Abarrotada de sueños escucha el canto de los cielos. Estrellas sobre mezquitas clavadas en el desierto. Arena de dunas azules inscrita en sus pies polvorientos. Vestida con telarañas de nube recuerda todo lo que no ha vivido con los ojos abiertos. Llanuras de malaquita, orillas de ónice negro. Y sobre el mar, el planeta que brilla sin desmayo sobre el humo de su perdido universo. ...
Leer másAun no han nacido las luces del alba. Tan negra la noche como oscura está el alma. Triste momento que inquieta mi sueño. Tercos fantasmas que lo acompañan… ¡Basta! Un dulce beso y tiernas caricias consuelan mi llanto y confortan mi cama. De mi mente y boca brotan palabras que una pluma en mi mano quisiera plasmar. Son dulces letras de amor y esperanza que un papel en blanco, ansioso de trazos, ahora atrapa… Amargos momentos de mi triste ayer que borraron las lágrimas, hoy dulces y ayer tan amargas. Un amor que ha vuelto, colorea el alba. Sentimientos opuestos confunden el alma, y un cálido poema surge de la nada… Mientras mi pluma ahora ya descansa, un nuevo día ve la luz de la mañana… ...
Leer másLlegó el día incierto, frío y viscoso que otrora vi en los ojos de mi madre, sintiendo pena, pero sin comprender del todo. Llegó sin esperarlo, de improviso, como una revelación, un breve instante reflejo de un ritual atávico que se repite sin poder hacer nada por obviarlo. Es el destino brumoso que te envuelve, que, con sigilo, te engaña y compromete y te convierte en lo que ella fue, -en no ser nada- y te funde en su dolor, en su lucha… en su abandono… Llegó el día que nunca quise habitar, el desencanto que vi en los ojos de mi madre, que ahora comprendo bien, que ahora conozco. Hoy es el día amargo, opaco y denso, en el que la mirada de una mujer exhausta por ser y estar, por elegir, por ser amada, se pierde y se vacía en el confín del universo mientras la esperanza se desgarra a gritos llorando lágrimas de mil generaciones, soportando la soledad inmisericorde de los siglos. ...
Leer másI No puede olvidar el fuego la veces que ha ardido, ni puede saber a primera vista su estado por la brasas. No importa el tiempo que pase por los amantes ni la dirección tomada por sus vidas. Siempre aparece en los ojos esa mirada que desarma del tiempo perdido. II El milagro no es que arda el alma con llamas renovadas. El verdadero milagro es que encuentre en el arder cada recuerdo intacto, cada emoción en su momento, cada caricia en su tacto, cada mirada en sus ojos, cada beso en sus labios. III Es imposible vaciar la memoria si la mano vuelve a encontrar su sitio guardado, como si el tiempo pasado hubiera sido un instante tan sólo, un pestañeo entre sueños que no reflejara el paso de las estaciones por el cuerpo; porque la mano encontró en los dedos la enredadera de otro verano, y las palabras pronunciadas de antes no necesitaron de su sonido para ser escuchadas. IV Somos como dos piedras de camino que alejadas permanecen inertes, y que en contacto convierten en fuego todo lo que tocan. ...
Leer másSucede a apenas horas. Violenta remembranza y… entre la soledad y el aislamiento; antes que los ladridos llega el miedo. Ruinosa resistencia de quien queda indefenso, cercado por la jauría de perros que es mi amor cuando te vas. Revueltos contra mí, y sin qué darles, ¡en qué estado estaré cuando regreses! La espera ha ennegrecido el tiempo. Mi destrucción comienza en mi memoria. Exhausto, repudio mi incontenible rabia: la sensación de odio hacia mi amor ya me confunde. Apenas unas horas, ¡Qué ambivalencia justa me divide! Qué sentimiento odiar o amar, ven pronto. ...
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