
{"id":727,"date":"2014-09-15T08:41:30","date_gmt":"2014-09-15T06:41:30","guid":{"rendered":"http:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=727"},"modified":"2014-09-15T09:02:10","modified_gmt":"2014-09-15T07:02:10","slug":"pe-no18-novela-rosa-por-dante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=727","title":{"rendered":"PE-N\u00ba18 &#8211; Novela rosa. Por Dante"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-512\" src=\"http:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/files\/2014\/05\/banner468x61.jpg\" alt=\"banner468x61\" width=\"272\" height=\"36\" srcset=\"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/files\/2014\/05\/banner468x61.jpg 468w, https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/files\/2014\/05\/banner468x61-300x39.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 272px) 100vw, 272px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se llamaba Matilde, como las acciones de Telef\u00f3nica, y llevaba una vida anodina, vestida de felicidad, con un marido grit\u00f3n y una hija adolescente y respondona a la que adoraba. No ten\u00eda doble personalidad: era consciente de que la vida interior con la que fantaseaba, era una creaci\u00f3n del pensamiento.<!--more--><\/p>\n<p>Se levantaba temprano para hacer las faenas de la casa, atend\u00eda el desayuno de los suyos y, en cuanto estos se iban, se tend\u00eda sobre la cama reci\u00e9n hecha, cerraba los ojos e imaginaba.<br \/>\n\u00abSebasti\u00e1n, el rico hacendado de la casa donde trabajaba como cocinera, le ten\u00eda el coraz\u00f3n alborotado. Ella sab\u00eda que su amor era imposible, pertenec\u00edan a dos clases sociales muy distintas, pero \u00e9l, tal vez para recibir sus favores \u2014razon\u00f3 ella en su sue\u00f1o\u2014, le hab\u00eda jurado amor eterno\u00bb.<br \/>\n\u2014\u00a1Matilde! \u2014vocifer\u00f3 el marido regresando a casa, con una voz que se alejaba hacia la cocina, lugar natural en el que esperaba encontrar a su esposa.<br \/>\nComo un estallido desapareci\u00f3 de su mente la novela rosa que imaginaba. Sali\u00f3 al pasillo y se encontr\u00f3 de frente con el marido que regresaba de la cocina con los ojos muy abiertos, interrog\u00e1ndola con la mirada.<br \/>\n\u2014\u00bfD\u00f3nde estabas?<br \/>\n\u2014En la habitaci\u00f3n, ordenando el armario \u2014minti\u00f3 ella para justificarse.<br \/>\n\u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n las llaves del coche? \u2014interrog\u00f3 \u00e9l.<br \/>\nMatilde se encogi\u00f3 de hombros. Tem\u00eda dar una contestaci\u00f3n que, de puro normal, molestara a su marido. Las llaves deber\u00edan estar en el cuelga llaves de la entrada, mas prefiri\u00f3 ir a ver antes que plantar ante las narices de su esposo semejante l\u00f3gica. Volvi\u00f3 con ellas en la mano, movi\u00e9ndolas en el aire.<br \/>\n\u00c9l sali\u00f3 de nuevo dirigi\u00e9ndole palabras malhumoradas. Ella regreso a su cama, a imaginar su otra vida, la que se merec\u00eda, a pesar de los sobresaltos que inventaba,<br \/>\n\u00abVanesa \u2014as\u00ed se llamaba en su otra vida\u2014 se encontraba en la cocina como casi siempre, cuando oy\u00f3 a su espalda la voz de Sebasti\u00e1n.<br \/>\n\u00bb\u2014Hola Vanesa, \u00bfqu\u00e9 preparas?<br \/>\n\u00bb\u2014Buenos d\u00edas, se\u00f1or. La se\u00f1ora me dijo anoche que preparara vichyssoise.<br \/>\n\u00bb\u2014Te tengo dicho que no me llames se\u00f1or si estamos solos.<br \/>\n\u00bb\u2014No sab\u00eda si alguien m\u00e1s entr\u00f3 contigo, mi amor.<br \/>\n\u00bbDej\u00f3 por unos momentos de cortar verduras. Se limpi\u00f3 las manos en el trapo de cocina y las alz\u00f3 hacia Sebasti\u00e1n para acariciar su nuca. Se besaron como alguna vez lo hicieran Rhett Butler y Scarlett O\u2019Hara.<br \/>\n\u00bbMientras estaban abrazados entr\u00f3 en la cocina la se\u00f1ora de la casa.<br \/>\n\u00bb\u2014\u00a1Sebasti\u00e1n! \u2014grit\u00f3 la reci\u00e9n llegada.<br \/>\n\u00bbLos amantes se separaron. Ella se gir\u00f3 de espaldas y volvi\u00f3 avergonzada a su labor.<br \/>\n\u00bb\u00c9l musit\u00f3:<br \/>\n\u00bb\u2014No es lo que parece, mi amor\u2026<br \/>\n\u00bb\u2014Quiero que despidas a esa zorra de inmediato\u00bb<br \/>\nMargarita no pudo impedir que las l\u00e1grimas saltaran a su rostro al imaginar la escena. La brutalidad con que su amor le se\u00f1al\u00f3 la puerta, dej\u00f3 su conciencia suspendida durante unos instantes. El personaje con el que fantaseaba para ser feliz en otra dimensi\u00f3n, se volv\u00eda contra ella regres\u00e1ndola a la vida insustancial de su matrimonio. Interpret\u00f3 el follet\u00edn que ideaba su cerebro, se vio en la calle, bajo la lluvia, con una maleta de cart\u00f3n atada con cuerdas, y se levant\u00f3 de la cama para huir tambi\u00e9n de sus sue\u00f1os. Sab\u00eda que su angustia no pod\u00eda ser real, mas era incapaz de reaccionar, de buscar nuevas alegr\u00edas en su pensamiento. Se sinti\u00f3 abandonada, herida, humillada por su imaginaci\u00f3n, que se burlaba de ella, de su locura consciente.<br \/>\nAl acostarse aquella noche, los pensamientos que la atormentaban se repet\u00edan en su cabeza. Sinti\u00f3 la caricia del pie de su marido contra el suyo. Sab\u00eda que no era un contacto accidental, sino buscado. Acarici\u00f3 su mano, repitiendo el ceremonial habitual de sus encuentros. \u00c9l la atrajo hacia s\u00ed y bes\u00f3 sus labios.<br \/>\n\u2014Perdona la brusquedad con que te hablo algunas veces.<br \/>\n\u2014No hay nada que perdonar, Sebasti\u00e1n\u2026<br \/>\nAl o\u00edrse decir en voz alta el nombre de su amante imaginario, qued\u00f3 paralizada. Rog\u00f3 a Dios que su esposo no la hubiera o\u00eddo.<br \/>\n\u2014Te quiero, Vanesa \u2014le contest\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se llamaba Matilde, como las acciones de Telef\u00f3nica, y llevaba una vida anodina, vestida de felicidad, con un marido grit\u00f3n y una hija adolescente y respondona a la que adoraba. No ten\u00eda doble personalidad: era consciente de que la vida interior con la que fantaseaba, era una creaci\u00f3n del pensamiento.<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/?p=727\"><span>Leer m\u00e1s..<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[198],"tags":[259,257,199,258],"class_list":["post-727","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-p-e-reconciliacion","tag-dante","tag-novela","tag-premio-especial-reconciliacion","tag-rosa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/727","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=727"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/727\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=727"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=727"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/canal-literatura.com\/xcertamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=727"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}