
{"id":434,"date":"2014-04-14T13:50:30","date_gmt":"2014-04-14T11:50:30","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=434"},"modified":"2014-04-14T14:27:20","modified_gmt":"2014-04-14T12:27:20","slug":"no64-los-tejados-por-antonia-grandes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=434","title":{"rendered":"N\u00ba64- Los tejados. Por Antonia Grandes"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Me gustaba subir a lo alto de aquel cerro y contemplar los tejados de mi pueblo. Desde aquella perspectiva elevada imaginaba las vidas que discurr\u00edan debajo de ellos. Conoc\u00eda bien cada casa que se guarec\u00eda bajo aquellos rect\u00e1ngulos anaranjados.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En invierno, imaginaba que eran un conjunto de locomotoras, m\u00e1quinas infernales con sus humeantes chimeneas. El viento arrastraba hacia m\u00ed ese olor tan caracter\u00edstico del carb\u00f3n y la madera en combusti\u00f3n. Yo, contemplaba todo ello con los ojos dilatados por el asombro, al resguardo del fr\u00edo bajo mi abrigo, bajo mi jersey de lana tejido por mi madre, que siempre me picaba y al que siempre met\u00eda papeles de peri\u00f3dico alrededor del cuello para poder aislarme de aquellos picores. Imaginaba mil historias, desde que era el jefe de todas aquellas m\u00e1quinas humeantes, hasta que era una especie de gigante para el que cada casa resultaba un bloque de construcci\u00f3n que pudiera mover a mi antojo con mis grandes manos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En verano, los tejados refulg\u00edan al sol, entonces yo buscaba guarecerme de aquellos rayos justicieros y aplastantes, bajo la sombra de alguna encina, qued\u00e1ndome traspuesto en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, so\u00f1ando que aquellos brillantes tejados eran preciosas piedras inmensas extra\u00eddas de las lejanas minas de un tal Rey Salom\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Disfrutaba comiendo mi merienda sobre aquella atalaya, dos libras de chocolate duro y oscuro que a m\u00ed me sab\u00edan a esa gloria bendita que don Bonifacio, el cura del pueblo, nos hab\u00eda dicho recubr\u00eda a Jesucristo y sus ap\u00f3stoles; as\u00ed que mi merienda hab\u00eda de tener cierta afinidad con esos personajes, am\u00e9n de la comparaci\u00f3n de sabor que yo hac\u00eda, sin saber muy bien por qu\u00e9, pero eso de la gloria bendita me sonaba a cosas muy altas, muy dif\u00edciles de alcanzar y comprender, y lograr un sabor comparable al chocolate se me antojaba un imposible, ya que para m\u00ed, era lo mejor, el s\u00fammum de los sabores. Acompa\u00f1aba aquel bendito producto con una rebanada bien gruesa de pan de centeno que mi madre elaboraba en el horno de casa. A veces, sustitu\u00eda las libras y la rebanada de pan por un buen trozo de mel\u00f3n, y hasta por un mel\u00f3n entero si \u00e9ste era peque\u00f1o, pero esto suced\u00eda en el tiempo de ellos, en aquellos t\u00f3rridos veranos. No era gloria bendita, pero tampoco estaba mal ni le hac\u00eda yo ning\u00fan asco, m\u00e1s bien todo lo contrario. Recuerdo el dulce jugo resbalando por mi barbilla y luego la sensaci\u00f3n de pegajosidad en mi piel. Ahora, contemplado con mis ojos de adulto, esto no parece demasiado agradable, pero en aquel entonces si lo era y mucho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 All\u00ed arriba, era yo como un espectador contemplando la mejor pel\u00edcula, la cual, simplemente transcurr\u00eda por encima de unos tejados y s\u00e9, que a ojos extra\u00f1os, pudiera resultar demasiado repetitiva; pero para m\u00ed, aquello era todo un mundo, aquello se me antojaba todo un sistema solar donde yo, inmodestamente, me consideraba el sol protector y contemplativo alrededor del cual giraba la vida que se encontraba m\u00e1s abajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aquellas contemplaciones las realizaba normalmente solo, aunque en alguna que otra ocasi\u00f3n, alg\u00fan ni\u00f1o del pueblo quiso acompa\u00f1arme, pero estas compa\u00f1\u00edas resultaban siempre demasiado ef\u00edmeras. La fascinaci\u00f3n que sobre m\u00ed ejerc\u00eda aquel paisaje de rect\u00e1ngulos anaranjados, no pasaba m\u00e1s all\u00e1 de la mera indiferencia en mis acompa\u00f1antes, por lo que