110- A un hombre lobo. Por Auuurelio Auuugusto

A un hombre lobo

 

Aun cuando sonríe temor infunde,

pues su colmillo asómase afilado:

augurio de ataque cruel y taimado.

Y aunque la noche oscura le confunde

un aura audaz y perversa se funde

entre la sonrisa y el vil bocado,

anunciando largos dientes que se hunden,

ausentes de piedad, en mi costado.

 

Aumenta mi inquietud el desasosiego

si tras la aurora continúa aullando

en un afán insano y raro de su ego,

pues tras el alba aún sigue buscando

la auténtica carne fresca, que luego,

en su guarida, acábale saciando.

 

Rota del corazón una aurícula,

pido auxilio sintiéndome perdido,

cuando así: de improviso y sin sentido

descubro en mi realidad ridícula

a un áureo cobrador bien embutido

en un disfraz de lobo: travestido.

 

 

8 comentarios

  1. La rima que anima.

  2. Voto por este poema

  3. hay cosas que por su sencillez són buenas y este es uno de los mejores ejemplos

  4. Mucho arte me a parecido, en esta poesía del lobo, al final lobo travestido.

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