
{"id":364,"date":"2014-04-05T00:05:45","date_gmt":"2014-04-04T22:05:45","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=364"},"modified":"2014-05-21T00:13:54","modified_gmt":"2014-05-20T22:13:54","slug":"no47-anael-un-angel-en-la-noche-por-fidelio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=364","title":{"rendered":"N\u00ba47- Anael. Un \u00e1ngel en la noche. Por Fidelio"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El autob\u00fas continuaba su camino. Ya estaban a punto de llegar a la plaza de Felipe segundo. Ernesto deseaba que aquella chica de mirada dulce que antes le hab\u00eda sonre\u00eddo no se bajase antes que \u00e9l, pero esa duda, imposible de prever, le pon\u00eda cada vez m\u00e1s nervioso.<!--more--> Por momentos se decid\u00eda a dar el paso, levantarse, y sentarse a su lado. Imaginaba que lo hac\u00eda. Se sentaba junto a ella sin decir nada, luego se miraban, y cerrando los ojos, sent\u00eda c\u00f3mo los delgados labios de la chica se encontraban con los suyos, necesitados y urgentes como los de los poetas. Iba y ven\u00eda de su irrealidad a sus asuntos sin apenas enterarse de lo que suced\u00eda a su alrededor. Tampoco le importaba mucho. S\u00f3lo un fatal devaneo del destino le impedir\u00eda conocer a la chica que ten\u00eda delante, a tan solo unos cent\u00edmetros, y de la que por el momento s\u00f3lo recib\u00eda la estimulaci\u00f3n ocular que le proporcionaba aquel mech\u00f3n de pelo que coronaba su asiento. Volvi\u00f3 a recordar la cara de la chica. Era p\u00e1lida, con ojeras negras pintadas que ensalzaban el azul met\u00e1lico de sus ojos. El pelo rubio suavizaba sus facciones, angulosas y con los p\u00f3mulos muy marcados. No sab\u00eda su nombre, pero para \u00e9l siempre ser\u00eda Anael, ese \u00e1ngel que le acababa de sacar del letargo sentimental en el que se hab\u00eda convertido su vida, hasta degenerar \u00e9ste en la m\u00e1s absoluta displicencia en lo que a las artes amatorias y a las relaciones de cualquier \u00edndole se refer\u00eda. Sin explicarse muy bien por qu\u00e9, la nula voluptuosidad que antes atesoraba hab\u00eda dado paso en un solo instante a una permanente emanaci\u00f3n de disolutos pensamientos de los que le era imposible evadirse, torn\u00e1ndose en ladinos y escurridizos prejuicios que engarzaban a la velocidad de la luz de cada una de sus conexiones neuronales. Imaginaba el cuerpo desnudo de la chica mientras con sus manos se dispon\u00eda a acariciar los turgentes pechos de la joven, que suspiraba ansiosa y excitada por el inminente encuentro furtivo. Instintivamente, cerr\u00f3 los ojos para poder sentirlo de manera m\u00e1s intensa, casi como si se encontrase en alg\u00fan tipo de realidad virtual, que lejos de ser una ilusi\u00f3n, se acercaba mucho a lo que realmente le estaba sucediendo. Aquel indeleble pensamiento permanec\u00eda constante en la despierta y sugestionada conciencia de Ernesto. El espacio que quedaba entre el respaldo del asiento de delante y el suyo propio estaba siendo testigo del imaginario \u201caffair\u201d, en el que solitarias y entregadas, las manos de Ernesto acariciaban en el aire el cuerpo imaginario de Anael. Al abrir los ojos sinti\u00f3 como si hubiera estado so\u00f1ando despierto. S\u00f3lo la advertencia sonora del timbre, accionado por alguno de los pasajeros y que anunciaba una inminente parada, logr\u00f3 distraerlo, rompiendo as\u00ed el m\u00e1gico momento y devolvi\u00e9ndole de nuevo al mundo real. Mir\u00f3 por la ventanilla e intent\u00f3 identificar la zona que atravesaba el lento pero m\u00e1gico b\u00faho nocturno. No reconoci\u00f3 el paisaje, a pesar de que hac\u00eda ese mismo recorrido repetidas veces a lo largo de la semana, eso s\u00ed, siempre de d\u00eda y sin las facultades mermadas. Limpiando con su pu\u00f1o el empa\u00f1ado cristal, fabric\u00f3 una informe ventana al mundo exterior para intentar enfocar m\u00e1s detenidamente y as\u00ed encontrar alg\u00fan edificio o cartel luminoso que le resultara familiar. No hab\u00eda manera. Todo lo que ve\u00eda le resultaba preocupantemente ajeno. La puerta del autob\u00fas se abri\u00f3, emitiendo un hidr\u00e1ulico e inconfundible sonido. Al mirar al asiento de delante para comprobar que Anael no hab\u00eda desaparecido, confirm\u00f3 infelizmente este punto. La chica ya no estaba. El mech\u00f3n, antes visible por encima del respaldo, desapareci\u00f3 dejando tras de s\u00ed un extraordinario olor a flores frescas. Inmediatamente, centr\u00f3 toda su atenci\u00f3n en intentar localizar a la joven a trav\u00e9s del, otra vez, empa\u00f1ado cristal, pero su imagen, al igual que su olor, parec\u00eda haberse disipado tras el vapor semi transl\u00facido de la luna. Se apresur\u00f3 con vehemencia a limpiar el cristal de nuevo mientras el veh\u00edculo reanudaba su marcha. Cuando por fin hubo limpiado lo suficiente como para distinguir a las personas del mobiliario urbano, encontr\u00f3 la imagen de la chica, que se hab\u00eda quedado parada buscando algo en su bolso. Ernesto dio dos vacilantes golpes en el cristal intentando hacerse notar. Al otro lado, la chica, empe\u00f1ada en encontrar lo que buscaba dentro de su bolso, no se percat\u00f3 de la t\u00edmida advertencia. El autob\u00fas, ahora s\u00ed, despu\u00e9s de ceder el paso al resto de coches que pasaban velozmente por el costado, reanud\u00f3 la marcha, dejando atr\u00e1s definitivamente la gr\u00e1cil silueta de la joven con su ce\u00f1ido abrigo de tela hasta los pies, coronado por una melena rubia que contrastaba con la oscuridad del atuendo. La imagen se le qued\u00f3 grabada a Ernesto durante el resto del trayecto. Por m\u00e1s que intentaba disuadir su recuerdo, \u00e9ste volv\u00eda cada rato a intervalos irregulares de tiempo, intercal\u00e1ndose a turnos con fugaces golpes de calor y efusividad desmesurada, todo ello acompa\u00f1ado de taquicardias y mandibuleo continuo provocado por el efecto de las drogas. Aquel repentino encuentro con Anael parec\u00eda haberle provocado sensaciones m\u00e1s all\u00e1 de todo lo anteriormente experimentado por el, a veces, taciturno y retra\u00eddo Ernesto, a qui\u00e9n los encuentros con personas del sexo opuesto, hasta el momento le provocaban urticaria y escozor en su alma, dolencias ambas, inducidas plenamente por la educaci\u00f3n recibida desde la m\u00e1s tierna infancia en lo que a la visi\u00f3n del amor, las relaciones y al sexo se refiere. Despu\u00e9s de ver a aquella chica, Anael para Ernesto, sus sentimientos y la introspecci\u00f3n cambiaron radicalmente, suaviz\u00e1ndose los remordimientos que antes aparec\u00edan, bien cada vez que hablaba con alguna mujercita de dudosa moralidad, que para su madre lo eran todas, o bien cada vez que ten\u00eda una erecci\u00f3n repentina e incontrolada fruto de la explosi\u00f3n hormonal del periodo vital por el que atravesaba. Pod\u00eda sentir c\u00f3mo su alma ard\u00eda, lo que le produjo un agridulce malestar. \u201c\u00bfQu\u00e9 era aquel extra\u00f1o sentimiento que recorr\u00eda las entra\u00f1as de su subconsciente, campando a sus anchas y tomando forma en cada uno de sus pensamientos?\u201d. Se pregunt\u00f3, y sin encontrar respuesta volvi\u00f3 a cuestionarse, \u201c\u00bfAcaso siempre ha estado ah\u00ed y ni siquiera me he dado cuenta? El autob\u00fas avanzaba como avanza la vida, sin que a veces sepamos muy bien hacia d\u00f3nde nos dirigimos. Ernesto volvi\u00f3 a mirar por la ventanilla. Segu\u00eda sin reconocer aquel paisaje urbano. Tampoco le import\u00f3 mucho, estaba a otras cosas. Pens\u00f3 que aquel torrente de sensaciones estaba directamente relacionado con la pastilla que le regal\u00f3 su amigo, a la que no hab\u00eda dado ni siquiera tiempo para que actuase en la discoteca, entorno m\u00e1s apropiado y proclive para que se desencadene la reacci\u00f3n qu\u00edmica inter-neuronal. Definitivamente, y tras comprobar que todos sus sentimientos se magnificaban y que sus sentidos se agudizaban brillantemente despu\u00e9s de la sinapsis, se levant\u00f3 de su asiento, y mirando a los pocos viajeros que todav\u00eda quedaban, exclam\u00f3 felizmente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00a1Gracias! \u00a1Gracias a todos por estar aqu\u00ed conmigo ahora mismo, de verdad, lo digo en serio. \u00a1Sois la hostia! Dijo finalmente, con mayor \u00e9nfasis, si es que cab\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gente escuch\u00f3 la espont\u00e1nea aseveraci\u00f3n con sorpresa. Aunque algo estupefactos, consideraron que las palabras de aquel jovencito \u201cborracho\u201d derrochaban inocencia. El conductor fue el \u00fanico al que no le agrad\u00f3 mucho aquel espont\u00e1neo ataque de amistad del c\u00e1ndido pasajero. Negando con la cabeza, continu\u00f3 con su labor mientras escuchaba los cuchicheos