00f3 ver llegar al Gulag a tantos espa\u00f1oles que antes hab\u00edan buscado protecci\u00f3n en Rusia: republicanos, ni\u00f1os de la guerra, maestros de escuela, militares espa\u00f1oles que la rep\u00fablica hab\u00eda enviado all\u00ed para que se formaran como pilotos\u2026 Todos ellos acusados falsamente por las autoridades sovi\u00e9ticas de espionaje para impedir que salieran del pa\u00eds. Su delito hab\u00eda sido haber pedido ayudas a embajadas de otros pa\u00edses europeos que ahora, finalizada la II Guerra Mundial, estaban bajo protecci\u00f3n de los Estados Unidos. Otros, haber sido testigos de la matanza del bosque de Katyn, donde el ej\u00e9rcito rojo fusil\u00f3 a m\u00e1s de 22000 polacos, detenidos tras la rendici\u00f3n de Polonia, entre militares, polic\u00edas y civiles. Los rusos negaban tal genocidio, argumentando que se trataba de una estrategia de la poderosa propaganda nazi, que lo hab\u00eda inventado todo. Y sus aliados por aquellas fechas, a\u00f1o 1940, Francia, Reino Unido y Estados Unidos, los creyeron. As\u00ed que fueron condenados por traidores. Algunos incluso por el propio Partico Comunista de Espa\u00f1a que, junto al Partido Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, los acus\u00f3 de fascistas para truncar su liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aquella macabra broma del destino aglutin\u00f3 en las celdas de las c\u00e1rceles rusas y gulags a las dos Espa\u00f1as. La que durante la guerra hab\u00eda buscado protecci\u00f3n en Rusia y a la que hab\u00eda ido all\u00ed a luchar contra el comunismo, los supervivientes de la Legi\u00f3n Azul.\u00a0 Viejos enemigos de la guerra civil espa\u00f1ola, sometidos ahora a la tiran\u00eda del extranjero por no haber sabido convivir en su patria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A aquellas alturas de su vida, lo \u00fanico que le preocupaba ya a Marcos Lis\u00f3n, ex legionario azul, era su condena: 25 a\u00f1os de trabajos forzados en los campos de concentraci\u00f3n del Este como prisionero de guerra era mucho. Claro que \u00e9l s\u00ed se lo merec\u00eda, \u00e9l hab\u00eda ido all\u00ed a luchar contra los rusos, aunque luego fueran sus compa\u00f1eros de armas los que lo entregaran al ej\u00e9rcito rojo. Lo \u00fanico que sent\u00eda era que aquella condena lo alejaba para siempre de Milenka. \u2013Milenka\u2013, se repiti\u00f3 a s\u00ed mismo. \u2013 \u00bfD\u00f3nde estar\u00eda ahora?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Milenka era una joven de diecis\u00e9is a\u00f1os que, durante el cruel sitio de Stalingrado, tuvo que aprender lo malos que los seres humanos se pueden volver en determinadas condiciones. Vecinos que antes se deshac\u00edan en lisonjas con ella y con su hermana, ahora las expoliaban a cambio de unos gramos de az\u00facar o de t\u00e9. Profesores que la hab\u00edan admirado por su tes\u00f3n en los estudios, la somet\u00edan ahora a tratos humillantes si quer\u00eda conseguir una pata de madera de los viejos pupitres, o unas astillas de las ventanas de su antiguo colegio. Poco a poco, vio morir a su familia de hambre y fr\u00edo, incluida una hermana menor de apenas catorce a\u00f1os que nunca hab\u00eda sido tan fuerte como ella. Fue entonces cuando, junto con otras chicas, decidi\u00f3 ganarse unos mendrugos de pan y unas astillas de madera recorriendo el frente y aliviando a los soldados de sus tensiones sexuales. Cambiar sexo por comida era un buen negocio. El dinero hab\u00eda perdido todo su valor y si es que se pod\u00eda utilizar en alg\u00fan sitio, era en el mercado negro. Donde las incipientes mafias estaban haciendo su agosto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Una noche del \u00faltimo invierno, unos soldados veteranos llevaron a un grupo de chicas a los batallones. Los oficiales no permit\u00edan expresamente