56- Hay que volver a vivir. Por Lumen

Hay que volver a vivir

Cuidando estaba el vástago
para abrirle ese camino,
que caminara por él
sin límites, sin obstáculos
sin nada que detuviera
sus ganas de volar libre
y su afán de establecerse
en esta sociedad llena
de peligros invisibles,
de acantilados altísimos,
de abismos infranqueables.

Muy cruel fue la tentación
que palpo con sus tentáculos,
sus pies pisaron de pronto
caminos no deseados,
visible se hizo el peligro
se arrojó al acantilado,
destrozó su vida entera
caminando con fantasmas
que miran hacia otro lado,
su mente se torno espesa
sin pensar que en ese estado
todo lo que ayer logró
de un soplo se fue volando.

Ahora viene lo peor
todo esto lo está pagando
a golpes de puño paga
con los que ayer le cuidaron,
y en vez de decir te quiero
o darle un beso en la cara
con la mano inserta golpes
y con la boca palabras
dejando hundidos y absortos
a los que ayer le ayudaron.

Esos padres ya no saben
lo que hacer con ese hijo
que ha perdido la cabeza
y ha perdido ese camino,
ha perdido hasta los pies
que ayer lo llevaron libre
hacia un valioso destino.

Esos padres necesitan
mucha ayuda y mucha calma,
para que salgan del pozo
que sus vidas amenaza
¡cuelgan de un hilo tres vidas
asidas con tres mordazas!
el peligro está al acecho
y tienen que prepararse,
aceptar la ayuda pronto
que le dan sin interés
los que no dicen sus nombres,
y si ellos así lo quieren
como un torrente que sana
llegará hasta sus umbrales,
para que puedan sacar
del pozo que se ha metido
al hijo que tanto vale,
y otra vez poder vivir
en paz y sin tempestades.

 

 

 

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Un comentario

  1. Un tema muy duro y de actualidad. El poema para mi gusto necesitaría pulirse un poco más. Me ha gustado leerlo. Suerte Lumen.

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