19- Soneto del adicto. Por NIKOLAI EVREINOV

Desde que te encontré, tengo el empeño

de rendirme a tu afán intransigente,

pues tu pantalla es dueña de mi mente

y tus heridas me hacen más pequeño.

Desde que abrí la ventana a mis sueños,

la niñez se ha enredado entre mis dientes,

y los nombres se agolpan impacientes

en esta agenda de miedos sin dueño.

Ya no me recuerdo antes de esta empresa

y temo acabar, para ser sincero,

el día con esta noche que cesa.

Mas es deseo de todo viajero

arropar su desnudez con sorpresas,

así que enciendo el monitor y espero.

 

 

14 comentarios

  1. El problema pricipal de la formación de un soneto son los acentos internos

  2. Genial….ningún problema…..el problema es la limitación musical del que escucha…….Felicidades

  3. Para hacer un soneto hay que conocer su estructura, sus acentos internos, su rima, y en definitiva, no todos los componentes básicos que lo caracterizan, tanto más los que lo engrandecen; no sólo en forma, sino también en estilo, métrica y recursos.
    No digo que quieras hacerlo asonante, pero hazlo entero, y si es en consonante, entero también; pero esa mezcla pastelera de rimas cojas, denotan tu poco esmero al trabajar los versos.
    Y al amigo chucho, mejor decirle que siga escuchando rap, que tiene un ritmo bastante limitado y no apto para los que sí gustamos de leer SONETOS bien medidos.

  4. Giovanni Gabrielli

    Es un espléndido poema que parece hablar de alguna adicción electrónica. Me parece una idea fantástica y demuestra que temas como el sufrimiento, el placer y la culpa no están reñido con el humor y la ironía.
    Habría que decir, contestando a personajes como esa des_almada del anterior comentario, que por el estilo de su mensaje parace deletarse como el/la autor/a de otros comentarios con seudónimos distintos, todos ellos de bastante mal gusto, que la discusión acerca de la pureza inmaculada de los ritmos, acentos internos y rimas en los poemas, es una discusión estéril, propia de siglos distintos al nuestro, en el que está sobradamente superada.
    La abundancia de estilos y modalidades en el soneto, sólo a título de ejemplo, que en modo alguno está cerrada ni es una ley inmutable, demuestra que el cálculo matemático no debe, en modo alguno, ser un elemento que dé valor o lo reste en un poema, pues la poesía, afortunadamente para los que la amamos, no puede nunca ponerse a la altura del crucigrama, ni debe ser un juego tan “desalmado” como el seudónimo de la persona citada, salvo que sea el propio autor quien quiera dedicarse a jugar a ese juego, ya que todo entretenimiento es legítimo por principio.
    Mucha suerte en el concurso.

  5. Para Giovanni:

    Respecto a lo que comentas del soneto, yo, que los colecciono y he investigado mucho sobre ellos, te puedo decir que existen cientos de formas de escribir bien un soneto, y miles de hacerlo mal.

    Y respecto del soneto que se comenta, hay:

    – 1 fallo de rima en los cuartetos (sueños/dueño)
    – Diferente rima en los versos interiores de los cuartetos (ente/entes)
    – Varios versos (5º, 8º y los 6 de los tercetos) cuya acentuación es incorrecta (deberían llevar acento prosódico en la 6º sílaba).
    – 1 fallo de rima en los tercetos (empresa/sorpresas).

    En resumen, es efectivamente una de las mil formas de escribir MAL un soneto.

    La elegancia de un poema la da el ritmo de acentos. Quien quiera hacer verso libre, allá él, pero si se opta por hacer sonetos, hay que respetar las reglas. Y ya te digo que hay cientos de formas de construirlo correctamente y miles de hacerlo mal.

    Suscribo pues las apreciaciones de des_almada en cuanto que su autor denota poco esmero al trabajar los versos.

    Saludos.

  6. Pienso que cualquier opinión es legítima, pero estoy con Giovanni en que la estructura del poema no tiene por qué ajustarse a ningún patron, salvo que las normas del concurso establecieran claramente que se debe tratar de versos endecasílabos o de otro tipo, con una rima absolutamente consonante o mixta, si debe tener acentos prosódicos de un tipo u otro, si la acentuación es simétrica o asimétrica.

    A mí el poema me encanta, aunque cualquier opinión es legítima, como digo, pero resulta triste que lo único que se quiera destacar en un poema es si el acento está en la sílaba tres o la cuatro y cuestiones similares.

  7. Para Elektra:
    Efectivamente las bases del concurso no establecen más requisito que un número de versos mínimo y máximo. A partir de ahi cada concursante puede optar libremente por enviar un poema de las características que prefiera.
    Y así, vemos que hay poemas profundos y superficiales, de amor y de muerte, con rima y sin ella, que se basan en un tipo de estrofa conocida (cuartetos, tercetos, etc.) o sui generis, etc. Todos tienen cabida dentro de este certamen siempre que sean poemas y no prosa.
    Pero cuando un participante manda algo que se titula “Soneto…”, lo menos que se puede esperar es que se trate de un soneto, como cuando uno va a un restaurante y pide un plato, lo normal es que te traigan lo que has pedido, y no que a la coliflor la llamen por ejemplo entrecot.
    Esto quiere decir que si alguien concursa con un soneto, composición poética nada sencilla, pese a los que muchos crean, es natural que el lector espere encontrarse un soneto más o menos clásico, más o menos vanguardista, pero un soneto bien hecho. Si no estamos seguros de ser capaces de escribir un buen soneto, es mejor presentar otro poema menos exigente desde el punto de vista formal. Y si no, que se atenga a las críticas que a buen seguro le lloverán.
    Como dije antes, hay cientos de formas de escribir bien un soneto. Los hay sin rima, con versos de todas las medidas (desde bisílabos hasta de 16 o más), con rima abrazada y rima cruzada, con rima continuada, con cuatro rimas en los cuartetos o con dos, con estrambote, con eco, caudato, de esquema inglés, de pie quebrado, de cabo roto, etc. Y por su temática los hay de amor, religiosos, eróticos, metafísicos, jocosos, laudatorios, etc. Ya te digo que hay cientos o acaso miles de formas de hacerlos bien.
    Pero lamentablemente son también miles las formas de hacerlo mal, y no es excusa decir que lo importante es el mensaje o el contenido del poema, porque en poesía, nos guste o no, tan importante como el contenido es el envoltorio, la presentación, la forma de decir las cosas.
    Pero, ¡ojo!, en un poema hay que valorar todos los factores, no sólo la forma; también el fondo. Por eso, un soneto bien escrito pero vacío de contenido y de sensibilidad tampoco debería ser bien puntuado.
    La buena poesía no depende de patrones o esquemas formales, pero sí es cierto que sin un buen sastre el traje del poema nunca quedará elegante.
    Saludos

  8. Mi opinión es semejante a las que ya te han ofrecido en los comentarios anteriores. Sin entrar en la longitud de los versos o en la rima, sí es cierto que, especialmente en los tercetos, la lectura se siente “coja”, como si le faltara algo o hubiese alguna cosa que no terminara de encajar. Y es una pena, porque los primeros versos me gustaron mucho y creo que el tema no deja de ser interesante. Un saludo y suerte.

  9. Juan Ballarín

    Con respecto a tu poema creo que podríamos zanjar la cuestión si en vez de llamarlo “Soneto del adicto” lo hubieras llamado “Poema del adicto” o cualquier otro término que te hubiera parecido bien. Así hubiéramos evitado la tediosa discusión sobre las formas, los acentos y las rimas. Porque lo cierto es que como soneto es bastante deficiente, pero no como poema. A mí la idea me ha gustado y es un asunto que he tratado, con otros mimbres logicamente, en algún poema. Aunque creo que podrías haberle sacado más partido, sobre todo al final. Es decir me gusta mucho como arrancas y creo que luego se va desinflando un poco. Pero no me hagas demasiado caso porque lo que te digo es una simple opinión personal que puede estar completamente equivocada.

    Te voto con un dos.

    Soy Juan Ballarín y mi poema es el nº 105. Te estaría muy agradecido su pasaras a leerlo y dejaras allí tu opinión aunque sea crítica (no importa que la crítica sea dura si encuentras que no te gusta el poema, pues es la mejor manera de aprender y mejorar, lo que si ruego es que sea una crítica razonada).

    Un saludo cordial y suerte en el concurso.

  10. Soneto o no, a mí me gusta.

    Hay Boletus con angulas vomitivos y tortillas de patata sublimes.
    Yo he disfrutado con él y también me ha hecho sonreír.

    Te deseo mucha suerte.

  11. Nadie recuerda un poema por la forma, la perfección métrica.
    A mí más allá de los errores me ha gustado.
    Suerte.

  12. Luvia dijo:
    “Nadie recuerda un poema por la forma, la perfección métrica.
    A mí más allá de los errores me ha gustado.”

    Es cierto, pero también lo es que todos los poemas que se recuerdan tienen ‘casualmente’ una forma métrica perfecta.

  13. El comienzo es bueno, al igual que las formas… pero noto un poco de desorden en los versos y en lo que realmente pareces comunicar. El vocabulario está forzado para intentar cumplir los “requisitos” de soneto.. que no llegan a fijarse con exactitud. Pero el fondo tiene una base fuerte, se podria mejorar. Mi voto es un 2. Sigue escribiendo y buscando formas y estilos diferentes, porque puedes llegar a hacer buenas obras. Suerte!
    .
    En el numero 33 tienes un Club para unirte cuando quieras. Maestrofabula.
    Saludos.

  14. Mi infancia era una plaza de cemento
    con niños que jamás decían basta
    si había un balón de reglamento
    y farolas que hacían de canasta.
    .
    Mi infancia fue soñar con ser un hombre
    y abstraerme en las clases por decreto
    y llamar a mi padre por su nombre
    y llorar por las noches en secreto.
    .
    Mi infancia fue mentir con mi verdad,
    descubrir las cosas por mi mismo,
    atraerme lo prohibido y la maldad,
    navegar al borde del abismo.
    .
    Mi infancia era jugar a ser un niño,
    ser un indio si mi hermano era un vaquero,
    tirar los cuadros del pasillo
    si César era Lineker y yo el portero.
    .
    Mi infancia eran peleas clandestinas,
    luchar con mi hermana y su autismo.
    ¡Me enfadaban sus largos silencios!
    Eva, tan hermana y tan distinta de mi mismo.
    .
    Mi infancia es una emoción que aparece,
    que agito sin que nunca se disuelva.
    Mi infancia era feliz y cada noche
    recito una oración para que vuelva.
    .
    Mi infancia fue lo que fue,
    que no fue poco.
    Hay que ver cuanto incordiaba,
    aquel bajito tan loco.

    Dolar.

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