
Un coro de angelotes castrados cantan canciones sin estribillos y con desgana.
Farinelli languidece de indignación en los sótanos donde duermen las máscaras olvidadas del carnaval.
Mozart hace chirriar su estridencia contra los cristales mientras la loca fantasía de sus notas manda esquelas mortuorias a sus enemigos.
Es lunes. Todos los lunes de noviembre pertenecen a Don Juan. Los lunes, yo juego al dominó con mis fantasmas.
Esta semana Miguel se retrasó y llegó en Viernes.

María Dolores Almeyda
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