Los domingos. Por Gregorio L. Piñero. Cuentos estivales.

EL CARRO CHAMBILERO

Cuentos estivales (LVI) Los domingos.       Los domingos por la tarde íbamos, irremediablemente, a Misa. Porque, Cholo, la práctica de la fe religiosa era una mezcla de raíces culturales con cierto temor reverencial tanto al pecado, como a la crítica social y a la del propio sacerdote.  Así…

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El ajedrez. Por Gregorio L. Piñero. Cuentos estivales.

EL AJEDREZ

Cuentos estivales (LIV) El ajedrez       -Aquella tarde estaba algo revoltoso y no era capaz de conciliar la siesta. -Me ha empezado a comentar mi pupilo.       De modo que, aprovechando que su madrina sí que se había quedado profundamente dormida, se levantó sigilosamente de la…

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