termin\u00e9 transform\u00e1ndome en el cr\u00edo extra\u00f1o, el\u00a0 hijo de la Pura, el que se pasaba los d\u00edas sentado en el monte mirando al vac\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Afortunadamente, todo pueblo que se precie ha de estar plagado de dimes y diretes, y otro m\u00e1s importante, o m\u00e1s escandaloso, o sencillamente m\u00e1s morboso, vino a dejar a un lado mis contemplaciones del supuesto vac\u00edo. La relaci\u00f3n de Don Bonifacio, el mismo Don Bonifacio de la gloria bendita, con su ama de llaves, la \u00darsula, una relaci\u00f3n prohibida, escandalosa. En aquel entonces, yo no entend\u00eda mucho de relaciones escandalosas, siendo sincero, no entend\u00eda absolutamente nada de ese tipo de relaciones, pero al menos si llegaba a entender que lo m\u00edo no era prohibido y mucho menos ten\u00eda nada de escandaloso y ya no digo de morboso. As\u00ed que por ello, o quiz\u00e1s porque yo era mucho menos importante de lo que en mi infantil imaginaci\u00f3n pudiera creer, pude seguir tranquilo atrincherado en mi particular mirador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero todo tiempo ha de tener una duraci\u00f3n y lentamente, sin apenas darme cuenta de ello, pas\u00e9 de estar interesado en la vista de los tejados, de los rect\u00e1ngulos anaranjados, a estar interesado en la contemplaci\u00f3n de otros espacios, \u00e9stos m\u00e1s c\u00e1lidos y redondeados. Pero el primer amor nunca se olvida, a pesar de todos los dem\u00e1s que puedan llegar a nuestra vida, y como bien dice el tango, siempre se vuelve al primer amor y como tantas veces se ha escrito, el olvido no existe. Tal vez por todo esto, una vez encaminado en mi edad adulta, una vez dejado atr\u00e1s mi pueblo; porque tambi\u00e9n es sabido que las oportunidades son proporcionales al espacio donde se puedan producir; una vez dejado atr\u00e1s mi monte y mi paisaje amado, he buscado siempre el vivir en pisos altos y mucho mejor a\u00fan si \u00e9stos eran \u00e1ticos, ya que de esta forma pod\u00eda seguir contemplando los tejados, pod\u00eda seguir so\u00f1ando con lo siempre visto y disfrutado, pod\u00eda seguir ideando historias, ahora seguramente un poco m\u00e1s escabrosas por as\u00ed decir, porque debajo de estos\u00a0 nuevos tejados no s\u00e9 qui\u00e9n vive, pero s\u00e9 que ya no albergan a s\u00f3lo una familia, sino a todo un conjunto de vidas que laten bajo los rect\u00e1ngulos protectores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tengo que reconocer que esta afici\u00f3n nunca ha sido muy bien entendida por mis compa\u00f1eras, pero entiendo que a veces, es dif\u00edcil compartir cierta clase de hobby.\u00a0 El que una persona se pase horas contemplando un paisaje puede resultar extra\u00f1o, incluso desconcertante, pero tan extra\u00f1o y desconcertante me resulta a m\u00ed el ver como otras muchas pueden pasarse horas contemplando una televisi\u00f3n o una pantalla de ordenador, a\u00fan siendo ambas tambi\u00e9n rect\u00e1ngulos, pero no teniendo nada que ver con los m\u00edos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sencilla y llanamente: amo esos cuadrados llenos de historias, de posibilidades, de secretos a descubrir: Los tejados.<\/p>\n<p>&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Me gustaba subir a lo alto de aquel cerro y contemplar los tejados de mi pueblo. Desde aquella perspectiva elevada imaginaba las vidas que discurr\u00edan debajo de ellos. Conoc\u00eda bien cada casa que se guarec\u00eda bajo aquellos rect\u00e1ngulos anaranjados.<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=434\"><span>Leer m\u00e1s..<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[21,167,166,24,17],"class_list":["post-434","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos-a-concurso","tag-21","tag-antonia-grandes","tag-los-tejados","tag-relatos-a-concurso-2","tag-x-certamen-de-narrativa-breve"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/434","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=434"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/434\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=434"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=434"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=434"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}