
{"id":483,"date":"2014-04-16T00:54:27","date_gmt":"2014-04-15T22:54:27","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=483"},"modified":"2014-04-16T00:54:27","modified_gmt":"2014-04-15T22:54:27","slug":"no74-vientecillos-que-susurrais-por-carmen-villalonga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=483","title":{"rendered":"N\u00ba74- Vientecillos que susurr\u00e1is. Por Carmen Villalonga"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cZeffiretti che sussurrate, ruscelletti che mormorate, consolate il mio desio, dite almeno all&#8217;idol mio la mia pena e la mia brama&#8230;\u201d<br \/>\n(Vientecillos que susurr\u00e1is, arroyuelos que murmur\u00e1is, consolad mi deseo, hablad al menos a mi amado de mi pena y de mi anhelo&#8230;)<br \/>\nAntonio Vivaldi, <i>H\u00e9rcules en el Termodonte<\/i>, 1723, libreto de Antonio Salvi, aria de Hip\u00f3lita.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ma\u00f1ana en que nos conocimos, a pesar de las muchas gestiones pendientes en el consulado por las vacaciones de unos y otros, el canciller nos reuni\u00f3 y dio orden de no encender los ordenadores. No pod\u00edamos hacer nada, al menos nada productivo. Est\u00e1bamos esperando a un asesor inform\u00e1tico del Ministerio que ven\u00eda a explicarnos el nuevo programa de los registros de residentes y transe\u00fantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro nuevo programa para complicarnos el trabajo, y otro nuevo asesor que nos dar\u00eda cuatro directrices b\u00e1sicas y nos dejar\u00eda con m\u00e1s dudas que soluciones, pensamos todos y dijeron unos pocos. Yo, que tambi\u00e9n hab\u00eda ca\u00eddo en el mismo prejuicio que mis compa\u00f1eros, me fui a mi despacho pensando en lo injustos que hab\u00edamos sido, en lo ingrato que debe de ser enfrentarse a un grupo de funcionarios acomodados \u2014entre los que me incluyo\u2014 que te reciben con desconfianza s\u00f3lo porque vas a cambiar su rutina, sin plantearse siquiera que tal vez sea para mejor. Mientras estaba entretenida con mis divagaciones morales, se asom\u00f3 a la puerta un ujier para avisarme de que el asesor inform\u00e1tico hab\u00eda llegado y nos esperaba en la sala de reuniones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No me fij\u00e9 en \u00e9l en un primer momento. Toda mi atenci\u00f3n se centr\u00f3 en la parafernalia del discurso de presentaci\u00f3n del canciller. \u00a1Qu\u00e9 persona tan cursi y tan redicha! Es muy eficiente en su trabajo y educad\u00edsimo en el trato, pero no puedo evitar que a veces me saque de quicio. Entonces, el asesor inform\u00e1tico dio un paso adelante y se puso a su altura. Sonri\u00f3, nos agradeci\u00f3 muy diplom\u00e1ticamente nuestra presencia y buena disposici\u00f3n, volvi\u00f3 a sonre\u00edr, y comenz\u00f3 a explicarnos el motivo de su visita. Yo me qued\u00e9 en su sonrisa. No escuch\u00e9 nada m\u00e1s. Era un hombre ni alto ni bajo, ni guapo ni feo, ni joven ni mayor, ni fuerte ni enclenque&#8230; as\u00ed podr\u00eda seguir indefinidamente. Pero algo hab\u00eda en la normalidad de su aspecto que me desconcert\u00f3. Por primera vez en mi vida, me sent\u00ed abrumada por la sola presencia de alguien completamente desconocido y con quien no hab\u00eda cruzado a\u00fan ni una palabra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa primera ma\u00f1ana nos dio unas lecciones muy someras del manejo del nuevo programa en la misma sala de reuniones, a todos en grupo. Apenas me enter\u00e9 de nada. Asent\u00eda y callaba. Todas mis energ\u00edas estaban concentradas en que mis compa\u00f1eros no se percatasen de mi estado. Ten\u00eda la sensaci\u00f3n de estar ruborizada como un tomate y temblando como una hoja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa misma desagradable sensaci\u00f3n la mantuve al salir del consulado y mientras regresaba a casa. Entonces empec\u00e9 a preocuparme. \u00bfY si mi marido lo notaba? Despu\u00e9s de tantos a\u00f1os de vida y de intimidad en com\u00fan, no necesit\u00e1bamos casi ni hablar para comunicarnos, para saber qu\u00e9 pens\u00e1bamos, qu\u00e9 sent\u00edamos. Y yo notaba esa inconfesable atracci\u00f3n por el asesor inform\u00e1tico grabada a fuego en mi frente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pas\u00e9 la tarde y la noche como pude. No consegu\u00eda sacarlo de mi cabeza. Y una cosa llev\u00f3 a la otra. Repas\u00e9 toda mi vida buscando un sentido, un porqu\u00e9 de las decisiones tomadas, que nunca hasta entonces me hab\u00eda planteado. O tal vez sea que no he tomado ninguna decisi\u00f3n, simplemente me he dejado llevar por la comodidad de una vida tranquila y apacible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiero a mi marido. Es un hombre noble, emp\u00e1tico y simp\u00e1tico, y muy atractivo. Tenemos complicidad, nos divertimos, estamos bien avenidos. Nunca me hab\u00eda sentido atra\u00edda por otro hombre. Ni siquiera lo hab\u00eda imaginado. Tal vez en sue\u00f1os, pero los olvido apenas despertar. \u00c9l siempre ha estado ah\u00ed. \u00c9ramos dos adolescentes primerizos en esas cuestiones del amor cuando nos encontramos. Y aprendimos juntos y crecimos juntos. A estas alturas de la vida, sin embargo, no puedo decir con absoluta sinceridad que est\u00e9 enamorada de \u00e9l. Ni creo que \u00e9l est\u00e9 enamorado de m\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda ma\u00f1ana de la visita del asesor inform\u00e1tico me arregl\u00e9 de forma inusual. Me alarm\u00e9 ante el espejo al verme pintada como una puerta y vestida como si fuese a una recepci\u00f3n diplom\u00e1tica. Tuve que desvestirme y desmaquillarme y volver a empezar, como si fuese un d\u00eda cualquiera. Pero no era un d\u00eda cualquiera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nuevo programa ya estaba instalado en todos los ordenadores. El asesor inform\u00e1tico llam\u00f3 a la puerta de mi despacho, la entreabri\u00f3, sonri\u00f3 \u2014\u00a1otra vez sonri\u00f3!\u2014 y entr\u00f3. Yo ten\u00eda preparada una bater\u00eda de preguntas para entretenerlo conmigo el mayor tiempo posible. A\u00fan hoy, no soy capaz de describir con objetividad mi comportamiento. S\u00f3lo Dios sabe cu\u00e1ntas tonter\u00edas pude decir, cu\u00e1ntas risitas nerviosas, cu\u00e1ntas ca\u00eddas de p\u00e1rpados, cu\u00e1ntas miradas l\u00e1nguidas&#8230; Intent\u00e9 contenerme, pero nunca me hab\u00eda sentido tan violentamente excitada. Lo que empez\u00f3 siendo una atracci\u00f3n por una sonrisa se convirti\u00f3 en un deseo sensual al que no estaba acostumbrada. En un momento dado, se quit\u00f3 la chaqueta y se remang\u00f3 la camisa. Me sorprend\u00ed a m\u00ed misma observando sus antebrazos, paseando mis ojos y mi imaginaci\u00f3n por cada cent\u00edmetro de piel de aquellos antebrazos. Objetivamente no ten\u00edan nada de especial, pero para m\u00ed, en ese momento, representaban la esencia de la masculinidad. Sent\u00ed verg\u00fcenza. Sin mirarlo a los ojos, le dije que ya hab\u00eda entendido el funcionamiento del programa y que no necesitaba m\u00e1s ayuda. Con mucha dulzura, agradeci\u00f3 mi atenci\u00f3n y se march\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra tarde de angustia y otra noche en vela. El asesor inform\u00e1tico s\u00f3lo estar\u00eda en el consulado una ma\u00f1ana m\u00e1s. Mi imaginaci\u00f3n se desboc\u00f3. Todos los t\u00f3picos y lugares comunes de la literatura rosa y las telenovelas de sobremesa