Amelia Chaves Macias, crónica del

 

Crónica

Entro en el salón con la determinación de cerrar un capítulo. Tengo los nervios de una quinceañera ante el primer amor; incluso dudo de que mi vestido sea adecuado. La mesa cinco se me resiste al encuentro; pero Luisa pulula ya por el salón solventando dudas y pérdidas. Me indica mi mesa y, definitivamente, esta mujer me hace creer en el don de la ubicuidad.

Sobre la mesa un adorno floral llama mi atención inmediatamente; una margarita de color rojo flota en el agua, dentro de un pequeño recipiente de cristal. Así me siento yo, flotando, mientras ocupo mi silla y unos rostros desconocidos acogen mi saludo. Hablamos de libros, de esfuerzos personales, de los certámenes; hablamos de comentarios y de pequeñas grandes cosas de cada uno.

Siempre he creído en los encuentros que nos depara la vida y, mientras transcurre la cena, mis compañeros me Carmen y Ameliareafirman en esa creencia. No puedo hablar de magia sin nombrar a Antonio Marchal con su Milenka, ya sentenciado en galardón junto a su familia; al caballero de Mágina y a Amelia Pérez de Villar que hicieron mis delicias con su conversación y, por supuesto, a una dama que sin saberlo ya ocupaba mi pensamiento como parte interactiva desde el concurso de relatos. Digo Dama con mayúsculas a Carmen, nuestra Pigmalión. Y Rafael Borrás cierra este circulo mágico con su sonrisa.

 La entrega de galardones y mi premio especial, momento para inspirar del aire algún tipo de parapeto que contenga mi emoción. No recuerdo las palabras que salieron de mi boca, tan solo el inmenso agradecimiento que sentía hacia todo y hacia todos. Más premios y sus galardonados y un momento de desgarro al ver a mi querido Segis recogiendo su trofeo de Poemas Sin Rostro.juan-francisco-ballester-palazon

El momento íntimo de la noche llega de la mano del Primer Premio concedido a un ser al que conocía muy bien, aunque no nos habíamos encontrado nunca. Hasta el emblema del Certamen se tiñe de emoción que trasciende a mi corazón indeleblemente. Con Juan Ballester tuve mi primera cita gracias a la complicidad de Segis, y lo veo reflejado en sus ojos aunque no pueda estar presente. Todos lo sentimos con nosotros.

Más premios, más emociones, más premiados: una taberna especial, un farero maravilloso que se alza con su luz, y un pez. Llega el galardón al concurso de “Reconciliación”, un espléndido relato de Laura Cabedo, con lenguaje para no olvidar; junto a un talentoso joven con apellido de Reyes.

Le pongo rostro al equipo técnico, a los jurados; le pongo rostro a la noche en forma de sonrisa y abrazos de camaradería, de esfuerzo y, sobre todo, de palabras.

De mi visita por Murcia recuerdo sobre todas las cosas unos balcones abiertos, cuajaditos de flores en forma de ojos de murciana ciclónica en el corazón de Mati Morata.

En mi diario, algunos huecos se abren esperanzados a un futuro encuentro con personas a las que el escaso tiempo no me ha permitido admirar de cerca, como a la escritoraza Elena Marqués, de la que siempre tengo referencias a través de sus palabras.

Luisa NuñezA mi molde repleto de entrañables sensaciones le faltaría la guinda del pastel si no contara cómo el esfuerzo a veces se viste de mujer y es capaz de quebrarse solamente para volver a ser compartido. De cómo se trabaja en el frente y haciendo trincheras. De cómo se lucha, se vive y se respira por una buena pasión y se la dignifica. De cómo se hace, de un proyecto, un hogar para quien tenga deseos de expresarse. Todo esto tiene un nombre: María Luisa Núñez.

Muchísimas gracias a todos los lectores y a todos mis compañeros de Certamen por haberme permitido disfrutar de esta ilusionante experiencia.

A Canal Literatura un fuerte abrazo y agradecerle que su gala haya sido, sobre todo, una reunión con gente de Casa.

Amelia Chaves Macias

Premio del Público del VIII Certamen “Poemas sin Rostro” 2014

Amelia Chaves Macias

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 10.0/10 (7 votes cast)
Amelia Chaves Macias, crónica del "Momento ganador" en Murcia 2014, 10.0 out of 10 based on 7 ratings
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •