¡Son flores! por Marita
Cada vez que se iba a una casa nueva, llenaba el jardín de flores, de todos los colores, de todos los tipos, grandes chicas, delicadas, «carn’e perro», muy fragantes algunas, otras hedionditas; sanadoras algunas, de simple adorno la mayoría. A sus setenta y cinco años, había hecho nueve mudanzas, a…