pasaron por mi cabeza. Decidirme a dar el primer paso o esperar a que lo diese \u00e9l, ser atrevida o ser prudente, ser una loba o ser una se\u00f1ora&#8230; Me imagin\u00e9 ech\u00e1ndome a su pecho y lo imagin\u00e9 ech\u00e1ndose a mi cuello. Nos imagin\u00e9 sobre la mesa de mi despacho, y tambi\u00e9n bajo la mesa. Aquello ya sobrepasaba lo rom\u00e1ntico y entraba en el terreno de lo er\u00f3tico. En honor a la verdad, mis sentimientos no eran rom\u00e1nticos: aquello sobrepasaba lo er\u00f3tico y entraba en el terreno de lo pornogr\u00e1fico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tercera ma\u00f1ana, el canciller nos convoc\u00f3 en la sala de reuniones para una \u00faltima ronda de preguntas al asesor inform\u00e1tico. \u00c9l las resolvi\u00f3 con soltura, con simpat\u00eda y con una sonrisa en los labios, en la mirada y en la voz. Entonces me di cuenta de que se hab\u00eda ganado el aprecio de todos mis compa\u00f1eros. Entonces me di cuenta de que simplemente era un hombre agradable y un buen profesional que sab\u00eda tratar a la gente y hacer su trabajo Entonces me di cuenta de que mi deseo no era correspondido. Y entonces me sent\u00ed humillada y, a la vez, aliviada. Despu\u00e9s de recoger su port\u00e1til y sus apuntes, el canciller lo despidi\u00f3 con su empalagosa verborrea y un conductor lo acompa\u00f1\u00f3 al aeropuerto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi marido me llam\u00f3 por tel\u00e9fono. Me dio una explicaci\u00f3n rocambolesca acerca de que estaban pintando su despacho en el museo y, como no pod\u00eda trabajar, hab\u00eda ido al mercado y estaba cocinando para que almorz\u00e1semos juntos en casa. Estos \u00faltimos d\u00edas me hab\u00eda notado extra\u00f1a, ausente, intranquila.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras sub\u00eda en el ascensor, intentaba recomponer mi expresi\u00f3n, intentaba parecer alegre, satisfecha y agradecida con mi vida, intentaba convencerme de que as\u00ed era. Al fondo del pasillo vi la puerta del apartamento abierta. Mi marido me estaba esperando, con un delantal m\u00edo que apenas le abarcaba la cintura, un pa\u00f1o de cocina en el brazo y dos copas de vermut. Me sonri\u00f3 y me bes\u00f3. En ese momento, el asesor inform\u00e1tico entr\u00f3 de golpe en ese caj\u00f3n de la semiconsciencia donde se guardan las sensaciones que no llegan siquiera a la categor\u00eda de recuerdos.<\/p>\n<p>&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cZeffiretti che sussurrate, ruscelletti che mormorate, consolate il mio desio, dite almeno all&#8217;idol mio la mia pena e la mia brama&#8230;\u201d (Vientecillos que susurr\u00e1is, arroyuelos que murmur\u00e1is, consolad mi deseo, hablad al menos a mi amado de mi pena y de mi anhelo&#8230;) Antonio Vivaldi, H\u00e9rcules en el Termodonte, 1723,&#8230;<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=483\"><span>Leer m\u00e1s..<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":52,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[21,191,24,190,17],"class_list":["post-483","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relatos-a-concurso","tag-21","tag-carmen-villalonga","tag-relatos-a-concurso-2","tag-vientecillos-que-susurrais","tag-x-certamen-de-narrativa-breve"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/483","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=483"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/483\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/52"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=483"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=483"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=483"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}