Rostro de mujer. Por Germán Gorraiz López

Insomne de herirte trazos en la noche,

duelo de latirte huellas en el nombre.

Miope de esbozarte dudas en el alba,

sueno de rasgarte rostros en el alma.

Quería haberte pintado nieblas en la aurora,

pero estaban tus ojos cerrados y no he querido mojarlos.

Podía haberte llevado la mañana entera,

pero estaba tu cuerpo desnudo y no he querido vestirlo.

Sé que nunca logré besar el lirio de tu inocencia

y que nunca aspiré de tu flor la ausencia,

mas cuando el frío inunde mi corazón ,

tendré tu recuerdo inundando mi vida.

Si supieras que mundo de colores he soñado para ti,

verías los caminos de agua que surcan tus ojos;

oirías el rumor de las olas chocando en tus oídos;

olerías madreselvas de niebla trepando por tus dedos;

sentirías gotas de rocío besando tu alma

y tocarías mis sueños con tus manos, todavía soñando.

Te escribo desde la tarde ya oscurecida en nubes tristes…

Recuerdo otra noche, ya amanecida en el sueño

con tu rostro tan cerca y el amanecer tan lejos.

Amanezco a tu lado con nubes bajas lamiendo tu cara

y copos de nieve besando mis labios.

-todavía en penumbras, tus manos tocan mis sueños y mi rostro busca tu alma-

GERMÁN GORRAIZ LOPEZ

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