¡Son flores! por Marita

Cada vez que se iba a una casa nueva, llenaba el jardín de flores, de todos los colores, de todos los tipos, grandes chicas, delicadas, «carn’e perro», muy fragantes algunas, otras hedionditas; sanadoras algunas, de simple adorno la mayoría. A sus setenta y cinco años, había hecho nueve mudanzas, a…

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Otra vez más. Por Ketsya

Era la misma hora, el sol caía sobre los tejados de Toledo. Ni un segundo más, ni uno menos, ni un minuto adelantado y mucho menos atrasado. Sonaba nuestras canción, la canción que siempre me dedicaba a las misma hora. Cuando me lo dijiste me parecía casi imposible que hubieras…

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LA VOYEUR. Por Marita

Llegué a mi casa agotada. Había trabajado todo el santo día, tuve que verle la cara a miles de personas y ninguna agradable, puras caras aburridas, enfermas, dolientes, magulladas, agonizantes. Debí saber que la enfermería sería así. Debí adivinarlo, como debí adivinar lo que pasaría esa noche. Herví una salchicha…

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Sin apuro. por Marita

Al fin había llegado, la tenía esperando horas. Qué se creía el desgraciado, sin avisarle y más encima jactándose de sus aventuritas. No se atrevía ni a reclamarle, si lo hacía, el combo en la espalda o en el estómago, era inevitable. Ahí, de maricón, donde no se notara, donde…

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