Un año acabado en once. Por Maribel Romero Soler

No sé por qué pero el número 11 me da mal rollo. Quizá la memoria, que trabaja sin descanso, lo tenga asociado al 11-S o al 11-M y por tanto, de modo más que justificado, a la desgracia.
En numerología el 11 es un número maestro, representa un espíritu superior, y debido a la presencia repetida del 1 desea imponerse por partida doble; es un número líder al que se le atribuye originalidad y capacidad para luchar por los ideales. Aquellos que no sean capaces de estar a la altura de este número vivirán como un número 2 (1+1), y esto querrá decir que serán pacificadores y diplomáticos pero no triunfadores.
Tenemos por delante todo un año acabado en 11 y, numerología aparte, seguro que habéis puesto en él todas vuestras ilusiones, esperanzas y anhelos. Yo sí los he puesto. En lo literario espero con interés el fallo de dos importantes certámenes de novela previstos para el próximo mes de marzo, en uno de los cuales, al menos, tengo depositada toda mi fe. No descarto iniciar en cualquier momento la segunda parte de Charli. Es algo que no me había planteado cuando escribí Charli y los cinco peligros, pero los lectores infantiles que ya han leído la novela no se conforman con el final, “quieren saber más”, y creo que están en su derecho de exigirlo. Por otra parte confío en que muy pronto EL PESO DE LAS HORAS vea la luz. Como sabéis se trata de la novela finalista del Premio Azorín 2010, y desde que se produjo el fallo de este importante certamen estoy gestionando su posible publicación. Puedo afirmar que ya está muy cerca. Sé que muchos tenéis un enorme interés en leerla, me preguntáis a menudo por ella, y lo entiendo perfectamente. Si yo tuviera un amigo o amiga que hubiese llegado a ser finalista de un premio que ganó en 1994 Gonzalo Torrente Ballester, por el que han pasado escritores de la talla de Luis Racionero, Ángela Becerra o Jon Juaristi, y que en esta última edición ganó Begoña Aranguren porque obtuvo un voto más que la novela finalista, también tendría un enorme interés por conocer ese texto, por saber qué tiene esa novela que la hizo llegar hasta ahí. Y yo espero que muy pronto lo podáis descubrir.
2011. Un año acabado en 11. ¿Sabéis qué os digo? Que a pesar de no gustarme demasiado el número, así quiero vivirlo, como un 11, no como un 2. ¿Y vosotros?

Maribel Romero Soler
Blog de la autora.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *