Felices poemas 2014. Por Marcelo Galliano
Hay felicidades cercanas, accesibles: un sorbo de agua fresca; la miel de un damasco maduro.Las hay lejanas pero propias: una reja con lanzas; una incesante alameda; una llovizna.
Las hay misteriosas: el aroma a noche que el amanecer conserva; el eco de una voz que ya no está; la evocación de algo que no sabemos a ciencia cierta si hemos vivido.
También existen las herméticas e íntimas: un libro o simplemente un poema al que uno vuelve con secreto placer; una mujer que se ama sin conocer del todo; un pecado a cometerse.
No existen dos flores iguales, ni dos copos de nieve idénticos, ni siquiera dos gotas de agua que se asemejen lo suficiente para ser consideradas gemelas. Por eso tampoco existen dos felicidades que se parezcan.
Cada persona aspira a un tipo de dicha irrepetible. Que el nuevo año se las conceda.
Marcelo Galliano
Jurado del VIII Certamen «Poemas sin Rostro»
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