71- Las hermanas. Por Némirovsky
Cesárea mira con rencor a la anciana que descansa en la cama. Se frota la nariz de cuervo con sus dedos sarmentosos, suspira y hunde la vista de nuevo en el libro que siempre la acompaña, la Biblia.
Cesárea mira con rencor a la anciana que descansa en la cama. Se frota la nariz de cuervo con sus dedos sarmentosos, suspira y hunde la vista de nuevo en el libro que siempre la acompaña, la Biblia.
Thomas Paddock, se apresuró a desenterrar el ídolo de plata. Pletórico, sumergía sus manos impacientes en la tierra húmeda que cubría su hallazgo.
No me importa le dije a Rosa: -No me importa lo que digan cuatro idiotas de la medicina, me importa poco lo que hayan podido decir de mí en esa sala en la que se han reunido para decidir mi futuro.
Gala cuenta a sus amigas la aventura que ha vivido recientemente en París. Aún está bajo los efectos de su decepción. Gala es morena, alta, espigada, con melena, breves y firmes pechos, estrecha cintura, piernas de buen implante, ojos oscuros, insondables, largo cuello, barbilla prominente y boca grande de fácil sonrisa. – Gala comienza a contar a sus amigas.
EL RELOJERO SE ASOMÓ al cadáver que yacía en la mesa del forense y se puso las lentes. Pretendía ver más de lo que a simple vista veía y señaló con su dedo por debajo de las costillas, donde comienza el estómago.
……te lo digo en serio, el espacio es francamente mejorable. Si de mí dependiese, cambiaría el color de las paredes, son demasiado tristes. Cómo explicarte, deshumanizadas. Los techos, los techos los dejaría blancos, para darle un punto de claridad al asunto ¿entiendes?