aquellos saraos, pero sab\u00edan que la inmensa mayor\u00eda de sus hombres eran j\u00f3venes que se jugaban la vida a todas horas y tambi\u00e9n que eran m\u00e1s d\u00f3ciles cuando se hab\u00edan aliviado. As\u00ed que en aquellas ocasiones, unos miraban hacia otro lado y otros incluso participaban del bot\u00edn. Aquella noche Marcos conoci\u00f3 a Milenka y desde ese momento empez\u00f3 a buscarla por los barracones donde intu\u00eda que iban a ir. Marcos sab\u00eda que ella no era de nadie, pero no pod\u00eda evitar el nudo que se le hac\u00eda en el pecho al recordarla o al intuir su sombra entre la poblaci\u00f3n civil. La buscaba por las cercan\u00edas de los barrios sitiados, m\u00e1s all\u00e1 era peligroso adentrarse porque hab\u00eda un fuerte movimiento disidente y no era raro que el soldado que se aventuraba apareciera decapitado unas horas despu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Su empecinamiento obtuvo recompensa y un atardecer la encontr\u00f3 rebuscando algo que llevarse a la boca en las proximidades de una alcantarilla rota por la que, de vez en cuando, aparec\u00eda alguna rata. Los gatos y los perros ya hac\u00eda meses que hab\u00edan desaparecido de las calles y se sab\u00eda que algunas personas se com\u00edan a los vecinos que hab\u00edan muerto antes que ellos, mientras otros ocultaban sus cad\u00e1veres para ir racionando su carne.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Al verla, el coraz\u00f3n de Marcos se desboc\u00f3 dentro de su pecho. Se acerc\u00f3 a ella tan sigiloso como lo hac\u00eda cuando iba con su hermano antes de la guerra al Paseo de Ronda y juntos recorr\u00edan las huertas que lo cercaban, antes de que empezaran las obras de los Nuevos Ministerios, y cazaban lagartos o p\u00e1jaros. La agarr\u00f3 por el brazo suavemente, pero ella se sobresalt\u00f3.\u00a0 Sin embargo, al girarse hacia atr\u00e1s y verlo su tensi\u00f3n se relaj\u00f3. Era el soldado barbilampi\u00f1o, alto, delgado y desgarbado, que hab\u00eda conocido unas noches antes y que a juzgar por los ojos con que la miraba, se hab\u00eda enamorado de ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Marcos la arrastr\u00f3 hacia unos barracones del campamento espa\u00f1ol, que hab\u00eda cerca, y la ocult\u00f3 entre unos fardos. Despu\u00e9s la tumbo en el suelo. Con el dedo \u00edndice de la mano derecha sobre los labios, le orden\u00f3 que no gritara. Milenka no hab\u00eda pensado hacerlo. Sab\u00eda perfectamente lo que iba a pasar a continuaci\u00f3n y no le importaba si a cambio obten\u00eda algo de comer. De todos modos gritar tampoco era una soluci\u00f3n, si el resto de los soldados la o\u00edan, la situaci\u00f3n solo ir\u00eda a peor, as\u00ed que aguant\u00f3 estoica su suerte. Marcos se meti\u00f3 las manos en los bolsillos de su chambergo, sac\u00f3 un cuartillo de chocolate y un bollo de pan y se los puso sobre el vientre para que los ocultara, mientras la miraba a los ojos con brillo inusitado. Acto seguido Milenka se levant\u00f3 las faldas y se baj\u00f3 las bragas para que \u00e9l obtuviera los beneficios de trueque, pero Marcos se las agarr\u00f3, se las subi\u00f3 y le tap\u00f3 las piernas sin dejar de mirarla. No era aquella su intenci\u00f3n, no es que no la deseara, la presi\u00f3n entre las costuras del tiro de sus pantalones no dejaba de record\u00e1rselo, pero no era eso lo que buscaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Con su mano derecha le acarici\u00f3 los rubios cabellos, se los apart\u00f3 de la cara, se acerc\u00f3 a ella lentamente y la bes\u00f3 en la frente. Al notar el calor de los labios de Marcos sobre su piel se estremeci\u00f3, luego \u00e9l se retir\u00f3 lentamente y le pregunt\u00f3 su nombre. Ella no lo entendi\u00f3, entonces \u00e9l, se\u00f1al\u00e1ndose el pecho, pronunci\u00f3 el suyo lentamente