Consagración del verde. Por Germán Gorraiz López

Consagración del verde

Los últimos estertores de la noche agonizan en la brisa y una luz inesperada sorprende al cielo en su desnudez mientras el sol va pintando gotas al rocío y el paisaje renueva sin pausa sus tonos…

Un torbellino de vencejos desvela el silencio de la hora y lejanos alimoches prestan sus blancos a la altura, mas de improviso, todo se incendia de amapolas y cientos de botones de oro se esparcen por los prados.

Poco a poco, los minutos despiertan mil aromas dormidos y el campo se recrea en sus notas de frescor mientras  los más altos tilos desperezan al viento insinuado y la hierba relame sin pudor sus jugos…

El aire se llena de fragancias del saúco y el día se encamina hacia su verde plenitud  cuando surge la voz del cuco de las entrañas del bosque y la mirada verdea sin remedio sus iris.

Por fin, el mediodía se extasía en sus azules y la tierra esboza un guiño sensual

Consagración del verde en tus ojos…

Germán Gorraiz López

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *