La vida descalza. Por Rosa María Molina López
Mi comisión es una úlcera, varios huesos rotos y sentirme deshabitada. Durante años el mismo menú: de primero, silencio; de segundo, paciencia; de postre, falsa felicidad. Por eso la vida rechinaba tanto entre mis dientes. Necesité habitarme otra vez, esa fue la clave para hacer lo que hice. Cuando el…