y marcando las s\u00edlabas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013Mar-cos. Yo soy Mar-cos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ahora, viendo llegar a sus compatriotas derrotados, la recordaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No la hab\u00eda vuelto a ver desde aquel fat\u00eddico d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00c9l ten\u00eda asumido a qu\u00e9 se dedicaba Milenka, de hecho no dejaba de recordar c\u00f3mo la hab\u00eda conocido. Pero igualmente hab\u00eda asumido que con su ayuda ella podr\u00eda abandonar aquellas pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Un d\u00eda, al volver de una patrulla, oy\u00f3 m\u00fasica procedente de una gramola. Era una conocida polca sobre la cerveza que se hizo muy famosa en el frente durante aquellos meses. Siguiendo sus notas lleg\u00f3 frente al barrac\u00f3n del que proced\u00eda. En la puerta hab\u00eda varios soldados esperando, unos sentados en el suelo fumando y otros bebiendo vodka. Un sentimiento de ira le arrebat\u00f3 el sentido y encamin\u00f3 sus pasos hacia interior. El resto de los soldados le cortaron el paso argumentando que hab\u00eda un turno, pero no fueron suficientes para hacerle desistir de su intenci\u00f3n. En el interior varios de sus compa\u00f1eros copulaban con otras tantas chicas, unos sobre las camas y otros en el suelo. Su vista recorri\u00f3 toda la habitaci\u00f3n hasta que en un rinc\u00f3n, sobre una de las mesas, vio apoyada una chica. Sus cabellos rubios estaban esparcidos por la mesa, su cabeza descansaba sobre el tablero con el rostro vuelto hacia la pared de modo que no se pod\u00eda ver. Ten\u00eda las faldas levantadas hasta la cintura, sus nalgas al aire, las bragas liadas sobre uno de sus tobillos y sus manos aferradas al borde de la mesa, mientras, un soldado con los pantalones bajados hasta las rodillas la penetraba una y otra vez, como si de una yegua se tratara. La angustia se apoder\u00f3 de Marcos y la ira le nubl\u00f3 el pensamiento. Mientras se dirig\u00eda hacia ellos fue descolg\u00e1ndose el fusil del hombro, lo agarr\u00f3 por la bocacha y con toda su ira estamp\u00f3 la culata del arma sobre la cabeza del soldado. La chica, que no lo hab\u00eda visto venir, se levant\u00f3 inmediatamente aterrorizada por los gritos y la sangre derramada por todos sitios. Algunos dientes del soldado que unos segundos antes la penetraba estaban ahora sobre su cuerpo. Ciego de rabia Marcos la cogi\u00f3 por el pelo y se la acerc\u00f3 a la cara con el fusil en alto, a modo de porra. En el altavoz de la gramola una panda de borrachos solicitaba, a voz en grito, <i>otro vacho de chervecha\u2026<\/i> Entonces se dio cuenta de su error. No era Milenka.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El resto de soldados se abalanzaron sobre \u00e9l y le propinaron una descomunal paliza. Evidentemente no pod\u00edan dar cuenta de \u00e9l porque la situaci\u00f3n era del todo ilegal. Alcohol, m\u00fasica, putas&#8230; Si todo aquello sal\u00eda en una investigaci\u00f3n, tanto a ellos como al jefe de su secci\u00f3n, que lo hab\u00eda permitido, se le caer\u00eda el pelo. Su agresi\u00f3n se sald\u00f3 con un juicio de honor, con todo su cinismo. En el que sali\u00f3 a relucir su relaci\u00f3n con Milenka y la ayuda al enemigo, como la calificaron a ella, que desde ese momento tuvo que dejar de ir por el campamento. \u00c9l fue sometido a todo tipo de vejaciones y despu\u00e9s, sin sentido ya, lo arrastraron hasta las l\u00edneas enemigas donde lo cambiaron por Vodka y le\u00f1a.<\/p>\n<p>&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A Marcos Lis\u00f3n ya nada le extra\u00f1aba en la vida, sab\u00eda perfectamente que el peor enemigo de los espa\u00f1oles eran los propios espa\u00f1oles. 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