del resto de viajeros, que aunque regresaron a su posici\u00f3n normal despu\u00e9s de volverse para escuchar a Ernesto, no paraban de bisbisear repasando el campechano gesto. Ernesto tambi\u00e9n se sent\u00f3 segundos despu\u00e9s. Definitivamente convino con su insurrecta conciencia en que deb\u00eda de darle las gracias al \u00e9xtasis. De no haber sido por su intercesi\u00f3n, nunca hubiera llegado a darse cuenta de las agradables sensaciones que le hab\u00eda transmitido la an\u00f3nima chiquilla, bautizada simb\u00f3licamente como Anael, nombre que representa para los que creen en este tipo de entes, al \u00e1ngel del amor. Este \u00e1ngel es muchas veces identificado como femenino, y se le identifica con el planeta Venus, que en la antigua religi\u00f3n romana fue asociado con la Diosa del Amor, Venus (o Afrodita para los griegos). Anael encarna las antiguas cualidades de esta diosa, como la pureza y la bendici\u00f3n de los matrimonios, que luego evolucionaron seg\u00fan el Imperio Romano cambi\u00f3 y adopt\u00f3 nuevas creencias. Al \u00e1ngel Anael se le ilustra sonriendo para as\u00ed enfatizar su papel como el \u00e1ngel de la dicha. Tambi\u00e9n se le ilustra como un \u00e1ngel hermoso y sensual, adjetivos que acent\u00faan y hacen converger a la imagen del \u00c1ngel con la imagen del amor. A veces tiene una rosa en las manos en referencia al amor puro y a la belleza que refleja el alma al encontrar el amor de Dios. Ernesto sab\u00eda mucho acerca de teolog\u00eda y conoc\u00eda los nombres de todos los personajes de las sagradas escrituras. Las charlas a las que asist\u00eda en la iglesia, obligado por su madre desde que hizo la primera comuni\u00f3n, no hab\u00edan sido del todo en vano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo siguiente que oy\u00f3 fue el sonido de una sirena de ambulancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00bfD\u00f3nde estoy? \u2013Pregunt\u00f3 Ernesto, algo alterado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por un momento le cost\u00f3 abrirse paso entre la madeja de sus pensamientos. Pero la realidad le sobrevino de golpe cuando, al ver girarse a la doctora que lo acompa\u00f1aba, encontr\u00f3 la cara de Anael, aquel \u00e1ngel con el que hab\u00eda estado so\u00f1ando mientras, inconsciente, convulsionaba en el pasillo del autob\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Una suave voz femenina interrumpi\u00f3 su reflexi\u00f3n de manera taxativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-No te alteres. Est\u00e1s en una ambulancia, camino del hospital. Chaval, has estado a punto de morir. -Sentenci\u00f3 la doctora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Gracias Se\u00f1or, por enviarme a este \u00e1ngel. -Musit\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Perd\u00f3n. \u00bfPodr\u00edas repetir? No entend\u00ed lo \u00faltimo que dijiste.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Gracias. \u2013Respondi\u00f3, sincero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-No hay de qu\u00e9. Anda, t\u00fambate y descansa. Te despertar\u00e9 cuando hayamos llegado.<\/p\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El autob\u00fas continuaba su camino. Ya estaban a punto de llegar a la plaza de Felipe segundo. Ernesto deseaba que aquella chica de mirada dulce que antes le hab\u00eda sonre\u00eddo no se bajase antes que \u00e9l, pero esa duda, imposible de prever, le pon\u00eda cada vez m\u00e1s nervioso.<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=364\"><span>Leer m\u00e1s..<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":52,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[5,4],"tags":[128,129,130,24,17],"class_list":["post-364","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-finalistas-del-publico","category-relatos-a-concurso","tag-anael","tag-angel-en-la-noche","tag-fidelio","tag-relatos-a-concurso-2","tag-x-certamen-de-narrativa-breve"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/364","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=364"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/364\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/52"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=364"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=364"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=364"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}