La princesa. Por Dorotea Fulde Benke

la princesa

La vejez La princesa     Érase una vez una princesa que vivía en la segunda planta de un edificio. No recordaba cómo había ido a parar a ese pequeño habitáculo apenas amueblado con lo necesario, y que compartía con un gato siamés de peluche, pero tampoco le importaba mucho. …

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Y… adiós. Por Gregorio L. Piñero. Cuentos estivales.

Los antolinos7-adios

uentos estivales (y LXII) Y… adiós.  -Ha terminado agosto, mi querido Cholo y con él, finalizaré de contarte estos cuentos estivales. -Me comentó, anoche, mi pupilo.  -Hemos repasado -me dijo con clara inflexión emocionada- muchos años de mi infancia en un comprimido resumen, en el que los cuentos y las…

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Los domingos. Por Gregorio L. Piñero. Cuentos estivales.

EL CARRO CHAMBILERO

Cuentos estivales (LVI) Los domingos.       Los domingos por la tarde íbamos, irremediablemente, a Misa. Porque, Cholo, la práctica de la fe religiosa era una mezcla de raíces culturales con cierto temor reverencial tanto al pecado, como a la crítica social y a la del propio sacerdote.  Así…

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