Persecución. Por Susana

Le persiguieron enloquecidas por calles, plazas y parques. Corrían tras él gritando, las bocas desencajadas, muy abiertas; los ojos fuera de las órbitas, las manos al frente, extendidas, en un desesperado intento por atraparle y quizás, engullirle. Casi tan veloces como él parecían no rendirse nunca, seguras de que era…

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